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Entradas etiquetadas: adelgazar


25
julio 11

Seguiré en el camino (pero lejos de los focos)

Han pasado tres meses excelentes. No sólo he aprendido a alimentarme correctamente, sino que lo he hecho ante un público de excepción (y no se crean que no impone enfrentarse a la masiva audiencia de Hola) y me he divertido narrando aventuras y desventuras. Además, logré uno de mis principales objetivos: bajar de 80 (¡Ya estoy en 78,8!), sin apenas esfuerzo e innovando en mi recetario particular.

Todo gracias al método on-line de entulinea, que se reveló como un gran compañero de viaje y una guía fiel en casa. De hecho, si hoy me preguntaran qué cosas me llevaría a una isla desierta, estoy segura de que un portátil para conectarme a Internet y anotar mis ProPoints (porque seguro que en mi isla desierta habría un gran catering como de hotel de lujo) para no pasarme y lucir mi bikini como God only knows.

Efectivamente, tal y como estoy dejando entender, esto es una despedida. Pero no del todo. Seguiré estando activa en Zelestina y también podréis leer mis avances pesísticos y ProPointeros en Twitter. Pero la aventura de “El verano en que por fin adelgacé” toca a su fin. Los focos hacen su fundido a negro y Lina Morgan vuelve a entonar la clásica, la única, la inimitable: Gracias Por Venir.

Ha sido un placer (y ya, que se me cae una lagrimita).


18
julio 11

Noticias buenas y malas

Y yo que tenía las gafas de Prada preparadas...

Primero las buenas, por supuesto: ¡Me he quitado de encima otros 600 gramos y estoy en 79,400! No está mal, ¿verdad? Sigo insistiendo que lo mejor de todo es que no he tenido que ponerme a dieta, sino controlar un poco mi alimentación.

Y claro, luego las malas. ¿Se acuerdan de aquella espectacular fiesta de los 80 que estaba planeando? Pues ha tenido que cancelarse (o, como mínimo, postponerse). Es lo que tiene la dispersión del verano. ¡No hay nadie en la ciudad!… seguiremos informando.


4
julio 11

Back on track

Vale, fue una falsa alarma, y parece que todo está solucionado. vuelvo a estar en 80,50. Ya saben: simplemente alimentándome bien y sin esfuerzo. Calculando los ProPoints de comidas y cenas para llegar a un número maravilloso: 29 (más los extras que me toquen, que es un lujazo).

Además, como en mi viaje a Italia me atiborré de pasta y pizza, lo que me apetecía era mucha verdurita… ¡y eso ayuda!

Eso, que ya estoy de vuelta camino de mi fiesta de los 80. ¡Con lo que se está haciendo de rogar tiene que valer mucho la pena!


20
junio 11

¡Adiós a los cinco primeros!

No sin mi anticelulítico.

No sin mi anticelulítico.

Lo difícil está siendo deshacerse del último hasta llegar a los 80 (sí, es como si organismo se oliese que viene una fiesta y lo tratase de evitar a toda costa), pero por fin he logrado quitarme de encima 5kg.

He tardado algo más de un mes, lo he hecho en lugares tan dispares como Madrid, París, Cannes o Lyon (es lo que tiene el sistema on-line, que no tiene límites) y no me ha costado nada. Además, he ido a mi propio ritmo: lenta pero segura.

En la ropa ya empiezo a notar cambios. Los pantalones ajustados siguen estando ajustados, pero un poco menos… y me agarro de ese poquito para seguir empujando… Me faltan 500 gramos para llegar a los 80. Así que sigamos pasito a pasito…


14
junio 11

¿100 gramos?

No estoy sorprendida, sino casi indignada. Lo cierto es que tenía un ritmo excelente y no puedo entender cómo esta semana sólo he adelgazado 100 gramos.

En este caso le voy a echar la culpa a la nueva báscula… que mide mi peso de manera digital. Porque yo os prometo que lo estoy haciendo el método entulínea de manera correctísima… Será esperar a la semana que viene a ver si era “ella” o “yo”.


9
junio 11

Anotar adelgaza

No lo digo yo, lo dice Tesa (una de mis primeras lectoras y amplia conocedora del método entulínea). Ella insiste en que, aunque nos pasemos comiendo, hay que anotarlo en la lista on-line.

Porque anotar adelgaza.

Yo, que sueño con adelgazar todo el rato, hago caso a pies juntillas. No vaya a ser que dejar de anotar engorde…


30
mayo 11

Todo marcha sobre ruedas

Sobre ruedas, y sin subirme a la bici.

Como todas las semanas, comienzo pesándome. Otra vez la buena suerte (y la perseverancia, y el trabajo “liviano”…) me acompaña y os puedo decir, con orgullo y satisfacción (parafraseando a nuestro monarca) que me he quitado de encima otro medio quilito.

Soy ambiciosa y lo que otros ven como un triunfo yo lo veo como un reto aún mayor: la pasada semana no hice nada de ejercicio y sé que podría haber adelgazado más. Ahora estoy fantaseando con la idea de anotarme al gimnasio para potenciar el efecto de mis renovados hábitos alimenticios.

Quién sabe… si lo hago (hay cosas en las que la pereza es más fuerte que yo), a lo mejor la semana que viene os sorprendo con una cifra aún mayor, ¿no? Stay tuned…


26
mayo 11

Segundo (y sorprendente) estímulo

Mientras yo veo cómo me abotona la camisa sé que estaréis pensando... ¡cuantas fundas de móvil tiene! ;)

Amigas, me está empezando a volver a servir la ropa que se había quedado escondida al fondo del armario. Yo pensé que había encogido de verdad, pero parece que no… fui yo la que ancheé.

Lo que me gusta mi camisita blanca de algodón. Déjenme ponerme a salivar de placer, como el perro de Pavlov, y gritar a los cuatro vientos: anímense, que entulínea no sólo funciona… ¡no se imaginan la de satisfacciones que da!


25
mayo 11

Como el perro de Pavlov

Sonreir con apariencia falsa de la pura emoción.

Me encantan los estímulos positivos. Yo, como el perro de Pavlov (que empezaba a salivar nada más ver llegar a la persona que traía comida habitualmente) refuerzo mis actitudes cuando alguien me dice lo bien que me sientan.

El otro día comí con compañeras que hacía dos semanas que no veía y todas me dijeron que había adelgazado y estaba muy bien. No sé si será el estilismo, la casualidad o la causalidad… pero me animó muchísimo más a seguir con el método entulínea.


23
mayo 11

Un paso adelante

No deja de sorprenderme, porque sigo comiendo de todo ;)

Y ahí va otro kilito que me quito de encima, casi sin querer (prometo que he comido de todo, palabrita de niña golosa). Al fin y al cabo, es lo bueno del método entulínea.

Me dice mi amiga Andrea que debo ver la pérdida de kilos como si fueran saquitos de azúcar o de sal como los que compramos en el súper, para realmente darme cuenta de que… ¡un kilo es una barbaridad!