En realidad debería llamarse Ajo blanco de Herrera de Duque, este pueblo es de la provincia de Badajoz, provincia limítrofe de Córdoba, de donde es el pueblo de origen de mi suegra (Belmez). Herrera del Duque es el lugar donde se realiza el ajo blanco sin almendras, que es el otro ingrediente que añaden en Málaga e incluso en Córdoba.
Es una comida originaria, cómo no, de pastores, sabios gourmet que agudizaban el ingenio, para poder aguantar largas jornadas laborales aislados y donde precisaban un aporte de energía importante con un plus de sabor. Era la alternativa a las migas del Invierno…
Me he resistido a hacer este plato y cuando me he decidido a realizarlo, no he podido evitar recordar a mi suegra, aquella mujer que debió sufrir mucho en su vida, pero sin embargo nunca tuvo una mala palabra para nadie, al contrario. Desde su primera muerte (tuvo un ictus, que la dejó postrada 8 años) cambió y ya no pudo contener su sufrimiento, que fue muy grande hasta su segunda y definitiva muerte. Seguramente se vería aliviado por el cuidado y el amor de su hijo…nunca conocí un amor fraterno-filial como el que mi marido regaló a sus padres, fue un hijo maravilloso y un ejemplo para nuestros hijos…
He realizado este plato en memoria de mi suegra que por cierto hacía la tortilla de patatas como nadie…y cuidó de mis hijos de una forma tan amorosa que nunca olvidaré…gracias Magdalena.
La elaboración del ajo blanco tiene una técnica, que yo he simplificado y no debe estar mal, pues he superado la prueba de mi marido, que es un catador profesional de ajoblanco y con el fondo del recuerdo del de su madre…me ha aprobado.
- 2 boles de 500 cc (el tazón de toda la vida), lleno de pan remojado, yo utilizo pan integral.
- 4 dientes de ajo.
- Medio bol de aceite de oliva virgen extra.
- 750 ml de agua fría (un bol y medio)
- 5 cucharadas soperas de vinagre de Jerez.
- 1 huevo.
- Sal.
Se coloca en una cazuela grande (yo la he realizado en una vasija de barro), el pan y el ajo previamente machacado, se va removiendo mientras se añade el aceite poco a poco, una vez conseguida una pasta homogénea emulsionada con el huevo, se añaden el resto de ingredientes y se bate con una batidora, hasta obtener un liquido blanco, se sirve muy frío. Lo ideal es acompañarla con tortilla de patatas y lo habitual en casa de mi suegra a parte de esta, es que se migaba pan en este mágico liquido blanco. También se puede acompañar además de uvas, trozos de pepino o de tomate….
Mas cardiosaludable imposible: hidratos de carbono con bajo índice glucémico (pan), lípidos con grasas insaturadas (aceite de oliva virgen extra), proteina de alta calidad (huevo), ajos (proteina y carbohidrato con algo de fibra), agua…Perfecto




Maravillosa.
Has conseguido que me entre apetito y me emocione a la vez.
Precioso lo que comentas de tu marido.
Te adoro.
Gracias Agustin. Adoro las sopas frías casi tanto como a ti.
Que receta mas buena! Y la historia que tiene detras tambien.
Un plato cardiosaludable, sencillo y delicioso. Mas no se puede pedir
Saludos desde California!
Muchas gracias Cristina besos desde España!
Una historia preciosa y un plato extraordinario, tan extraordinario como María
Muchas gracias Celia, un abrazo!