hola.com

junio, 2009


24
junio 09

SOPA DE LETRAS

¿Qué ha pasao con las letras “D”? ¿Se las han “tragao”? Presta atención cuando habla la gente, y te percatarás de que la “D” desaparece en todo lo “acabao” en “ado”.

Ejemplos: “Mi cuñao, que es abogao, me ha explicao que un soldao, que estaba divorciao, ha chocao y se ha matao. Cuando me lo ha contao, me he quedao planchao. Dicen que el muchacho era muy alocao, y que iba muy mamao, y que está en muy mal estao”. Así hablan, ahora, la gran mayoría de las personas. Ya nadie dice: Cuñado, soldado, accidentado, etc…

Pero no solo nos merendamos las “D”. También nos comemos muchas otras letras. Me horroriza cuando escucho, incluso, a locutores de radio o televisión decir: “Ginasio, fúbol, Uropa, pograma, mostruo, cótel, o eletricidá (como dijo el que fue Presidente de Endesa, Sr.Pizarro, en una entrevista con Luis del Olmo, lo que ya es el colmo. Y además se comió todas las “d” de las palabras terminadas en “ado”).

Algunos medios informativos son cada vez más deformativos. Cuando, micrófono en mano, entrevistan a la gente por la calle, los mayores de 50 años hablan una jerga cateta (“pozí, mu güeno, pa eto, pa quello”, etc.), y los jóvenes chapurrean una jerga pasota (“colegui, currele, dabuten, demasié pal body”, etc.).

A este triste panorama lingüístico hay que añadirle una interminable retaíla de tacos e improperios. O cursis abreviaturas como: “peli, finde, prota, pelu, porfa o cari”. Y como muy pocos léen en nuestro país, y la gente se comunica por sms, que parecen jeroglíficos, el deterioro del español es verdaderamente lamentable.

¡Estamos “apañaos”! ¡Cómo ha “degenerao” el idioma! En Navidad, envié al Presidente de la Real Academia de la Lengua Española, una cesta llena de cajas de Valium, Prozac y Tranquimacín. En la tarjeta especifiqué: Vaya Ud. con mucho “cuidao”. No se las tome todas de golpe, y me entere algún día de que se ha “suicidao”… Aunque estaría bastante “justificao”. (Es broma).

Foto via Flickr: Servidorde_nadie.


21
junio 09

CABREADO COMO UNA MONA

Cada año, cuando llega el momento de trasladarme a Ibiza, para empezar la temporada de verano, en la que yo entremezclo trabajo y vacación, son tantos los problemas con los que me encuentro que acabo, con perdón, cabreado como una mona.

 Primero tengo que conseguir que en Acciona-Transmediterránea me contesten al teléfono, para reservar camarote y plaza para mi coche.

  Pero, o no contestan, o se escucha la desagradable cantinela de una voz femenina que me ordena: “Pulse 1, pulse 2, pulse asterísco, etc…”.

 Y, cabreado como una mona, pulso 1, y pulso 2, y pulso 3, sin obtener resultado…

 Somos el país con más paro de Europa pero tenemos que hablar siempre con máquinas. Por lo que mi cabreo va en aumento. Cruzo toda la ciudad para llegar hasta el puerto. Veo 9 ventanillas de Acciona-Transmediterránea, pero solo una está abierta, y la persona que atiende está de mal humor.

  He visto un anuncio en la televisión en el que a una funcionaria de ventanilla, desagradable y poco dispuesta a resolver los problemas de los que hacen cola, le recomiendan All-bran, dándole a entender, sutilmente, que sus problemas de extreñimiento le afectan el carácter. Y he comprado un paquete, por si acaso…

 

España vive de servicios y no tenemos la más mínima noción de dar buen trato al cliente. Las familias y las escuelas ya no imparten buena educación. En el trabajo impera la Ley del menor esfuerzo. Y a esta desgracia hay que añadir la horrible circusntancia de que España se haya convertido en el país más consumidor de cocaína del mundo, gran consumidor de alcohol, y número uno de Europa en consumo de cánabis, lo que no endulza, precisamente, el carácter de las personas.

Cuando fui a pagar mi billete, me llevé una desagradable sorpresa: Como estamos en crísis, Acciona-Transmediterránea ha subido mucho los precios, en lugar de bajarlos.

 Al llegar a Ibiza, cansado tras pasar toda una larga noche embarcado, pues Acciona-Transmediterránea ha suprimido el barco rápido, he de presentarme en la Policía Municipal con una serie de papeles y fotocopias, para renovar el permiso anual que me autorice a llegar hasta mi casa en coche, pues vivo en el casco antiguo. ¡Con lo que yo odio el papeleo!

Pero me comunican que el policía encargado de gestionar las tarjetas de pase a la Ciudad Vieja se ha ido de vacaciones 10 días. ¡¡ Y sin dejar sustituto!!

Allí no queda ni sombra del encargado de los tan imprescindibles pases.

 Desesperado y harto, solo pienso en poder llegar a mi casa, deshacer las maletas e irme a la playa.

  O a jugar a golf.

Pero me es imposible. No sé dónde dejar el coche, pues encontrar aparcamiento en la ciudad de Ibiza es una odisea. No han sabido solucionar ese espantoso problema.

Y, cabreado como una mona, por mi cabeza empiezan a pasar horribles pensamientos, como contratar a un par de matones para que me espabilen a los responsables de tanta mediocridad.

O, incluso, se me pasa por la cabeza coger un arma y armarla bien gorda…

 Pero me tengo que calmar, pues podría acabar entre rejas.

Y como no soy un hombre violento, y sé controlarme, me pongo a hacer una sesión de yoga, para que se me pase el cabreo.

  Fotos via Flickr.


16
junio 09

APELLIDOS VERGONZANTES

Como si fuese una vergüenza llamarse Pérez, Fernández, Gómez, Gonzalez o Rodriguez, los medios informativos eliminan por sistema esos, tan hispánicos, apellidos paternos de nuestros políticos.
 
Y se habla tanto de Rubalcaba, de De la Vega, o de Zapatero, que están consiguiendo que nos olvidemos de sus verdaderos apellidos, como si estos políticos fuesen hijos de padres desconocidos.
 
Por esta misma regla absurda, a Jordi Pujol, a Felipe González y a Mariano Rajoy deberíamos llamarles: Jordi Soley, Felipe Márquez, y Mariano Brey.
 
Aunque Felipe González no consentiría jamás que, en los telediarios, en la radio, en los periódicos, o en las revistas, se le llamase Felipe Márquez, por muy tipical spanish que sea su apellido paterno.
 
Incluso el Presidente Obama, en su encuentro con Rodriguez Zapatero, y mal asesorado por su equipo de protocolo, le llamó ”Zapatero” en una intervención televisada.
 
Hoy firmaré Carlos Oliveras, y me olvidaré del Martorell, como si fuese un conocido político con un apellido, por lo visto, vergonzante.
 
No entiendo por qué no se le llama Sr.Rodriguez a nuestro Presidente.
 
Fotos via Flickr: tinou bao, bruckerrlb.

12
junio 09

EL INNECESARIO ADEMÁN TELEFÓNICO

El primer teléfono fue patentado, en 1876, por Alexander Graham Bell, que se hizo con el proyecto diseñado, anteriormente en 1854, por el florentino Antonio Meucci que no tuvo dinero para patentarlo. Más adelante, Tomas Edison introdujo notables mejoras en el sistema.

El extraño artefacto que se ve en esta foto fue el primer teléfono Bell, de 1876.

El teléfono, por lo tanto, tiene muchísimos años de existencia. Y 130 años después de su invención, alguien, un italiano quizás, o un sordomudo (lo que sería mucho más lógico) ha puesto de moda un gesto que, como borregos, a muchos les parece obligatorio mimetizar, cada vez que mencionan las palabras: teléfono o llamada telefónica.

  Si no tenemos la desgracia de ser sordomudos, ¿por qué hay que mimetizar con los dedos un aparato, cada vez que mencionamos la palabra teléfono?

Yo , desde que tengo uso de razón, he dicho cosas como: Llámame. Le llamé por teléfono. Me telefoneó ayer, etc., sin necesidad de acompañar la palabra “teléfono” de gesto alguno. Y siempre me han entendido perfectamente. ¿Quién ha sido, pues, el “lumbrera” que ha puesto de moda ese ademán de estirar pulgar y meñique, mientras se mantienen el resto de los dedos de la mano cerrados, cada vez que se dice: teléfono?

  La televisión, esa fuente inagotable de vulgaridad, y la falta de personalidad de muchos individuos son, en gran medida, las culpables de que la gente se sienta obligada a estirar los dedos, cada vez que mencionan ese mágico medio de comunicación. Por la misma regla de tres, habría que hacer gestos teatrales cada vez que, por ejemplo, se habla de ir a comer, beber, dormir, practicar el sexo, o defecar.

ME VOY A COMER VAYAMOS A TOMAR UNA COPA ME VOY A DORMIR Y me ahorro los gestos restantes por excesivamente vulgares… Cuando el Sr. Sarkozy, Presidente de Francia, y Presidente temporal de la Comunidad Europea, ante las cámaras de televisión del mundo entero, hace ese vulgar ademán para decir que llamará a Rodriguez Zapatero, quiere decir que estamos en unos niveles un poco bajos de categoría.

  Por suerte, las nuevas tecnologías están convirtiendo este gesto de pacotilla en obsoleto, pues ya se fabrican teléfonos en formato reloj de pulsera, o minúsculos auriculares inalámbricos.

  Yo sugiero, a quienes necesitan hacer tantos juegos de mano para que les entiendan, que hagan esto con los dedos:

  Les entenderán mucho mejor… Y como veo que gusta tanto gesticular inneceasriamente, yo dedico a ese “mimetismo telefónico” el PREMIO NERÓN ROJO.

Fotos via Flickr: sftrajan, The Library of Congress, temp13rec, snuh3, Christian Lutz, Familyoffun, momentimedia, dhammza, novia.


11
junio 09

CUANDO LAS DROGAS ERAN MEDICINAS LEGALES

En mi artículo anterior (o post, en términos de Internet) mostré imágenes de algunos actores que no han llevado muy bien el paso del tiempo. Alguno de entre ellos se ha deteriorado debido a ciertos excesos con el alcohol y el consumo de ciertas sustancias tóxicas.

Hace muchos años, antes de que se detectase el peligro de la adicción, esas sustancias, hoy ilegales, fueron legales, curativas y vendidas en farmacias y en consultas de médicos. Entre los años 1890 y 1910, Bayer puso en el mercado Heroin, como un sustituto de la morfina, y también para calmar la tos severa en niños.

 Mariani Wine era un vino energético y vitalizante. Un reconstituyente que se recomendaba para después de pasar una gripe. En 1875 este vino, a base de coca, se hizo famoso debido a que el Papa León XIII solía llevar siempre consigo una botella. Al productor Angelo Mariani le fue otorgada la Medalla de Oro del Vaticano.

 En 1885, Cocaine, unas gotas contra el dolor de muelas, se hizo muy popular. Se decía que las gotas quitaban el dolor y “hacían felices a los niños”.

 Vapor-Ol Treatment era un fluído para el asma, a base de opio y alcohol.

 Paregoric eran unas gotas, también a base de opio y 46% de alcohol, que se utilizaban para dormir a los recién nacidos. En la etiqueta recomendaban las dósis: 5 gotas para los bebés de 5 días; 8 gotas para los bebés de dos semanas; 25 gotas para los niños de 5 años; y una cucharada para los adultos.

  Maltine, era otro vino de coca, producido por M Manufacturing Company de Nueva York, y consiguió 10 medallas de oro.

 Dragees Antiseptiques, eran una grageas al mentol, borato de sodio y cocaína. En 1900 se recomendaban a cantantes, actores, oradores y predicadores para suavizar las cuerdas vocales.

  En esta bandeja de propaganda se publicitaba un tónico a base de quinina y cocaína. C.F. Boehringer & Soehne, de Manheim, Alemania, eran los mayores fabricantes del mundo de productos que contenían quinina y cocaína.

Bastantes años más tarde, el opio, la heroína y la cocaína, tan presentes en estos productos farmaceúticos, fueron declarados ilegales por adictivos.

 


3
junio 09

LA INEXORABLE HUELLA DEL TIEMPO

Hace un par de días, poniendo orden en unos papeles, encontré mi carnet de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona.

 Yo tenía entonces 18 años recién cumplidos, y aparentaba bastante menos. Y me impresionó constatar cómo el paso del tiempo nos va cambiando, hasta hacer de nosotros otra persona. No solo físicamente sino, también, psicológicamente.

  Cuando me encuentro con un conocido o amigo, al que he perdido de vista durante muchos años, antes de pensar en la alegría o sorpresa que me produce ese reencuentro, mi ojo detallista analiza automáticamente, y con milimetrada crudeza, los estragos que el paso del tiempo ha obrado en aquella persona. Sin pensar que mi interlocutor está, probablemente, haciendo lo mismo con mi fisionomía.

Lo más triste es cuando uno es ya irreconocible, y se ve obligado a refrescar la memoria del otro. Casualmente, el mismo día que encontré mi carnet de universitario, llegaron hasta mí unas imágenes de Hollywood, no retocadas con el photoshop.

Y estas crudas imágenes, han consolado mi lado tonto, en lo referente al inexorable paso del tiempo, pues se dice que “mal de muchos, consuelo de tontos”.

  Richard Gere. Mickey Rourke. Arnold Schwarznegger.

  Brendan Fraser. Clint Eastwood. Val Kilmer. Roger Moore. Alec Baldwin. Pierce Brosnan. Russel Crowe.

Lo que me ha quedado muy claro, después de ver los estragos del tiempo en todos estos guapos y famosos actores, es que lo que envejece, mucho más que las arrugas, son los kilos de grasa.

Por lo que yo recomiendo un régimen de adelgazamiento muy simple y muy eficaz: Sentarse a comer delante del televisor, viéndo el telediario. Se le corta a uno totalmente el apetito.

 

SHAKESPEARE escribió: “Dios os ha dado una cara y vosotros os haceis otra”.


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer