hola.com

junio, 2012


21
junio 12

Vacaciones populares

Como he estado un poco pachucha, anímicamente pachucha, decidí tomar unas “vacaciones populares” para darme un baño de realidad. Llamo “vacaciones populares” a aquellas que se contratan por catálogo con una agencia de viajes. Contraté un hotel de 4 Estrellas, cuya descripción me agradó, pero no decía que se encontraba a 800 metros de la playa. Caminar ochocientos metros de ida y ochocientos metros de vuelta como ejercicio físico es una buena idea, pero, como no me lo esperaba y bajo un “sol de justicia” resultó un verdadero calvario. ¿A quién se le ocurre contratar unas “vacaciones populares” y encima no llevarse el coche?

Hace años, mi único anhelo, en las vacaciones de verano, era tomar el sol, ponerme pronto morena para poder ligar en la discoteca. Desde luego, el bronceado embellece, aunque depende y con luz artificial parece que no se nota, pero se nota. Hoy, lo que más me importa es no pasar calor porque me harté de ver que, como duraba tan poco el moreno, no merecía la pena el esfuerzo. Sin embargo, tomar el sol sigue estando de moda y la gente se torra sin importarles el cáncer de piel.

Otra cosa digna de mención es cómo comen los huéspedes del Hotel. Con esto de los bufetes , ves pasar los platos llenos a rebosar y no uno sino dos platos y postre. Yo que me precio de tener buen diente, me horrorizaba pensar que tuviera que comerme todo aquello que otros devoraban. Y quedé petrificada cuando oí a alguien decirle a la camarera, al pie de la máquina del café: “Señorita, por favor, dígame donde tengo que apretar para conseguir un café solo”. Al final, todos éramos amigos y me pasé varios días saludando a diestro y siniestro.

Me alegra mucho ver, en vivo y en directo, que las “vacaciones populares” siguen existiendo con ligeras variaciones de cuando yo las conocí y me precio de ser una pionera del turismo de sol y playa. Después he sido una viajera impenitente y no me arrepiento de ello. Para mí, la diferencia entre ser turista y ser viajera estriba en que el turista viaja con prisa, con ansiedad, aunque vaya a la playa a ponerse moreno; sin embargo, el viajero no tiene prisa y se interesa por ver cómo viven las gentes de los pueblos y ciudades que visita, y podríamos hablar de un turismo popular y un turismo ilustrado. Forneas


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer