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septiembre, 2008


25
septiembre 08

El qué dirán (¿no queríais anécdotas vacacionales?)

sencillica que es una.jpgcuenta cuenta.jpg

             ¡HOLA a tod@s! ¿¿¿cómo están ustedes??? Yo renovado y con ganas de escribiros.

¿No queríais anécdotas vacacionales? ¡Pues ahí van!

Iré por orden, de menos tremenda a más, no sea que luego no leáis todo el post, jaja.

 

reptil show.jpgAntes que nada, debo decir que el aparthotel fue un poco decepcionante, y eso que nos dieron el apartamento número 13.

Tanto que decían y al final estaba limpio, tenía piscina, utensilios de cocina… ¡e incluso cambiaban las toallas! Lo dicho, un chasco. Eso sí, el público de lo más freak, y los shows (porque había shows) totales. Una noche karaoke de ingleses y alemanes; otra loro – espectáculo; y finalmente, el definitivo: el de los reptiles + rumanos (adjunto foto).

 

Y mira que nada más llegar a la isla la cosa prometía. Bajamos PITICLI y yo del avión, con nuestros modelitos estupendos y tocados jóvenes tocones.jpgcon sendas boinas cuando se nos acerca una chica muy amable, de una organización (¡?!?!). Nosotros no entendíamos nada, hasta que nos dimos cuenta que se había confundido y pensaba que nosotros, por el aspecto, formábamos parte del grupo de JAZZ que debía tocar esa noche en una de las poblaciones. Solucionado el error, decidimos ir a verles actuar. La verdad, no sé cómo lo hubiéramos hecho nosotros, pero ellos lo hicieron fenomenal.

 

Ya instalados, hicimos lo que hace todo el mundo: ir a comprar tabaco más barato. PITICLI compra varios cartones (es un regalo muy apreciado entre las amistades) y vemos que la cajera sitúa en la cinta, como sacado por arte de magia de la chistera de Tamarit, un garrafón (porque aquello era un garrafón) de suavizante. Cuando nos íbamos, nos dice que nos dejábamos la garrafa. Al no entender nada, nos dice que lo regalaban con el tabaco. Surrealista. ¿Sería para limpiar los pulmones? Al final la regalamos a unas chicas que estaban en la cola.

 


tiburón!.jpgSeguimos. Nos vamos a una playa de esas poco frecuentadas, de guijarros, negra como Michael Jackson antes de hacer una promesa a la Virgen Blanca, y al salir del agua, entre risas y tonterías varias de ésas que se hacen chapoteando (porque se hacen, se hacen), noto que algo me intenta morder con rabia en la pierna, como queriéndose aferrar. Yo venga tirar (el instinto de supervivencia tras ver las películas Tiburón I, II y III es muy útil) y al final consigo salir dando unos saltos que ni el Nureyev en el teatro. Di unos brincos decididos sobre las piedras puntiagudas que casi me dan el Título Avanzado de Fakir allí mismo. PITICLI no entendía nada hasta que vio la mordida (y la posterior sangrada). Suerte que ando vacunado de todo y con el ánimo ZEN, que si no…

Luego me voy a preguntar a los pescadores del lugar y no sabían qué podía haber sido, que NUNCA había sucedido. Unos niños comentaron que quizá fuera un pez lagarto, o una morena.

Conclusiones: 1. yo siempre supe que era más de rubi@s. 2. debo de estar más bueno de lo que pensaba.

 

Y llegamos a LA ANÉCDOTA en mayúsculas. Porque el hecho de que nos lloviera dos días (¡2!) en la isla en la que NUNCA LLUEVE (firmado ante notario) lo considero una maravilla y no otra cosa.

american-star.jpgAhí va: en varios lugares habíamos leído que PARA NADA había que irse del lugar sin haber ido a la playa en la que había embarrancado hacía años un trasatlántico llamado AMERICAN STAR. Habíamos visto fotografías y la estampa era impresionante: una playa virgen, desierta, y a pocos metros, el inmenso barco en estado fantasmal.  Estábamos avisados de que llegar no era del todo fácil, pues no había indicaciones claras, apenas alguna señal en la que figurase la palabra “barco”. El camino era una pista de tierra de unos veinte minutos, pero la recompensa valía la pena.

 

En el pueblo más cercano, en el que comimos, preguntamos al amable camarero. Éste nos dijo que el barco lo habían desmantelado, pero que aún quedaba alguna pieza y que la playa valía muchísimo la pena. Nos dio unas indicaciones de cómo llegar: que si a un kilómetro tomásemos un desvío, que si luego siguiésemos una pista de tierra, etc. etc.

 


moda playera.jpgY allí que nos fuimos decididos, ilusionados y con nuestra capacidad de orientación habitual (que no es la más indicada para llegar puntual a ningún sitio).

Para que os hagáis una composición de la situación, PITICLI y yo íbamos con lo mejorcito del vestuario estival: minishorts, camiseta escotada, gafas de sol, gorra estupenda y, por supuesto, el CD de música que habíamos confeccionado especialmente para el viaje. Como os dije, con lo mejor y lo peor de la música (pero sobre todo lo peor). Y cuando digo lo peor, me refiero a lo más petardo que pueda escucharse sin que explote ningún audífono selectivo.

coche fantástico.jpgEl coche, sobra decirlo, no era un todoterreno ni mucho menos, sino un cochecito de ciudad sencillito – sencillito.

 

Pues bien, llegamos al desvío (o eso creímos), giramos hacia la pista (ponía BARCO, lo juro, aunque un poco borrado) y allí que nos metimos. El coche hizo lo que pudo con la suspensión, pero con aquella música horrible parecía que todos bailábamos al unísono. La música, por cierto, a toda leche.


armygirl.jpgUnos metros pista de tierra a través, vemos que vienen hacia nosotros unos OCHO MILITARES armados hasta los dientes. Rifles al hombro. PITICLI se pone un poco de los nervios y me suelta “¡ay, no nos dispararán!”, y yo le digo “anda, cómo van a disparar, estarán haciendo maniobras por el campo, no pasa nada, que esto no es Irak”.

Total, que los atravesamos, como quien cruza la calle, y seguimos, tan contentos y cantando las canciones más petardas de la historia.

 

Uarmy.jpgn poco más adelante vemos que se acerca una tanqueta militar hacia nosotros. Como el paso era estrecho, decidimos ponernos a un ladito, y sonrientes cual anuncio de profidén, le hacemos señas para que pase (somos educados o somos educados). La tanqueta que no pasa, y nosotros esperando. Al final, baja un soldado de la misma, se acerca con cara de poquísimos amigos hacia nosotros, se coloca al lado de la ventanilla y nos suelta enfadadísimo: “¿no saben leer? ¿es que no han visto el cartel? ¡No pueden estar aquí! ¡Estamos haciendo maniobras militares! ¡Incluso con explosivos!”

Efectivamente, frente a nosotros, sobre la montaña, había un cartel tamaño la Basílica del Pilar que decía PROHIBIDO ZONA MILITAR.

Yo, sin perder la compostura, le digo “no se preocupe, que ahora nos vamos, es que nos habían indicado que tomáramos este camino”.

 

Así que dimos media vuelta como pudimos, y a deshacer el camino. Por el retrovisor, la tanqueta pisándonos los talones (por si no nos íbamos) y PITICLI con más tensión que la cuerda de un violín. Al final, con la compostura que pudimos, conseguimos lbeach.jpglegar a la carretera.

 

Pues bien… ¿sabéis qué es lo que más me preocupaba a mí?  ¡Pues que mientras venía el militar yo no conseguía bajar el volumen de la música! Pensaba: “¡qué bochorno, con esta canción tan cutre y estas pintas!” porque claro, te pilla bien vestido y escuchando las noticias y ya es otra cosa.

 

Moraleja: uno cree que tiene superado aquello del “qué dirán”, y para nada. Imagino que es algo muy instaurado en nuestro país. Si ya lo dice el refrán: “tú hija se casará si tu vecina quiere”.

Por cierto que yo tengo tantas vecinas (el piso de enfrente tiene mucha circulación de usuarios) que, en el caso de que me quisiera casar, casi en vez de preguntarles les hcotilleo.jpgago un cuestionario tipo test.

 

El qué dirán, o cómo nos afecta la opinión que los demás tienen de nosotr@s. ¡Qué gran tema! Prometo desarrollarlo en un post como Dios / Buda / etc. manda, que es algo que me interesa sobremanera.

 

Mientras tanto… ¡Sed muy felices!

 

p.d. adjunto el videoclip de la canción (me fascina) que sonaba en el momento crítico. Para que me entendáis. 

 

 


8
septiembre 08

¡Vacaciones!

bellezas en la playa.jpga viajar!.jpg

 

Ya lo decía nuestro ídolo Julio Iglesias: “unos que vienen y otros que se van”.

maletas.jpgServidor se va de (merecidas) vacaciones.

Hace ya días que ando liado con los preparativos, como si se tratase de la coordinación de la caravana de los Reyes Magos. Ni la mismísima Piquer y sus baúles.

Los preparativos, claro está, no sólo incluyen la ropa, ¡qué va! Obsesivo que es uno, me he memorizado cada uno de los rincones de la isla a la que vamos. Si llego a tener un listín telefónico, también me lo aprendo. Hasta hemos confeccionado un CD especial como banda sonora del viaje, que incluye lo mejor y lo peor de la música.


chic casual.jpgPorque a mí, lo mismo que me gusta buscar el complemento perfecto,
la prenda de ropa exacta, o el detalle de interiorismo impecable, me gusta todo lo contrario.

Ejemplos: andaba yo liado en la búsqueda de la escobilla de WC ideal (no es tarea fácil) y al final, como ninguna me convencía, y menos el precio, opté por comprar la que fuese incuestionablemente más fea.

Y creo que lo conseguí: es transparente, rellena de líquido, y repleta de caracolas marinas, estrellas de mar y pseudo-algas.

Asimismo, también intenté localizar una camisa especial para un acto de postín, y como las de diseñador con nombre propio no me convencían, me compré una camiseta con la cara de Chanquete, que con un chaleco queda muy “chic”. Sí, como lo leéis.


ahorro.jpgY es que la economía global está fatal, pero a mí lo que me desespera es el tema de las derramas. Nunca se acaban de reparar todos los desperfectos de la finca. Ahora hay unas humedades que atajar, y ya no sé si vivo en un minipiso, en el Arquita de Noé, en unos chiqui-humedales tipo Doñana, o en un Aquapark. Cualquier día transformamos las escaleras en un looping por el que bajar con flotador.

Pero volvamos a las vacaciones, y en concreto al hotel, o mejor dicho, aparthotel al que vamos. Puesto que andamos, como he dicho, en economía de guerra, a diferencia de nuestros amigos, que han ido a megahoteles de cienes de estrellas, hemos decidido que nos alojaremos en el que tiene las peores críticas (y el más barato). ¡No puedo esperar para comprobar si es cierto todo lo que dicen! Atención:

fumadora feliz.jpg-         hormigas en el comedor

-        falta de utensilios de cocina en los apartamentos

-         atención pésima por parte de los empleados

-         un jacuzzi que ya ha atrapado los dedos de los pies de algunos clientes, etc.

¡Qué emoción! Cuando se lo cuento a la gente se horroriza, pero yo, que ando Zen perdido, les digo: “si es tan malo como dicen, tendré más de lo que hablar”


estupendísimas.jpgY siguiendo con los preparativos, al tratarse de turismo playero, he considerado fundamental hacer algo de deporte, que luego hay muchas fotos en bañador, y esconder barriga a veces no es suficiente. Así que hago gimnasia incluso en el pequeño espacio que hay entre el sofá y la mesilla de la tele (los vecinos flipan). También he tenido que superar la pereza anti-vello y empezar con el cortacésped, en varias tandas, pues la batería no resiste dos de mis piernas seguidas.

cindy patinadora.jpgAl respecto, como en mi entorno todos parecemos descender (qué digo descender, tropezar) directamente del mono, me llama una amiga la otra tarde y me dice muy preocupada: “cielo, me ha sucedido algo terrible, y sólo tú lo puedes entender”. Lo que sucedió es que se le había muerto la “epilady“, y claro, menudo  drama, especialmente si es antes de una cita en verano. ¡Eso sí es una calamidad!

 

la selva práctica.jpgOtra amiga me comentaba entristecida cómo, ahora que está embarazada y más sensible, no se puede hacer las ingles brasileñas, pues le duele horrores, y le había pedido a otra amiga común si se las recortaba, a lo que nuestra amiga se había negado. Luego me pidió a mí si le dejaba mi rasuradora, a lo que también me negué. Al listado de cosas que no se deben prestar, yo añadiría las depiladoras. Imagino que la amistad tiene un límite… 

En fin, que ya tengo casi todo preparado, y me despido de vosotr@s con la esperanza de volver cargadito de anécdotas y sorpresas.

el doctor imprudente.jpgEspero, por otro lado, que no sean del tipo de sorpresas como la que le sucedió a una paciente la otra semana, que fue al médico del ambulatorio por una inflamación molesta en el estómago (que el médico creyó hinchazón del hígado) y acabó poniéndose de parto en la consulta, para sorpresa de ella, del médico, y del padre. ¡Estaba embarazada de seis meses sin saberlo! Por lo visto, esas cosas sí pasan.

Así que os dejo, como todas las novias dejan a los de Maná siempre (digo yo que algo harán mal estos chicos, ¿no?), pero a diferencia de éstas, con intención de volver.

 

Mientras… ¡sed muy felices!


alegría alegría.jpg


3
septiembre 08

Mamma Mia!

desorientada.jpgfamilia ejemplar.JPG

 

histerica.JPGSer madre (y padre) es una experiencia única, fabulosa, inigualable. Y, a veces, espeluznante. Uno se imagina fuegos de artificio continuos, felicidad descontrolada, alegría de vivir (en la línea de “me gusta ser mujer con mi periodo y todo”) y no huracanes, rayos y truenos, pero haberlos haylos.

Es hablar del tema y… “se me enamora el alma, se me enamora…”

Que conste que opino como hijo y terapeuta. Como padre, aún no tengo el valor necesario. Miro a mi alrededor y me acobardo. La psiquiatría nunca va a agradecer lo suficiente a la familia. Ni las tragedias griegas tampoco.

una madre despreocupada.jpgAyer mismo, sin ir más lejos, en la sala de espera del médico había una familia maravillosa, como sacada de un anuncio de zumos. Un papá (bermudas, náuticos y gafas de pasta), una mamá (esbelta, elegante) y dos niños rubios como soles de unos 2-3 años. Mientras la mamá se daba brochazos de polvos compactos sentada en su butaca, entre el paciente público, y el papá leía un diario deportivo, la niña se comportaba como una princesa maleducada y el niño se dedicaba a golpear a la gente y llamarles “tontos”. Imagino que el angelito aún no dispone de más insultos en su repertorio.


gremlins.jpg¿Qué hizo la madre tras empolvarse? ¿Disculparse ante nosotros? ¡Ni por asomo! Dijo: “hay que ver, Nacho, es que eres muy, muy malo“, “¿quieres una gominola? Y sí, como lo leen, le dio la gominola. Entonces Nacho brotó en Gremlin cuando vio que a su hermana también le daban una gominola.

Resultado: a él le dieron dos. A todo esto, el padre pudo leer tranquilamente su periódico.

efectos indeseables.jpgYo estuve por darles una tarjeta profesional en vez de un discurso. Por suerte estoy vacunado, pues el niño tenía pinta de tener la rabia. Y esto no es nada.

¿Qué nos pasa? ¿Se nos gira el ADN en las relaciones paterno-filiales?

¿Sacamos lo peor y lo mejor de nosotros mismos?

Yo como hijo he sido lo peor, pero ahora estoy muy reformadito. Y mis padres también han mejorado mucho. Aún les agradezco que no me retiraran el saludo durante la adolescencia.

comida calmada.jpgEn agradecimiento universal, cada vez que estoy en una comida en la que mis compañeras de mesa hablan durante 96 horas seguidas sobre sus embarazos, sus partos, los primeros meses de sus churumbeles, y hasta sus problemas adolescentes, sonrío.

Pero para “comportamiento ejemplar” materno, el de la madre de una musa mía. La señora, como “madre-de-otr@” es estupenda, todos la adoramos: culta, sofisticada, sensible, divertida… Ahora bien, como madre, mi musa dice que no le da el aprobado.

tu otra madre.jpgEjemplo: el padre murió hace años, y fue incinerado. Mi amiga, muy niña entonces, confeccionó una bolsita de tela para contener las cenizas del padre.

Bien, 20 años más tarde, se planteó trasladar las cenizas del padre a otro lugar. Cuando destaparon el nicho, ¡las cenizas del papá estaban en una bolsa de supermercado! (recordemos que el plástico es muy resistente y aguanta lustros).

Mi amiga quería fundirse de la vergüenza ante el operario. Cuando le preguntó a su madre si no estaba avergonzada también, ésta le dijo: “cielo, esta gente ya ha visto de todo“. Y ante la pregunta de por qué no estaba el padre en la bolsa de tela, la madre respondió: “entre unas cosas y otras, no tuve tiempo; pero creo que aún la guardo por algún rincón de la casa“.

Al final el padre acabó unos días en un jarrón hasta que se decidió el emplazamiento definitivo. A mí me tocó dormir con él una noche, y todos estaban preocupados con que no lo confundiera con la tierra del gato.

Un amigo nuestro decía: “chica, ¿seguro que tu padre está incinerado solo?” “mira que aquí hay mucha ceniza, como de haber encontrado novia“. Un pitorreo. Menos mal que el señor, en vida, fue muy de la broma.

 

travieso.jpgVamos, que personalmente la familia me parece  “lo más”,  súper práctica. Vale para todo, como el Kh7. A mí, en concreto, me da de comer: por todo lo que nos viene a la consulta y por los maravillosos tupperware que me manda mi madre (¡qué croquetas!, ¡qué guisos!).

También nos facilita cabezas de turco niño prodigio.jpgsobre las que cargar todas las responsabilidades (aunque no sea cierto, todo, todito, puede ser achacado a nuestra familia).

Y, cómo no, momentos muy gratificantes. Como ayer mismo, que nos fuimos a pasar el día juntos mi madre y servidor.

Es lo que tenemos ella y yo, que muchos días juntos nos matamos, pero en monodosis, nos adoramos. Nos fuimos de turismo, de terracitas, a un buen restaurante… y, como colofón, a los estupendos baños árabes (¡qué placer! -creo que me estoy volviendo adicto, o medio pez-  ¡Gracias Reyes, eres total, y la Sevillana que El Born esperaba!).

estampa familiar.JPGMy  mother se había comprado incluso un bañador estilizante para la ocasión, y vino con sus mejores galas para no desentonar en la gran ciudad tras pasar unos días por la España Profunda (que eso desgasta mucho).

Al salir del vestuario me decía una empleada muy simpática: “¿espera a alguien?, “es que mire, la gente joven ya ha salido y sólo me queda una señora dentro” (como si fuera el mercado), y yo respondía orgulloso: “es mi madre, es con quien he venido“. Al poco salía por la puerta la susodicha, con su nuevo corte de pelo a lo Victoria Beckham, su bañador estilizante y sus gafas fashion (porque o chapotea con ellas o no ve). Sobra decir que el baño (con gafas) le sentó fenomenal.


aprendamos.JPGPor la cara de la empleada, la situación no era muy habitual. A ver si con el tiempo sí lo es.

 

Y como esto da tema para rato, y no quiero extenderme más, lo dejo aquí y ya seguiremos entre todos.

 

Mientras, feliz retorno a los que habéis hecho vacaciones y… 

¡sed muy felices!

 

p.d. post dedicado a mi Murasaki Shikibu particular

 


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