Vale, fue una falsa alarma, y parece que todo está solucionado. vuelvo a estar en 80,50. Ya saben: simplemente alimentándome bien y sin esfuerzo. Calculando los ProPoints de comidas y cenas para llegar a un número maravilloso: 29 (más los extras que me toquen, que es un lujazo).
Además, como en mi viaje a Italia me atiborré de pasta y pizza, lo que me apetecía era mucha verdurita… ¡y eso ayuda!
Eso, que ya estoy de vuelta camino de mi fiesta de los 80. ¡Con lo que se está haciendo de rogar tiene que valer mucho la pena!




Mi nombre es Paloma Abad, tengo 28 años y soy periodista. Desde que tengo memoria no ha pasado un sólo año en el que no haya estado a dieta. Siempre es el mismo cuento en dos etapas: primero la sigo a rajatabla (con todo el furor que se puede esperar de una groupie adolescente) y a los pocos días acabo por descartarla alegando infinitos inconvenientes: paso hambre, sólo como verdura, proteínas o ¡alcachofa!. Por fin he llegado a la conclusión que los términos dieta o régimen no conjugan en mi diccionario, así que he decidido agarrar el toro por los cuernos y apostar por un concepto bastante más sencillo y eficaz: llevar un estilo de vida más saludable de la mano de entulinea. Valga este blog como testigo de cada uno de mis logros (y muy probablemente baches) en este pequeño reto. Ya sabéis, un pequeño "peso" para el hombre, un gran paso para la humanidad...