En esta semanas me he encontrado con un nuevo truco. Ha llegado un poco de rebote, sin que lo buscara, simplemente derivado de mi falta de tiempo libre en horario comercial.
Lo explico mejor: como no tengo tiempo de pasar por el supermercado antes de que cierre, últimamente estoy haciendo la compra on-line. ¿Y qué gano? Desde luego os aseguro que consciencia a la hora de seleccionar los ingredientes que sazonarán mi vida.
Nada de chocolates, o galletitas, o patatas fritas que no aportan nada especial a mi vida y que me quitan puntos de sopetón (y también euros de mi cuenta corriente). ¡Patada voladora a ellas! Desde el calor del hogar es mucho más fácil decir no a todo lo malo. Como siempre.


Mi nombre es Paloma Abad, tengo 28 años y soy periodista. Desde que tengo memoria no ha pasado un sólo año en el que no haya estado a dieta. Siempre es el mismo cuento en dos etapas: primero la sigo a rajatabla (con todo el furor que se puede esperar de una groupie adolescente) y a los pocos días acabo por descartarla alegando infinitos inconvenientes: paso hambre, sólo como verdura, proteínas o ¡alcachofa!. Por fin he llegado a la conclusión que los términos dieta o régimen no conjugan en mi diccionario, así que he decidido agarrar el toro por los cuernos y apostar por un concepto bastante más sencillo y eficaz: llevar un estilo de vida más saludable de la mano de entulinea. Valga este blog como testigo de cada uno de mis logros (y muy probablemente baches) en este pequeño reto. Ya sabéis, un pequeño "peso" para el hombre, un gran paso para la humanidad...