Seguro que quien lea estas líneas, como quien las escribe, no ha arañado nada en en la lotería, ni del gordo ni del flaco… Aparte de los dichosos afortunados que sí lo hayan hecho, sin duda, quien se ha llevado el mayor premio de este año ha sido Lionel Neykov, un parado neoyorquino con cara de parado neoyorquino que un día colgó en YouTube una cancioncilla propia grabada con la única compañía de su guitarra y su cara de parado neoyorquino.
En éstas, algún ejecutivo de una agencia publicitaria española pensó que la cancióncilla del parado neoyorquino tenía “punch” suficiente como para hacernos olvidar al calvo de la lotería de toda la vida y su banda sonora ameliense. Y probó suerte con él. Y grabó su canción en condiciones, y la pusieron de fondo en el spot de este año y el parado neoyorquino dejó de el anonimato para, aunque sea la pedrea, llevarse un pellizco del negocio del disco.
Y colorín, colorado, este cuento de Navidad ha terminado.


Acabo de ler este verdadero cuento de Navidad y me emociono bastante !!! Es una hsitoria tan bonita !!! Muchas gracias por haberla compartido con nosotros. Leo desde Francia todos los dias a Hola y a veces los blogs esta vez dejo un comentario porque en esta vida los cuentos de Navidades parecen tan lejanos pero no hay aun en esta tierra gente buena…
Un beso grande.
Mimie que tiene tambien un blog …