Recuerdo que el día que murió Kurt Cobain me enteré de la noticia en la cama, mientras oía -que no escuchaba- las primeras noticias de aquella mañana. Al asimilar la noticia, lo primero que me vino a la cabeza -lo juro- fue algo así como “a estos se les ha ido la mano con la promoción…”. Un comentario poco afortunado -ciertamente- y que hasta hoy no había salido de mi perversa cabeza, pero que podría justificarse en aquel momento en el que los medios y la discográfica del grupo estaba echando el resto para convertir al cantante de Nirvana en un icono de los 90.
¿Y a cuento de qué cuento esto? Pues a que hoy he sabido que la representante azerbayana en el Festival de Eurovisión de este año casi la palma mientras rodaba el videoclip de la canción con que intentará ganar el certamen en Oslo el próximo 23 de mayo. Al menos, éste es el mensaje que quienes llevan sus temas se han apresurado a lanzar a los medios. Resulta que la muchacha, Safura Alizadeh, de 17 añitos, debió aturullarse entre las gasas y demás avalorios que le colocaron durante la grabación del clip en una piscina. Aquí podemos ver los “tensos” momentos…
Un poco exagerada la noticia, ¿no? ¿Soy yo el único al que todo este tinglado grabado y colgado ipso facto en YouTube le huele a chamusquina? ¿A promoción añadida para uuna canción que suena entre las favoritas para ganar el Festival de este año? Pues no lo sé, posiblemente me ocurra como con Kurt Cobain, al que con el tiempo y sin la paja que rodeaba el trigo de su talento he terminado por reconocer como un buen artista. El tiempo lo dirá. Veremos hasta dónde llega Safura con este Drip Drop…




