En una ocasión visitamos Múnich, capital de Baviera, la Andalucía de Alemania, le llaman, es una ciudad muy interesante, también muy herida como muchas ciudades alemanas, debido a la guerra. Visitamos la Hofbräuhaus en la Am Platz 9, muy cerca de la Marienplatz, es una taberna que data de 1589. Es un local alegre y bonito, decorado con frescos en las paredes. Cuando entras, te contagias de la alegría del lugar, atendida por camareros vestidos de bávaros, que tienen como habilidad llevar numerosas jarras de cerveza a la vez y todo amenizado con una banda de músicos, tocando música típica bávara.
Está amueblada por bancos corridos y mesas de madera, con lo cual es inevitable, el contacto con los demás clientes. Nos sentamos al lado de una familia y nos atendieron inmediatamente, por cierto un japonés, vestido de bávaro, llamado Her Kitahara. Pedimos una cerveza de medio litro para los dos y para comer salchichas blancas cocidas (Weißwurst), acompañadas de pretzel , pan típico alemán, por supuesto.
El hombre de la pareja (rojo como un tomate), resultó alemán (de Hamburgo) y entablamos conversación en inglés. A petición nuestra, nos hizo una foto, no sin antes sustituir nuestra “ridícula” cerveza por otras dos jarras de un litro, una suya y otra del señor de enfrente, para que la foto fuera mas espectacular y lo fue, desde luego…perplejos, nos conto’ que era camionero y después de tomarse las cervezas (varias), se iban a Hamburgo… Alguien me invito’ a bailar en alemán, pero yo señale’ a mi marido y me entendió…(que no me apetecía, claro..).
Si os gusta la cerveza, no hay mejor sitio para consumirla que Múnich, otro lugar para tomar cerveza en la ciudad, es el Englischer Garten o jardín inglés, constituye el pulmón verde de Munich, se extiende a lo largo del río Isar, era el antiguo coto de caza de los Wittelsbach, familia noble bávara. En la Chinesischer Turm o torre china, unos músicos tocaban melodías bávaras, lo cual hacia que te contagiases de la alegría del lugar.
Este espacio tiene una capacidad para 7000 personas (biergarten), se puede cenar al aire libre, pollo, codillo, patatas, salchichas, chucrut y otras viandas alemanas, regado con cerveza y acompañado por el pan típico Bretzel una rosca con forma de corazón con granos de sal gorda. Había mucha gente que sólo tomaba éste pan con una cerveza y así pasaba el rato.
Para compensar este post cervecero; os diré que se ha observado que el consumo de cerveza disminuye la homocisteína en sangre,debido a su alto contenido en folatos. La homocisteina es un factor de riesgo cardiovascular, directamente relacionado con el proceso de oxidación celular, pudiendo formarse placas de ateroma en las arterias. Pero cuidado, también el consumo de cerveza aporta 45 Kcal7100 gramos, si es rubia o 37 kcalorías, si es negra. Y por supuesto, siempre debe consumirse de forma responsable, por su contenido en alcohol.
Los mejores recuerdos ligados a la cerveza que tengo son en Múnich y en la playa acompañada de chopitos…Me encanto’ Múnich, cuanto más conozco a los alemanes, más me gustan…los actuales, por supuesto. En otro post, hablaremos de Berlín.









