Confieso que sólo el título ya llamó mi atención poderosamente: cine y libros, la mezcla ideal, el maridaje perfecto. Sólo quedaba que el contenido hiciera justicia a un título tan hermoso. Y no me equivoqué.
Cuando leemos las últimas líneas de un libro, o cuando terminamos de ver los últimos fotogramas de una película, las sensaciones que podemos tener suelen ser muy dispares. Desde el alivio por dar carpetazo a una obra pesada o aburrida, hasta la indiferencia cuando nos ha dejado fríos. Os aseguro que no experimentaréis ninguna de ambas cuando termineís “La contadora de películas”, una obra hermosa, llena de sentimientos y emociones que perduran, de esos libros que al evocarlos es inevitable esbozar una sonrisa y pensar con agrado en los buenos momentos que nos ha obsequiado.
María Margarita es la única chica de cinco hermanos. Viven con su padre inválido en un pequeño pueblo minero de Chile. Las posibilidades de evadirse de una realidad dura y gris tan sólo apuntan en una dirección; el cine, las películas, los sueños en celuloide que van llegando a la población para dotarla de un poco de color y alegría.
Pero la entrada de un cine no es barata, y el padre de María Margarita idea una solución: un concurso entre sus hijos, para averiguar cuál de ellos es el que mejor puede contar una película tras verla. Después de esta peculiar competición, la chica es la ganadora: ella será la contadora de películas de la familia.
Poco a poco, su nueva misión ira impregnando su vida hasta el punto de ser la esencia de su existencia. Vive para el cine, para los actores, se informa sobre ellos, aprende, elabora sus propios vestidos para recrear mejor la historia ante su público, ya que éste se incrementará desde los miembros de su familia al resto de sus vecinos, que acuden a disfrutar de los relatos de María Margarita , llegando al punto de preferir escuchar las historias de su boca que ver el propio film. La novela, breve, está llena de momentos entrañables y evocadores, pero también es cruda en ocasiones. El autor, Hernán Rivera Letelier (1950), chileno, publicó y consiguió el éxito en su país con su primera novela “La Reina Isabelcantaba rancheras”(1994), y a partir de entonces, encadenó premio tras premio. Otros títulos suyos –originales títulos- son “Himno del ángel parado en una pata” (1996), “Fatamorgana de amor con banda de música”(1998) o “Romance del duende que me escribe las novelas” (2005), entre otras.
A los que estéis siempre al acecho de libros con alma, os lo recomiendo vivamente.
¿Conocéis algún libro de Hernán Rivera Letelier? ¿Qué os parece?
¡Un abrazo desde el Marcapáginas!


Estimado amigo, coincido con usted en que el título ya atrae de por sí. La obra que recomienda no la he leído, aún. Ja, ja, ja…cof,cof, cof..Perdón, estoy enfermo y este frío me va a matar. Lo que le decía, tengo la costumbre de sentirme atraído por libros extensos, voluminosos, porque si es bueno sé que tengo días enteros por delante de deleite literario. Y si es malo, con cien hojas o menos leídas lo cerraré para siempre. Hay tantos y tantos libros y tan poco tiempo…
Una contadora de películas…me interesa. Me haré con él y le comentaré encantado lo que ha parecido.
Lamento tener que dejar aquí la epístola. Voy a tumbarme y descansar. Un saludo desde este tiempo inclemente.
Me ha encantado el título y el argumento, así como los otros títulos del autor.
Muy, muy apetecible.
¡Gracias por la recomendación!
[...] felicidades!; “Afonías, matrimonios y milongas”, del Hong Kong Blues de Agustín Bonifacio; “La contadora de películas”, el libro que nos presenta Carlos Castelfranco en El primer marcapáginas; “En lunes ni te cases [...]