¿Qué ha pasao con las letras “D”? ¿Se las han “tragao”? Presta atención cuando habla la gente, y te percatarás de que la “D” desaparece en todo lo “acabao” en “ado”.
Ejemplos: “Mi cuñao, que es abogao, me ha explicao que un soldao, que estaba divorciao, ha chocao y se ha matao. Cuando me lo ha contao, me he quedao planchao. Dicen que el muchacho era muy alocao, y que iba muy mamao, y que está en muy mal estao”. Así hablan, ahora, la gran mayoría de las personas. Ya nadie dice: Cuñado, soldado, accidentado, etc…
Pero no solo nos merendamos las “D”. También nos comemos muchas otras letras. Me horroriza cuando escucho, incluso, a locutores de radio o televisión decir: “Ginasio, fúbol, Uropa, pograma, mostruo, cótel, o eletricidá (como dijo el que fue Presidente de Endesa, Sr.Pizarro, en una entrevista con Luis del Olmo, lo que ya es el colmo. Y además se comió todas las “d” de las palabras terminadas en “ado”).
Algunos medios informativos son cada vez más deformativos. Cuando, micrófono en mano, entrevistan a la gente por la calle, los mayores de 50 años hablan una jerga cateta (“pozí, mu güeno, pa eto, pa quello”, etc.), y los jóvenes chapurrean una jerga pasota (“colegui, currele, dabuten, demasié pal body”, etc.).
A este triste panorama lingüístico hay que añadirle una interminable retaíla de tacos e improperios. O cursis abreviaturas como: “peli, finde, prota, pelu, porfa o cari”. Y como muy pocos léen en nuestro país, y la gente se comunica por sms, que parecen jeroglíficos, el deterioro del español es verdaderamente lamentable.
¡Estamos “apañaos”! ¡Cómo ha “degenerao” el idioma! En Navidad, envié al Presidente de la Real Academia de la Lengua Española, una cesta llena de cajas de Valium, Prozac y Tranquimacín. En la tarjeta especifiqué: Vaya Ud. con mucho “cuidao”. No se las tome todas de golpe, y me entere algún día de que se ha “suicidao”… Aunque estaría bastante “justificao”. (Es broma).
Foto via Flickr: Servidorde_nadie.





Somos el país con más paro de Europa pero tenemos que hablar siempre con máquinas. Por lo que mi cabreo va en aumento. Cruzo toda la ciudad para llegar hasta el puerto. Veo 9 ventanillas de Acciona-Transmediterránea, pero solo una está abierta, y la persona que atiende está de mal humor.















El teléfono, por lo tanto, tiene muchísimos años de existencia. Y 130 años después de su invención, alguien, un italiano quizás, o un sordomudo (lo que sería mucho más lógico) ha puesto de moda un gesto que, como borregos, a muchos les parece obligatorio mimetizar, cada vez que mencionan las palabras: teléfono o llamada telefónica.








Entre los años 1890 y 1910, Bayer puso en el mercado Heroin, como un sustituto de la morfina, y también para calmar la tos severa en niños.



















