Si te interesa sentirte más liviano de espíritu y de corazón, liberarte de resentimientos y malestar interno, responsabilizarte de cómo te sientes, cerrar capítulos y comenzar otros, entonces ¡el Ho´Oponopono puede ser la solución!
Puedes leer más sobre ello en Wikipedia, o buscarlo en Google.
Se basa en una antigua práctica Hawaiana de reconciliación y perdón que se llevaba a cabo en familia o en comunidad cuando había algún problema entre ellos. Creían los Hawaianos que sentir enfado y guardar resentimientos, por ejemplo, provocaba enfermedades.
No soy Hawaiana ni antigua (¡aún!) pero sé que cuando siento ira o resentimiento no me siento tan bien ni me veo tan estupenda. También sé que es poco probable que los demás dejen de hacer o decir las cosas que me provocan ganas de responder con palabras o acciones que no son propias de una señora. Así que me ciño al método del Ho´Oponopono de responsabilizarme de cómo me siento, sin importar lo que hagan o digan los demás.
La única persona sobre la que tengo algún tipo de control soy yo.
No vemos las cosas como son, dicen los seguidores de esta antigua práctica; las vemos como somos nosotros. Eso ya lo intuía antes de leer sobre el Ho´Oponopono, así que eso que tengo ganado. Digo yo.
Para liberarte de sentimientos negativos, dice el sencillo método, debes seguir los siguientes cuatro pasos, una y otra vez. Dicen que da resultado.
Hay métodos mucho más extraños por ahí, así que por qué no intentarlo. Si funciona, genial, y si no, al menos tienes la cabeza puesta en pensamientos agradables en lugar de comerte el coco.
Cuando te sientas mal, enfadado, o triste, repite mentalmente las siguientes frases:
1.- Lo siento (Se lo dices al Divino, a un Poder Superior o en lo que tu creas)
2.- Perdóname (Asumes la parte que te toca en esa circunstancia o sentimiento)
3.- Gracias (Dejas ir el sentimiento negativo)
4.- Te amo (Das paso al amor)
Aunque no lo hagas, el simple hecho de reconocer que somos responsables de cómo nos sentimos y que no tenemos control sobre otras personas, lugares o cosas y hacer lo que está en nuestra mano para ver lo mejor en los demás o al menos comprender su postura alivia bastante.
Cuando era mucho más joven se me daba muy bien practicar el resentimiento y me pesaba el corazón. Con el paso del tiempo, cada vez lo siento más ligero y la vida es mejor.
Nada ha cambiado por fuera. Todo depende del cristal a través del que se mire.
Qué mejor momento para comenzar esta práctica que antes de las fiestas. Te deseo paz …
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Desde que era casi una niña, leo libros de auto-ayuda y desde hace 17 años, escribo y publico libros de superación personal - y también alguna novela que otra. Me pasaría el día leyendo y escribiendo, pero tengo dos hijas preciosas a las que criar y una larga lista de quehaceres, sueños y metas por cumplir. Procuro rodearme de personas positivas y que pese a los retos que nos depara la vida, tiren p´alante, como intento hacer yo. No creo en las excusas ni en el aburrimiento y disfruto contagiando a otras personas de mi pasión por la vida y del deseo de ser siempre mejor. El éxito es diferente para cada uno: para mí puede ser publicar un best-seller, para ti puede ser conseguir un sueldazo y para otra persona, concebir un hijo o superar una depresión. Este diario del éxito tiene un poco de todo lo que hace falta para encontrar ese empujoncito que necesitamos a veces para darnos cuenta de que somos más fuertes de lo que creemos y que estamos más cerca de la felicidad de lo que imaginamos. Para saber más de mí y de mis libros - 