París no envejece, evoluciona, y lo hace con tanto estilo como para que merezca la pena visitarla, al menos, una vez al año. Nuevas direcciones, hoteles, restaurantes, tendencias, pero también los clásicos de siempre que tanto han hecho brillar a la ciudad de la luz. Saca papel y lápiz, en Bon voyage-Blog de viajes vamos a desvelar los nuevos motivos para visitar el viejo París.

Royale Orientale Terrace, hotel Mandarin Oriental París
Nuestro motivo número 1 se encuentra en el 251 de la rue Saint-Honoré, a sólo unos pasos de la Place Vendôme y del exquisito Jardín de las Tullerías, aquí está ubicado el fantástico hotel Mandarin Oriental París, un refugio zen en mitad del savoir faire parisino donde tuve la suerte de alojarme para disfrutar de una fecha súper especial: mi cumpleaños.
99 habitaciones y 33 suites en mitad de una de las calles más exclusivas del mundo, la rue Saint-Honoré, donde cualquier adicta al shopping perdería poco menos que los nervios ante tales tentaciones a sus pies.
Y de pronto, un refugio de tintes art déco y exquisito servicio asiático que esconde en sus entrañas la calma y el buen gusto necesarios en uno de los mejores hoteles de París.
¿Lo mejor? dos cosas.

Su precioso patio interior con jardines, un verdadero oasis donde puedes desde desayunar o disfrutar de una copa de vino en Bar 8, hasta imaginar la cena más romántica a la luz de las velas en Camélia, uno de los dos restaurantes –junto a Sur Mesure-, que Thierry Marx, dos estrellas Michelin, dirige de forma exitosa en el hotel.
Y por supuesto su Spa: reserva tu masaje y disfruta de las terapias holísticas que te trasladarán al lejano oriente sin salir de tu hotel de lujo en el centro de París. Palabra de cumpleañera.
El segundo motivo para visitar París no podría ser otro que reservar mesa en el nuevo restaurante que el chef español Sergi Arola acaba de inaugurar en la ciudad. Difícil la tarea de Arola al tratar de introducir el tan español concepto de ‘pica pica’ (tapas y platos a compartir) en una de las capitales gastronómicas (y herméticas) más importantes del mundo, pero al parecer no hay nada imposible para el cocinero catalán que disfruta del éxito en su nuevo reto, hoy cumplido. Lo encontrarás en el hotel W Ópera. ¿Lo mejor? disfrutar de las deliciosas bravas de Arola (11€) con vistas a la Ópera Garnier. ¿No era París una ciudad de contrastes?

Les Philosophes, mi café preferido en Marais
“París bien vale una misa”, significa en realidad, “París bien vale un paseo por Marais”, nuestro tercer motivo para visitar la ciudad y mi barrio preferido de París. Cualquier día de la semana (pero sobre todo los domingos), cualquier época del año (sobre todo en primavera), un viaje a París no es un viaje si no disfruto de un café en Les Philosophes, me traigo a España unas bolsitas de té de Kusmio me voy de compras por tiendas como Isabel Marant, Sandro, Paul & Joe o me pierdo –literal- por el templo del vintage: Kiliwatch
El Museo d’Orsay, el centro Pompidou (por favor, no perderse su restaurante Georges) o el mismísimo Museo del Louvre son siempre motivos para visitar París, pero estos hoy no suman en nuestra lista, hoy, el motivo número 4 es para la agenda cultural al aire libre que ofrece la ciudad en los meses estivales, como los espontáneos bailes en la orilla del puerto Saint-Bernard (Quartier Latin) o los ricos helados de Les Gelati d’Alberto que disfrutarás en sus tiendas de la rue des Lombards y la rue Mouffetard.
Vainilla, chocolate, frambuesa, castaña, café… no importa cuál sea tu sabor preferido siempre que estemos hablando del motivo número 5 por el que siempre nos quedará París: los macarrons de Ladurée. Este delicioso dulce cuya receta original procede, dicen, de la Edad Media y que –yo confieso- es una de mis mayores debilidades (no es grave, también le pasaba a Coco Chanel). Ladurée es más que una institución en París y, no nos engañemos, a pesar de no ser el establecimiento original, no hay cosa más chic que tomar el té en Ladurée Champs Elysées.
Mención especial para Air France, que con su innovación móvil me hacen la vida más fácil gracias a sus app gratuitas y la facilidad en la facturación móvil. Su útil ‘Air France Connect’, el servicio que te informa de imprevistos en tu viaje, es un imprescindible. Reconozco que también cuenta el hecho de que me gusta poder desayunar croissants calentitos con un café a bordo (gratis).
Ya sé que no necesitas más motivos para viajar a París, pero por si acaso te entran dudas, en la web de la Oficina de Turismo encontrarás toda la información (y las excusas) que puedas necesitar para preparar tu viaje a París… et Bon voyage!