hola.com

 

marzo, 2012


22
marzo 12

GANTE: a pesar del zumo, volvería…

 

Dos son los recuerdos que me llegan a la cabeza cuando pienso en Gante: el paseo nocturno por la orilla de uno de sus ríos que me hizo llorar de emoción y el pésimo zumo de naranja que bebía en el hotel todos los días que estuve allí.

Gante, ciudad de Flandes, cuna de Carlos I y ciudad sin coches, es una ciudad maravillosa cuyo símbolo es una soga porque el emperador Carlos I castigó a sus habitantes en 1537 a llevar soga al cuello como castigo por desobediencia y rebeldía. El vigilante de la ciudad es un dragón de 3 metros de largo y más de 400 kilos que se encuentra en la cúspide de la Torre Campanario de maravilloso  estilo gótico.

 

Gante está cruzado por 4 ríos: el Escalda, el Lys, el Lieve y el Moere que divide a la ciudad en 26 islas, surcando sus calles de numerosos canales, donde se asoman los edificios escalonados en su parte más alta, sede de antiguos gremios que miran al canal lleno de flores.

La  catedral de San Bavón de 1228, románica y gótica, donde se bautizó Carlos I ó V (según se mire), posee 22 altares y en ella se encuentra La adoración del cordero místico de Jan Van Eyck de 1432, considerada como la cúspide de la pintura flamenca del Siglo XV, también podemos admirar un cuadro de Rubens.

 

Atravesando el río Lys desde la Catedral de San Bavón por el puente de san Miguel donde se contemplan las 3 torres de la ciudad (San Bavón, Torre Campanario y San Nicolás), llegamos al barrio de Patershol, cuajada de restaurantes variopintos y coronado por el Castillo de los Condes de Flandes que mostraba a los ganteses quién dominaba la ciudad, data del año 867, impresionante estampa.  Frente a este castillo se encuentra la plaza Sint Veerle presidida por una columna de justicia del Siglo XV donde tenían lugar las ejecuciones. La visión de estos dos lugares no  pueden evitar retroceder unos cuantos siglos y ponerte en la piel de los flamencos, es inquietante…

En cuanto al zumo, era terrible,  “aguachirri” de toda la vida, aprovecho para recordaos que existe una relación inversa entre ciertos marcadores biológicos que se encuentran en las frutas y verduras y el riesgo de ictus hemorrágico e isquémico. Estos son el potasio, la vitamina C (especialmente en cítricos),  los carotenoides antioxidantes, los alfa y beta carotenos (zanahoria) y el licopeno (tomate).

La protección es mayor con la fruta que con la verdura. Una dieta rica en fruta y verdura con otras modificaciones en el estilo de vida, puede reducir la presión arterial, sobre todo la diastólica o mínima. Además existe un menor riesgo para padecer cáncer de colon (cada vez más evidente) y de mama (todavía no hay grado de evidencia A). También hay una fuerte evidencia que el aumento de ingesta de estos elementos en nuestra dieta disminuye el riesgo de padecer diabetes y una disminución de nuestro índice de masa corporal, es decir, contribuye a disminuir nuestro peso. Es conveniente recordar el papel de los cítricos para prevenir catarros en Invierno.

En cualquier caso, merece la pena incorporar fruta y verdura en nuestra dieta (al menos 5 raciones-piezas) como merece la pena conocer Gante, pero cuidado… puedes sufrir el Sindrome de Stendhal…

 

 

Share


5
marzo 12

GRASAS?, SÍ GRACIAS!!

En una ocasión estuvimos en Las Vegas, la fórmula de los hoteles  “All you can eat”  es lo normal en los hoteles de la ciudad. En este megabuffet podíamos comer comida china, japonesa, italiana, mejicana  y por supuesto, americana. Estaría bien, pero como no se utiliza el aceite de oliva como grasa fundamental, el contenido calórico y de colesterol podía ser considerable.

Esta es una fórmula que tiene mucho éxito en Las Vegas, es una manera de amarrarte para que estés todo el día en el Hotel y de paso juegues un poquito en el casino… Las Vegas : el recorrido turístico por sus hoteles es curioso y a veces impresionante como el baile del agua del Hotel Bellaggio, la decoración de su Hall, las góndolas en el tercer piso del hotel Venetian, las tiendas del Caesar’s Palace, la Torre Eiffel del hotel Paris, las luces de neón, el espectáculo de Fremon St…y sobre todo la borrachera de alegría (que no de alcohol) que coges, si te atreves a pasear por los espectáculos nocturnos del Hotel…

Esta es una buena excusa para detenernos a pensar el tipo de grasa que comemos…

Durante décadas se estableció la relación entre colesterol y riesgo cardiovascular, demostrándose que las grasas son los nutrientes con mayor impacto sobre el metabolismo lipídico.

En los últimos años el interés por estos nutrientes ha experimentado un nuevo impulso, gracias a un conjunto de publicaciones demostrando que la relación entre salud e ingesta grasa no depende tanto de su cantidad, sino de su calidad, o sea del tipo de ácido graso predominante en la dieta, idea que se apoyaba en la experiencia de que una dieta abundante en ácidos grasos monoiinsaturados (AGM) se acompañaba de una reducción de mortalidad por múltiples causas.

En un estudio realizado en 2006 en Estados Unidos, se vio que la incidencia de cáncer de colon, mama y enfermedad cardiovascular no disminuía si se disminuía la cantidad de grasas en la dieta, así se concluía que es más importante la calidad de la grasa que la cantidad. El término «grasas» designa a un conjunto de nutrientes con una gran heterogeneidad química, por su diferente composición en ácidos grasos.

 La dieta mediterránea es  rica en grasa,  a base de AGM, puesto que un 17 -20% de la energía diaria procede del ácido oleico, un AGM mayoritario en el aceite de oliva y considerado un factor clave de los beneficios cardiovasculares de la dieta mediterránea.

 

 

Estudios poblacionales recientes, en  trabajos realizados con el modelo de dieta mediterránea, están afianzando cada vez más la importancia de las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas como nutrientes claves para la prevención de las enfermedades crónicas. Además los  ácidos grasos poliinsaturados, los de la serie omega 3 (n-3), son claves de una dieta sana, especialmente en niños. El pescado es fuente rica en estos nutrientes, especialmente el llamado azul , curiosamente el pescado no produce de modo natural estos ácidos grasos, sino que debe de obtenerlos de la cadena alimentaria, a partir de microorganismos marinos que son la fuente natural de n-3.

Os envío una receta rica es grasas insaturadas y omega-3, realizada a base de pescado azul, aceite de oliva y almendras, pinchad aquí.  

Deducimos pues, que la grasa en la dieta no es tan mala, pero la grasa total no debe proporcionar más del 35% de la energía total diaria. En niños menores de 4 años podrá ser de hasta el 40%.

Bueno intentemos tener presente estas recomendaciones en cualquier ocasión, incluso en Las Vegas…aunque es fácil olvidarlo allí y pensar solo en divertirnos, que os lo aseguro…lo conseguiréis.

 

 

Share


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer