Finalmente, no me ha quedado más remedio que crear mi perfíl en Facebook.
En esta impresionante jungla social de Internet tienen cabida importantísimos comunicados, contactos, y también frivolidades, nimiedades y muchas banalidades. Yo pasaba olímpicamente de Facebook. Pues no me sobra el tiempo.
Pero tenía un grave problema: Yo estaba, desde hace mucho tiempo, suplantado en Facebook por una persona a quien mis amigos, confundidos, le enviaban fotos y mensajes. En muchas ocasiones me paraban por la calle y me decían. “No me contestas en Facebook”, o “He visto una foto tuya muy divertida en tu perfíl de Facebook”.
Yo no sabía cómo parar esta suplantación. Por esa razón, desde hace unos días, ya estoy en Facebook. Y, para disipar dudas, estoy como “Carlos Martorell Relaciones Públicas”.
Andy Warhol hablaba del “minuto de gloria” al que aspira el ser humano, haciéndo referencia a que, para muchas personas, si a lo largo de sus grises vidas su imágen no ha aparecido nunca en televisión, es como no haber existido.
¡Cuánta razón tenía! Lamentablemente, cuando se crearon las redes sociales, Andy ya no estaba en este mundo. De estar vivo, Warhol afirmaría hoy que no tener un perfíl en alguna de las redes sociales, equivale a no existir.
Pero no todo son ventajas en las redes sociales. Comentar ciertas cosas o colgar ciertas fotos pueden generar graves problemas.
Hay que ser muy prudentes, porque las redes sociales de Internet son también una especie de Gran Hermano que nos observa con lupa, y espía nuestras vanas y cotidianas impudícias.
Hay muchos ciberdelincuentes. Se están dando muchos casos de robos a viviendas debido a información impruente colgada en la red. Y hay secuestradores que usan estas redes sociales para seleccionar a sus víctimas.
Los más vulnerables son los adolescentes. Los ciberdelincuentes se aprovechan de la dependencia de muchos jóvenes a estas redes.
Yo, por algún comentario vertido en mis dos blogs (elobservadorsolitario y elmundodecarlosmartorell, de Hola.com) he sido insultado en más de una ocasión por desconocidos.
En adelante, colgaré los links de mis blogs también en Facebook, debido a su incalculable y mágica expansión. Pero es posible que, junto a muchos “Me gusta”, reciba también muchas reprimendas e insultos. Es un riesgo que vale la pena asumir.

























































