Cada año, millones de personas mueren en el mundo a causa del tabaco. Bajo la frialdad de esa cifra se esconde el sufrimiento de los enfermos fallecidos y de sus familias, por no hablar de un enorme perjuicio económico. Y lo más escalofriante es que gran parte de esas muertes podrían haberse evitado si esas personas hubieran dejado de fumar a tiempo el tabaco. La prevención y erradicación del hábito de fumar es, por tanto, uno de los principales objetivos de los programas de salud pública a escala mundial.
La OCU, como asociación de consumidores, ha asumido el compromiso de informar de forma veraz y objetiva de los riesgos asociados al consumo de tabaco, tanto directo como indirecto, para de esta forma disuadir a los más jóvenes de adoptar este hábito y proteger la salud de los fumadores pasivos. Además, deseamos alentar a quien desee dejar el tabaco, proponiéndole las mejores opciones, porque dejar de fumar es posible.

