Hace una semana os comentaba que para mí hablar de Nochebuena me recordaba a Raphael. Pues en el caso de Nochevieja, me recuerda a la Puerta del Sol. Me imagino que muchos de vosotros sabéis por qué comemos uvas, pero voy a contaros un poco, el por qué de esta tradición y sus famosas retransmisiones televisivas.
Todo surge por un bando del alcalde de Madrid en 1882 en el cual no permitía disfrutar del día 5 de enero como fiesta. Por esa época era la costumbre de las familias acomodadas lo de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja. Estos motivos principalmente provocaron que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre y acudieron a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. El inicio de esta tradición española comienza en diciembre de 1896 en la Puerta del Sol madrileña, pero año tras año fue trasladándose al resto del país. El impulso definitivo por todo el territorio nacional vino en 1909 con una sobreproducción de uvas en la zona de Alicante y Murcia, que fue lo que popularizó del todo este hecho.
La retransmisión de las campanadas por televisión vendrá unos cuantos años más tarde. Será en el año 1962 cuando comenzarían a ser televisadas. Al principio sólo sería la imagen del reloj de la puerta del Sol acompañada de la voz de un locutor. Los primeros presentadores que se pusieron delante de la cámara fue el dúo humorístico Martes y Trece para dar la bienvenida al año 1991. Eso sí, si hay una persona con la cual se relaciona el presentar las campanadas ese es Ramón García, que ha realizado 13 retransmisiones.
Os deseo a todos que se cumplan todos vuestros deseos para el 2011 y ya sabéis, como dicta la tradición, hay que comerse las doce uvas al compás de las campanas para tener un año próspero.













