hola.com

 

Entradas etiquetadas: crisis


19
diciembre 11

A Dios rogando y con el mazo dando …

Mis hijas y el hijo de mi pareja

Hace un año compartí una lista de agradecimientos que en realidad escribí el año anterior, por estas fechas. Quería reconocer públicamente los gestos de cariño, empatía y ayuda de familia, amigos y conocidos.

Este año he podido escribir un post resumiendo todo lo que he conseguido a lo largo de los últimos tres años, y en especial cómo ha culminado todo mi esfuerzo en los meses más recientes.

No se me olvida, ni quiero que se me olvide, que hace sólo dos navidades mis hijas recibieron regalos de navidad de una organización caritativa. Recuerdo echarme a llorar cuando dos voluntarias entraron en mi apartamento con dos bolsas enormes llenas de juguetes envueltos para mis nenas. Y cuando me dieron una tarjeta-regalo para comprar la cena de navidad, entendí lo que significa el que alguien te tienda una mano en los peores momentos.

Es difícil haber tenido buena posición personal y profesional y perderlo todo. Y sé que muchas personas que lean esto pueden encontrarse en semejante encrucijada.

¿Cómo me mantuve a flote? Escribiendo, creyendo en mis habilidades, a veces llorando cuando mis hijas dormían, pero tenía (y sigo teniendo) ese hambre del que hablaba Steve Jobs … Esas ganas de aprender, de mejorar, y de ingeniármelas para salir adelante. Y lo conseguí.

Hace unos días recibí un e mail de una amiga felicitándome por mi nuevo puesto de editora jefe en VOXXI Mujer. Era el primer e mail que me enviaba en un año, y me confesaba que su silencio se debía a su enfado porque yo no le había dedicado el tiempo y atención que una amiga merece. Me dolió, claro.

Pensé que era imposible que ella me enviara semejante correo, si en realidad fuera consciente de que como madre, todos mis esfuerzos debían dirigirse a encontrar la manera de remontar profesionalmente y personalmente. Que realmente había pasado momentos de verdadera necesidad y que una amiga que se precie comprende que lo primero es sacar adelante a los hijos, como sea. En fin, no respondí al correo, y aunque mi lucha me haya hecho perder amigos en el camino, que quizá nunca lo fueron, me ha hecho ganar muchas más cosas: empatía, otros amigos más afines, perspectiva, fe, satisfacción, amor, el poder dormir por las noches, y disfrutar de mis hijas y de la vida.

Este año, como hice el año pasado, yo donaré a la organización que me ayudó a mí. Y seguiré como reza el dicho: a Dios rogando y con el mazo dando.

¡Felices fiestas!

Si te gusta este blog, sígueme en Facebook o Twitter. 
Lorraine C. Ladish es autora de 17 libros, y una experta mamá latina. Desde Diciembre de 2011, es editora jefe de la sección VOXXI Mujer en www.voxxi.com

22
julio 10

En tiempos de crísis ¡hay que reinventarse!

 

El otro día alguien me preguntó cómo se puede tener éxito siendo freelancer con dos hijas de corta edad y en mitad de una grave crisis económica global. Pues bien, por un lado, en mi caso he tenido que reinventarme y cambiar el enfoque de los servicios que ofrezco. Antes me ganaba muy bien la vida como traductora e intérprete, hasta que ese campo experimentó un bajón. Después escribí para un periódico durante casi cuatro años, hasta que en Estados Unidos pegó fuerte la recesión y los periódicos prescindieron de los colaboradores externos.

Ahora escribo contenido para páginas web, hago alguna que otra traducción y edito y corrijo textos en inglés y en español. Lo de las páginas web no fue una ocurrencia mía, sino que alguien que tenía un negocio me pidió que le escribiera el texto. Le gustó el resultado y corrió la voz, y ahora tengo clientes esperando a que escriba el contenido para su sitio en Internet. También sigo escribiendo libros y se publican, aunque los editores siempre dicen que ese terreno está muy mal. Pero, eso lo han dicho siempre, y además, es difícil (no imposible) vivir sólo de royalties.

Agradezco tener suficiente trabajo para cubrir gastos en tiempos en que mis amigos están perdiendo sus empleos. Es cierto que no trabajo 8 horas diarias, porque además es verano y mis hijas pasan más tiempo en casa y esto conlleva más trabajo que un trabajo, valga la redundancia, así que tampoco puedo quejarme si mis ingresos son menores. Pero al final de la semana, de alguna manera logro sacar adelante un proyecto para pasar luego al siguiente. Todavía no estoy al nivel de trabajo e ingresos que antes de la recesión, pero ahí voy, poco a poco …

Lo que puedo humildemente sugerir a otras personas que estén teniendo que equilibrar hijos con trabajo por cuenta propia y la crisis:

- Haz una lista de todas tus habilidades, mira el mercado y cambia el enfoque de los servicios que ofreces. No te encasilles desde el principio. Conozco alguien que se está forrando diseñando páginas web y antes se dedicaba a la hostelería.

- Si ganas al menos el dinero suficiente para cubrir gastos, date con un canto en los dientes, y disfruta del tiempo libre que puedes pasar con tus hijos

- Si no ganas suficiente dinero, entonces reduce tus gastos y pide ayuda con tus nenes para poder dedicar más tiempo a promocionarte y trabajar

- Toma ejemplo de los americanos, que siempre están dispuestos a hacer cosas diferentes en épocas de crisis. En USA hay ingenieros trabajando de camareros ahora mismo o montando empresas de servicios. Saben que es temporal.

- Procura relacionarte con otras personas que estén en tu misma situación, para proporcionaros ayuda, apoyo e ideas.

- Aprovecha para emprender algo nuevo, que te guste y que siempre quisiste hacer, pero no te atreviste … El momento es ¡ahora!

Si tienes alguna idea más … por favor ¡compártela!

http://www.lorrainecladish.com/

¡Sígueme también en Facebook!


10
mayo 10

Simplifica y vencerás

 

Si la crisis te afecta, te acompaño en el sentimiento, pero de verdad. Sé lo que es una noche de insomnio, pensando cómo pagaré la factura de la luz, o cómo gastar menos en la cesta de la compra y así poder poner gasolina para llevar a mis nenas al cole. Quizá tú y yo llegamos a esa situación por motivos diferentes, pero el caso es que es estresante. En los momentos más difíciles, me dije a mí misma “esto también pasará, como pasa todo, pero no sin antes haber aprendido de ello”. Y ya lo creo que aprendí.

La mayor lección fue que hay una gran diferencia entre “querer” y “necesitar” algo.
Otra lección fue que sí se puede vivir sin tener crédito. No sólo eso, sino que es una vida más sencilla, basada en la realidad. Aprecias más las cosas que realmente importan.
Pero quizá la mayor lección fue la siguiente: incluso cuando el refrigerador estaba casi vacío y no había dinero para gasolina, eso no era motivo para dejar de divertirme con mis hijas, o dejar de cuidarme yo. Cambié mi forma de hacer algunas cosas, y así se ha quedado. Admito que es más fácil hacerlo por elección que por necesidad. Yo lo hice por necesidad, pero tengo intención de seguir practicando el arte de la sencillez ahora y en el futuro.

- Encontré un montón de cosas en casa que podía convertir en dinero en efectivo en eBay. Vendí todas mis joyas de oro, muchas de las que tenían gran valor sentimental. Aprendí que las memorias y los sentimientos se guardan en el corazón.

- En los peores momentos, aprendí que una madre (y cualquier persona honesta que atraviese una crisis), debe tragarse el orgullo, y encontré ayuda económica a través de ONGs y otras entidades.

- No tengo televisión por cable (ni televisión). Alquilo DVDs en la biblioteca. A mis hijas les encanta acurrucarse conmigo y ver juntas una película en mi ordenador portátil. Se ha convertido en algo especial. No lo sería tanto si tuviéramos un televisor por habitación, como es habitual en muchos hogares en EE.UU.

- La biblioteca es mi lugar favorito. Es gratis y tranquilo. Como freelancer, trabajo mucho en las bibliotecas, y como mamá, disfruto viendo a mis hijas leer.

- Los parques y la playa (sí tengo la gran fortuna de vivir cerca de la playa), son lugares perfectos para merendar y pasar un buen rato con mis hijas o sola.

- Me encantan las librerías. Puedo leer las últimas revistas, mirar libros, hablar con una amiga, pasar el rato con mis hijas o simplemente meditar. Y no tengo que comprar nada.

- He redescubierto las recetas de cocina de mi abuela. Disfruto preparando un plato con ese alguien especial, en lugar de gastar dinero en restaurantes. Además, la cocina étnica es realmente el resultado de tener que cocinar algo sabroso con ingredientes baratos.

- Como tengo menos ropa en el armario, lavo menos y me pongo casi todo lo que tengo.

- Disfruto conversando con mis hijas, mis amigos y mi familia.

- Correr y caminar es gratis, y una buena manera de hacer ejercicio. Un buen par de zapatillas atléticas es el único requisito.

- Cuando mis gastos se vieron reducidos a la mínima expresión, me relajé bastante, lo cual me ayudó a centrarme en conseguir más trabajo en mi campo, a la vez que reduje mi preocupación y aumenté mi producción.

- Si pude salir adelante en el peor momento económico, ¡sé que podré salir adelante cuando vengan mejores tiempos.

Si tienes cualquier otra idea o sugerencia acerca de cómo simplificar, o cómo disfrutar de la vida durante una crisis económica, por favor ¡compártela!

http://www.lorrainecladish.com/


22
marzo 10

Secretillos de una “freelancer”

Soy “freelancer” acérrima y, aunque a veces me quejo de los plazos de entrega imposibles, de tener que hacer malabares con varios proyectos al mismo tiempo, o de que algunos clientes tardan en pagar, en realidad no lo cambiaría nunca por un trabajo “fijo”. Mi cerebro se resiste a esa idea. He probado alguna que otra vez a tener un trabajo “normal” pero lo he dejado incluso antes de que terminara el período de prueba. Por lo visto, no estoy hecha para eso. Así que llevo unos 27 años (¡qué vertigo!) ganándome la vida a base de bolos.

A lo que quiero llegar es a que se puede vivir trabajando por cuenta propia. Claro que, desde que la crisis nos pilló a todos con los pantalones bajados, la cosa está un poco más difícil. Pero con ayuda de mis seres queridos, con un par de lo que hay que tener y una flexibilidad de acróbata, me las he arreglado para continuar mi trabajo por cuenta propia, lo cual me ayuda a pasar más tiempo con mis hijas y a ser más feliz que si tuviera que fichar en una oficina. Para mí ¡esto es todo un éxito! 

Algunas sugerencias para quienes viven o quieren vivir del “freelanceo” (palabra inventada por mí):

- No te pilles los dedos. Yo solía ser la apaga-fuegos, la que aceptaba (y hacía) encargos imposibles. Un día me di cuenta de que me iba a dar un soponcio y que no pasa nada por rechazar un trabajo o por acordar un plazo de entrega más largo. Soy rápida, pero ya no presumo de ello.

- Prepárate para adaptar tus habilidades y conocimientos a nuevos mercados. Yo he traducido y adaptado guiones, he escrito artículos para revistas, he colaborado con periódicos, he hecho de “negro” (escribiendo libros para otros), he dado seminarios sobre la escritura, he trabajado de traductora e intérprete, he escrito blogs pagados y texto para páginas web – y mucho más, además de escribir mis propios libros, claro. Si mis habilidades me lo permiten y es lo que el mercado quiere – lo hago, y además, aprendo algo nuevo.

- Antes de terminar un proyecto, avisa a tus clientes habituales de que vas a quedar libre. No presupongas que te llamarán cuando te necesiten. A menudo ese simple recordatorio me ha procurado un nuevo encargo.

- Si no quieres o no puedes hacer un trabajo en particular, pásaselo a otro colega. Tus clientes te lo agradecerán y tus colegas también. Lo habitual es que te devuelvan el favor, pero hazlo desinteresadamente, sin esperar nada a cambio.

- No te minusvalores. Un trabajo bien hecho merece una buena remuneración. Si quieres hacerle un favor a alguien, hazlo, pero no te mates por dos reales. No merece la pena el desgaste emocional y mental, que lo sé yo. La energía que se te va con esto la puedes invertir en encontrar otro bolo mejor pagado o ¡simplemente en dormir una buena siesta!

- No vayas de arrogante por la vida y no pises a otros para conseguir trabajos. Hay sitio para todos y si se te da bien tu profesión, eso se nota. Además si eres agradable, te darán más trabajo que al que va de listo.

- Ten en cuenta que ser “freelance” es todo un estilo de vida. Tienes que ser una persona con mucha determinación y disciplina y te tiene que gustar. Para mí la alternativa (un trabajo “fijo”) es tan desagradable, que ni me lo planteo.

¿Alguna otra sugerencia?

www.lorrainecladish.com/


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer