La alfombra roja de los Oscar dio para mucho y hay que reconocer que Hollywood representa el sueño de todo actor o de todo aquel que aspira a triunfar, ya que los americanos transmiten ante las cámaras y a la perfección el significado de glamour.
El “who is who” del mundo de la moda se deja ver en esta pasarela, en donde la extravagancia está servida a modo de elegancia y el “paso de todo” no existe, ya que aquí hasta el más pasota sabe que para despuntar hay que aspirar muy alto y para ello, la espalda encorvada y la actitud “eje” no pega.
Si no sabes hablar, mejor que no hables, pero sí aprende a actuar como una estrella, ya que una foto vale más que mil palabras y el tiro de cámara es fundamental, ya que un buen shoot puede verse correspondido con un contrato de una firma de lujo o de un nuevo papel en una película.
En Estados Unidos el uso del marketing es brutal y los representantes actúan como tal y visten como corresponde. La escaleta se sigue a rajatabla y los presentadores se ponen sus mejores galas para entrevistar a los protagonistas.
Cameron Díaz lució un vestido palabra de honor en seda color nude con ornamentación de cristales en plata y nude de Gucci Première. Clutch en plata.
Robert Downey Jr. vistió un tuxedo hecho a medida Gucci Marseille en color gris oscuro con camisa negra y pajarita metalizada.
Christian Bale eligió un traje Gucci Signoria color negro con camisa negra y corbata fina en seda negra. Su mujer, Sibi Bale, se decantó por un vestido palabra de honor en seda Gucci One of a Kind.
Salma Hayek Pinault, Sofia Coppola, Melanie Griffith vistieron de Yves Saint Laurent, así como Michel Hazanavicius, director de The Artist y Zachary Quinto, que se decantaron por un smoking también de Yves Saint Laurent.
En las fiestas posteriores Mr. Wilson, Diane Kruger, Olivia Munn y Liam Hemsworth apostaron por Calvin Klein.
Voy a destacar ciertos diseños, sin seguir un orden. Es decir, esto no va ni de más a menos ni de menos a más. Va como me sale y cada una en su estilo está al mismo nivel. Es decir, estupendas.
Destaco los diseños de Angelina Jolie, quien lució un clutch de Pretty Ballerinas (Mascaró) y en la 84th edición de la gala de los Oscar, vistió de Atelier Versace. Me gustó, pero en esta ocasión la he visto menos natural. Más forzada que en otras ocasiones.
Natalie Portman, con un diseño ‘vintage’, de Christian Dior (colección Alta Costura primavera-verano 1954). Cada persona tiene su personalidad y esta personalidad es la que se debe adaptar a los looks. Sin duda este vestido es muy “Portman”
Jessica Chastain puso una nota de dorados sobre negro con un vestido de Alexander McQueen. Milla Jovovich estaba espectacular vestida de Elie Saab.
Gwyneth Paltrow llamó la atención vestida con un total look en blanco de Tom Ford y Michelle Williams imprimió dulzura vestida de rojo de Louis Vuitton.
Diseñadores como Zac Posen, Giambattista Valli, Christian Dior o Armani Privé de la mano de Tom Cruise, Karolina Kurkova, Ellie Kemper, Simona Ventura o Penélope Cruz, quien vistió un vestido de organza, se dejaron ver sobre una pasarela que marca tendencia y que deja patente que la moda mueve millones y es un imperio que debemos mantener en alza.
Para algunos la moda es un equivalente de “superficialidad”, para otros es un ‘business’.
¿Para vosotros qué es?
Yo lo tengo claro. Es un negocio y una mujer espectacular sobre una alfombra roja, no es solo una cara bonita. It´s a million dollar baby.




























































Cuando en noviembre del 2009 empecé a escribir en 