Abraham Lincoln dijo que a los 40 tienes la cara que te mereces.
Hoy 25 de agosto cumplo 48 años y, por lo general, no me disgusta lo que veo cuando le sonrío al espejo, patas de gallo incluidas. Ojala me hubiera gustado tanto cuando tenía 15 años y me sentía fea y desgarbada. Ay, pero es que ¡los jóvenes no saben apreciar las ventajas de la juventud!
Eso sí, por si acaso estoy peor de la vista de lo que pienso, pido a mis amigos que si alguna vez me ven algún parecido con Marujita Díaz o la Duquesa de Alba (con perdón de ambas), me den un par de bofetadas para hacerme entrar en razón. Sólo Cher es capaz de llevar esos arreglitos con dignidad y pronto, quizá ni ella pueda.
No creo que la vida empiece a los 40 ni a los 50 pero también sé que no soy la misma que a los 18, los 28 ni los 38. A los 18 años temía cumplir 20 y a los 48 me da hasta morbo pensar que pronto tendré 50.
Claro que hay un “pero”: se me acaba el tiempo. Se nos acaba a todos. Sospecho que ese es el motivo por el que no veo la televisión. Es una ENORME pérdida de tiempo. Hay tantas otras cosas que hacer; en mi caso escribir libros, criar hijos, participar en carreras y hay demasiados lugares a los que viajar y personas a las que amar. Mi abuelita española pronto cumplirá 95 años y necesito verla pronto.
Si alguna vez me siento vieja (por ejemplo junto a una veinteañera en una disco), me recuerdo que algún día miraré la foto tomada hoy después de correr y pensaré: “pero qué joven estaba en esa foto”, así que mejor lo disfruto ahora.
A los 48 correré mi primera media maratón en noviembre … Quizá a los 50 corra una maratón completa. Entretanto, viviré intensamente cada día, de uno en uno. Espero que tú también lo hagas.
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Diario del Éxito se publicará a finales de 2011 en forma de libro con ediciones Obelisco.



Desde que era casi una niña, leo libros de auto-ayuda y desde hace 17 años, escribo y publico libros de superación personal - y también alguna novela que otra. Me pasaría el día leyendo y escribiendo, pero tengo dos hijas preciosas a las que criar y una larga lista de quehaceres, sueños y metas por cumplir. Procuro rodearme de personas positivas y que pese a los retos que nos depara la vida, tiren p´alante, como intento hacer yo. No creo en las excusas ni en el aburrimiento y disfruto contagiando a otras personas de mi pasión por la vida y del deseo de ser siempre mejor. El éxito es diferente para cada uno: para mí puede ser publicar un best-seller, para ti puede ser conseguir un sueldazo y para otra persona, concebir un hijo o superar una depresión. Este diario del éxito tiene un poco de todo lo que hace falta para encontrar ese empujoncito que necesitamos a veces para darnos cuenta de que somos más fuertes de lo que creemos y que estamos más cerca de la felicidad de lo que imaginamos. Para saber más de mí y de mis libros - 