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octubre, 2008


27
octubre 08

¿El Sexo Débil? ¡Ja!

 

a ver quién se atreve.jpg me río de tarzán.jpg

O yo vivo en un mundo paralelo o en un “mundo para lelos” (probablemente), pero el caso es que no puedo compartir en absoluto la afirmación. ¿Las mujeres el sexo débil? Desde luego no en mi entorno.

Y no me refiero al hecho de que sobrellevan con elegancia la cera brasileña, los tacones, la dictadura de la talla 36, o la regla (que por mucho que diga Kiku, no es patrimonio exclusivo de la mujer). La cosa va más allá.

atrévete conmigo!.jpg 

Puede que el ejemplo más claro de lo que digo lo aporte mi Musa Mexicana, quien la otra noche, mientras tomábamos una copa de vino en un lugar de esos que me gustan tanto a mí, sofisticadísimos y culturalísimos, rodeados de escritores, pseudo-escritores, modern@s, y con Lou Reed ensayando sus lecturas poéticas, me suelta:

 

- Pues después de tantos años aquí, el otro día tuve mi primera experiencia violenta.

- ¿Ah, sí?, dije yo.

-  Sí cielo, salía del metro para ir a clase, y noté cómo un tipo intentaba tirar de mi bolso. Yo que me di cuenta, estiro también y le digo “no lo hagas, no te conviene, mira que soy mexicana”, pero el tipo venga tirar del bolso.

(Hago un inciso para explicar que mi musa mide un metro sesenta escaso, pero tiene el genio del Demonio de Tasmania).

Total, que el tipo, de un metro ochenta aproximado, seguía tira y tira, y yo venga decirle: “de verdad que no te conviene, que soy mexicana”.

- ¿Y qué pasó al final? (me moría de curiosidad, fascinado por la historia, el vino económico de los lugares sofisticados, y los debates literarios interminables sobre un mundo cambiante gracias a Internet).

- Pues que como no lo soltaba y se ponía agresivo, le di un puñetazo en la mandíbula y lo tiré al suelo. Ya sé que tú no lo sabes, mi amor, pero eso te deja la mano muy dolorida. Luego no pude tomar apuntes en clase.

- ¿Y nadie vio nada?

- No, pero al llegar al aula todos me aplaudieron, diciendo que así debíamos de ser todas.

 


depilada y con agallas.jpgMe da cierta ternura la temeridad del ladrón, y su poca inteligencia
. Si yo viera acercarse a mi Musa Mexicana, nunca se me ocurriría molestarla. De hecho, su compañero de piso está tentado de poner un cartel en la entrada que diga “Cuidado, mexicana”.

Dice ella que aprendió a pegar en la escuela primaria, para defender a su amigo gay, y que luego le sirvió para poder trabajar hasta tarde en el DF.

Aunque la violencia nunca me pareció la manera de resolver un conflicto, la aplaudo por su valor. Y a su lado uno siempre se siente seguro, claro.

 

Si bien ella es un caso extremo, a mi alrededor se acumulan multitud de ejemplos. A saber:

valiente autóctona.jpg-         Mi dentadura perfecta es de mentira. De pequeño, mi vecina, en una riña, me empujó contra un tobogán y me partió las dos palas. Con su eficacia demostrada, en la época en que entrenábamos juntos, mi familia no sufría por si tenía que volver de noche, pues ella me acompañaba.

 

-         En mi casa, cuando hay que arreglar cualquier cosa, siempre lo hace mi madre, que es muy apañada. Da igual si se trata de colgar unos altavoces o pintar un pasillo. De hecho, la única vez que mi padre intentó arreglarme un muñeco, He-Man quedó cojo para el resto de su existencia, y tuvo que dejar de defender el Castillo de Greyskull para vender cupones. Y en la familia de PITICLI no se quedan cortos. Llevan generaciones de mujeres valientes que sostienen y superan cualquier situación.

 


tengo mala gaita.jpg-        
Mi Musa Buba (una rubia imponente a la imagen de la Barbie Posmoderna) tiene casi más agallas que su novio, policía, a la hora de defender los derechos de los usuarios o, sobre todo, los animales. En pleno País Vasco, en un restaurante, plantó cara a medio personal sin despeinarse su cuidada y rubísima melena ante el asombro de todos (y mi miedo por si nos linchaban). Yo ya le digo que Brigitte Bardot se puede retirar tranquila.

 


marinerita, niña bonita.jpg-        
En uno de mis primeros trabajos, una de mis jefas (lo cierto es que casi siempre he tenido jefas), en una situación muy, pero que muy difícil, mantuvo el tipo como una campeona mientras servidor tuvo que ser atendido por el personal cercano porque se desmayaba.  Me tuvieron que tender en el suelo, con las piernas hacia arriba, en el cuarto de la limpieza, dándome un zumo y abanicándome, mientras ella afrontaba la situación subida a sus tacones. Como del resto de jefas, creo que he aprendido mucho.

Por cierto que tras casi seis años de no saber nada de ella, el destino ha querido que nos reencontremos, lo cual ha sido un estupendo regalo. ¡Un beso, preciosa!

 

-         Mi Musa Escritora, que cuando va de dulce es un corderito, pero que cuando se enviste con el rol de abogada agresiva, da más miedo que Haníbal Lecter en el cuerpo de Sharon Stone. Ni que decir tiene que me negoció la compra del minipiso. Entre su firmeza en la negociación y el escote, ganamos el partido por goleada.


valiente number one.jpg 

-         Mi Musa Heidi, que no se amilana a la hora de plantar cara a cualquier institución cuando se trata de defender los derechos del consumidor. Cada vez que la veo con un papel de reclamación, me apiado de la entidad.

 

-         Mi Musa Tímida, que como dice que se ha criado en un “barrio chungo”, lo mismo escribe una novela maravillosa, que consigue sacarme el dinero atascado de la máquina de bebidas de un solo golpe, o le planta cara a un yonki sin perder la sonrisa.

 

-         Y podría seguir con los ejemplos de mi Musa Soviética (porque es más roja y sindicalista que La Pasionaria) o de mi sabia Musa Bruja, que lo mismo te echa el tarot, que planta cara a unos mangantes, que va a buscar agua al súper y acaba seduciendo al empleado (quien, por cierto, se la acaba llevando gratis a casa).

 

Pero no seguiré, porque no acabaría y no quiero aburrir, y creo que ha quedado bastante claro. Me perdonarán las no nombradas

 

mi escolta preferida.jpgMoraleja: si yo necesitara escolta, fijo que elegiría mujeres, en plan Ángeles de Charlie.

 

No puedo evitar pensar que si mi entorno es así, tópicos y mala prensa aparte, el del resto de personas seguro que también lo es.

 

Con lo cual, para acabar sólo se me ocurre decirle al que inventó lo del “Sexo débil”,  y a quienes lo sostengan, que si no se quiere modificar en exceso la frase, al menos se cambie la “B” por la “V”, convirtiéndolo en “SEXO DEVIL” por aquello del inglés (Devil = demonio / diablillo)  y darle una connotación más interesante y de respeto.


chica lista.jpgven pa'cá, demonio.jpg 

Mientras pensáis si estáis de acuerdo… ¡Sed muy felices!


20
octubre 08

¡Hazlo!

recuerdo de Venecia.jpgpues sí, soy clásico.jpg

 

Querid@s amig@s, quiero compartir con vosotr@s algo muy importante gossip.jpgque el viaje a Venecia me ha hecho enseñado:

1.      Si eres joven y sales a la calle con un niño pequeño, resultas atractivo

2.      Si eres joven y paseas con un perro, llamas la atención e incluso puedes ligar

3.      Si eres joven y vas con tu madre, NO pareces sexy (otras cosas sí, pero sexy, lo que se dice sexy, no)

 

En los supuestos 1 y 2, es muy probable que alguien te aborde, o que cuanto menos, recibas miradas sugerentes y de deseo. En el caso 3, las miradas pueden ser de:

-         ¿Qué “·$%&(·$%=·$” serán esos dos?

-         ¿La señora no puede pagarse un acompañante más cachas?

-         Mira, qué pena, un hijo que no tiene amigos y viaja con su madre

-         Todo junto


sabios consejos.jpgComo veis, nada sexy, pero muy útil para mantener sano y salvo el matrimonio de un@, evitando el efecto “viaje al extranjero de Rodríguez” y el temor a las cornucopias.

En nuestro caso, siempre que teníamos opción, aclarábamos cuál era nuestra “condición” por tal de disipar falsas impresiones, y entonces, inevitablemente, unas miradas tiernas como el queso Philadelphia se dirigían hacía mí, convirtiéndome por unos momentos en candidato a San Agustín de las Madres Alegres. Ya sabéis que en Italia, la Mamma es la Mamma.

 

En cambio, si eres una señora de cierta edad, bien conservada, y que viaja con alguien más joven, el efecto es totalmente contrario, y se puede traducir en:


rica y fabulosa.jpg-        
Puedes hacerte una foto sin problemas con el gondolero más guapo que encuentres en la ciudad (los que hayáis estado en Venecia ya sabréis que me refiero a esos gondoleros impresionantes que ponen como cebo para que piques, pero que al montarte en la góndola es sustituido por uno infinitamente menos agraciado, pseudo etílico,  con pocos puntos restantes ya en el carné de góndola, y que por supuesto, no canta – bueno, el alerón sí, pero con la bruma del canal se disimula-)


otra rica y fabulosa.jpg-        
Mientras haces el numerito con las palomas de la Plaza San Marcos, es probable incluso que un cura más guapo que el Pájaro Espino te pida fotografiarte

-         En los restaurantes y los hoteles te traten especialmente bien, ofreciéndote espontáneamente cambiarte el plato o la habitación si les parece que no es del todo de tu agrado

-         Todo junto

Como podéis imaginar, a mi madre le sucedió TODO JUNTO. Y debo deciros que el gondolero y el cura eran dignos de posar en los calendarios especializados e indecorosos, sección “desplegable”.

He de reconocer, por otro lado, que la gente de Venecia ha sido realmente encantadora con nosotros.

 


la Tippy y sus manías.jpgPor cierto que algun@s de vosotr@s que me conocéis ya me habéis preguntado directamente sobre el vestuario de mi madre. Sobre esto he de hacer una aclaración previa: Cuando le dije a la propia que había mencionado su fase Jackie O., ella me corrigió: se trataba de una fase Grace Kelly – Tippi Hedren (o como se escriba), con moños de plátano y gafas enormes. Ups!

Y debo decir que un tanto Tippi sí se comportó este viaje, pero no como la Tippi de ahora, enfundada siempre en un conjunto ajustado de leopardo (gracias a Dios no le dio por ahí), sino como la actriz de Los Pájaros, todo el santo -San Marcos- día rodeada de bichos alados a su alrededor, venga atiborrar a las palomas y los gorriones de la plaza con las galletas que no se comía del desayuno.

Tmás moderna que ninguna.jpganta afición cogió a la actividad que por las mañanas miraba en las mesas de los otros huéspedes a ver si se habían dejado galletas para darles a los bichos. Y yo venga aguantarme las ganas de increparle cualquier cosa desagradable mientras lo hacía (afanar las galletas y luego sobrealimentar a las ratas emplumadas), que al fin y al cabo se trataba de que la señora disfrutara. Además, bastantes cosas ya me ha aguantado ella a mí estos años.

Lo dicho, un santo.


bonito recuerdo.jpgAnte lo que no me pude contener fue ante sus impulsos de comprar “bonitos souvenirs” de cristal de Murano. Si las urracas van directas a lo dorado, mi madre iba como una flecha a las creaciones más kitsch de la isla (que no eran pocas). Por suerte, pude evitar a tiempo ciertas adquisiciones y orientarlas hacia unos bonitos pendientes de diseño, que además le sientan fenomenal.

 

En cuanto al tema de la laca, me reconoció su “adicción”, e incluso que podía llamarla en el próximo post “Lady Laca” con su permiso.

Por fortuna la laca no debía ser muy potente, pues ninguna paloma quedó enganchada a su cabeza.

 


show room viejuno.jpgPues bien, volviendo al vestuario, decir que entre ambos, al deshacer las maletas, podríamos haber convertido la habitación del hotel en un Show Room de las colecciones Otoño – Invierno. Todo muy aprovechable. Bueno, casi todo, pues el primer día llevaba unos zapatos (comodísimos, según ella) feos como un pecado de hermano, negros y con una hebilla, inspirados en lo peor de la ortopedia del siglo XV. No tuve que decir nada: una mirada con mi rayo láser justiciero de la moda hizo el trabajo por mí. Luego me reconocería que los había comprado en los “chinos” en un arrebato consumista.

moda viajera viejuna.jpgSiguiendo su sabio consejo, yo también deseché un pañuelo horrible que me había llevado.

Así que fuimos hechos unos pinceles por la ciudad. Hasta nos turnábamos mis sombreros y boinas. Así, tan naturales.

Por desgracia, ningún cazatalentos nos descubrió (que sepamos) para convertirnos en la pareja más extraña de la moda actual (en plan los Vivienne Westwood y Marc Jacobs del pueblo raso), y eso que hicimos todo lo que se nos ocurrió para  hacernos ver.

Mi madre llegó incluso a intentar distraer (sin éxito) la atención pre wondrebra.jpgde unos reporteros de la televisión italiana que andaban haciendo una entrevista a dos famosas locales.

Pero claro, en una televisión en la que para anunciar el doble acristalamiento en los hogares hacen aparecer a mujeres desnudas (sí, sí, es cierto), ver a Lady Laca como una loca, riendo y atiborrando aves urbanas no les debe resultar tan atractivo.

Como podéis imaginar, ha sido un viaje precioso. De verdad. Nunca se me olvidará la imagen de mi madre recibiendo su pastel sorpresa de cumpleaños en el restaurante. Lloraba tanto que a punto estuvieron de ficharla para recuperar el caudal de las cataratas de Iguazú, o de expulsarla de Venecia por el riesgo de subida de las aguas.

 

Si bien ella no consiguió llamar la atención de la televisión, a mí sí me gustaría captar la vuestra.

¿Para qué? Pues para animaros a llevar a cabo aquello que os ronda la cabeza (positivo, por supuesto) y no os atrevéis a hacer. ¡Adelante!

¡No lo dudéis más! declaraos; llamad a aquella persona de la que hace tanto que no sabéis nada; ir a visitar a aquel familiar anciano ahora que aún podéis; decidle algo bonito a ese/a amig@ que tanto apreciáis; lanzaos a realizar aquel viaje pendiente…

venice_olympia.jpg¡Ánimo! el momento es ahora. No existe ningún otro.

 

Seguro que no os arrepentís.

 

Mientras lo pensáis… ¡Sed muy felices!

 

 

 


7
octubre 08

Maletas y Diretes

glamour puro.jpgpotingues.jpg

 


pelu.jpgTengo ahora mismo un litigio con mi madre que ni la familia Agnelli con Fiat y la herencia. Ahora que lo pienso, incluso tenemos el mismo escenario de fondo: Italia.

Me refiero al contenido de las maletas que nos vamos a llevar de viaje. Porque para aquell@s que aún no lo sepan, mi madre y yo nos vamos a Venecia la semana próxima, a celebrar su cumpleaños. 60 estupendísimos años no se hacen todos los días. Y la verdad, la señora está tan estupenda que cualquier día la confunden con mi hermana (¡y sin cirugías!).

Así que una vez aclarado el tema de los horarios, fechas, tupperwares que alimenten a mi padre en su ausencia, etc. lo más importante aún no está resuelto: qué nos vamos a llevar.

el poder de la laca.jpgYa tuvimos una primera negociación con la facturación de la maleta. Ella dudaba si llevar una maleta pequeña en cabina para no peder tiempo o facturar. Al final facturamos, porque hemos contado todos los potingues que llevamos y con ellos podríamos hidratar y reafirmar a una población de 50.000 habitantes y enlacar a Condolezza Rice y todas sus hermanas. Mi madre me lo dejó bien claro: “ella sin laca no puede estar” y en cabina no se puede tener. Seguro que nuestra añorada Tamara (la del “No Cambié”) lo entiende.

No es que luzca un look tamaril, pero parte del litigio va por ahí. Ella ha pasado por etapas de todo tipo: que si ahora se inspiraba en Jackie O., que si luego en aspecto arreglado pero informal, que si el peinado de la Beckham… hasta llegar al momento actual, basado en lo “juvenil” (la sola palabra da miedo, como cuando la aplican al mobiliario). camela.jpgYo creo que sus amigas y hermanas le tienen celos o no son amigas, porque la han decantado a una imagen “groupi de Camela” (con todos mis respetos) que me provoca estados de catatonía graves.

Ayer, en una suerte de “prueba de vestuario”, se presentó con lo mejor de la moda tejana + tachuelitas + bordados + lentejuelas. No, no y no. Me niego. Yo venga decirle sutilmente que había que ir elegante, que los venecianos cuidan mucho el estilo… pero nada, aquello había caído en saco roto. Hoy he optado por la directa y decir sin tapujos que estaban prohibidísimas ciertas prendas. Lo de los zapatos cómodos lo entiendo, pero lo demás… ¡ni hablar!


 
chicas atrevidas.jpgLe he dicho que es muy importante la imagen que uno da para atraer lo mismo. Y yo quiero relacionarme con la “crema” de Venecia. Servidor se lleva americanas de terciopelo, pata de gallo, botines de piel, camisas con estilo, sombreros, etc. -al más puro Hermès y Emanuel Ungaro-  y quiero que ella vaya a juego. No sé, complejos que se arrastran. Moi, Kiku y Grelinno me entienden seguro.

Y esto lo enlazo con lo que anuncié en el anterior post, aquello del “qué dirán”. He podido comprobar demasiadas ocasiones cómo en función de tu fachada, así te tratan a veces. Ya me retuvieron una vez en los U.S.A. pensando que podría ser un inmigrante ilegal y aprendí la lección (es impresionante lo fluido que puede surgirte el inglés en un interrogatorio rodeado de policías afroamericanos  4X4). El resto de veces he ido bien blanquito, moderno, incluso rubio y… ¡Tachán! Éxito asegurado y comentarios elogiosos + trato exquisito por doquier.


estilosas.jpgY si no que se lo pregunten a mi Musa Mexicana, que pese a vivir en una zona híper buena de la ciudad, en un sobre ático fabuloso, por no cuidar su imagen, las vecinas aún creen que es la criada del piso. Pero es que lo suyo no tiene remedio. Una vez me tuve que poner muy serio y obligarla a probarse un vestido, aún a riesgo de salir magullado, antes de una reunión importante con gente muy poderosa. Hubiera estado dispuesta a pagarlo incluso yo, porque ella no cree en la ropa que valga más de seis euros. Cosas de operópatas. Ella no se pone un vestido ni en defensa propia.

glamour total.jpgAsimismo, a  mí más de una vez me han tomado por todo tipo de cosas: desde dependiente en las tiendas a cosas peores. Lo más curioso me sucedió durante el tiempo que trabajé en mi juventud en un Ayuntamiento. Tenía una trabajadora familiar a mi cargo también la mar de Fashion pese a su edad (indescifrable tirando a los cincuenta largos). Como dúo resultábamos de lo más  peculiar. La señora siempre impecablemente maquillada, piel  bronceada, pelo platino y ropa de diseñador. Siempre fumando mentolados (decía que era la única forma de que tu boca no supiese a cenicero) y conducía un descapotable rojo. Según le había dicho su madre “un coche que no es descapotable no se disfruta igual”. Con la modernez (aunque elegante, claro) de mis 25 primaveras hacíamos unas visitas domiciliarias que servían de comidilla al pueblo. Se dijo de todo: que si era su amante, etc. etc. Todo menos la realidad. Y debo reconocer que acertarlo no era fácil.


listerine y yo.jpgPor aquella época también me sucedía que al ir a visitar a mis familiares en la España Profunda, los primeros días la gente me espiaba hasta en los supermercados sin ningún pudor ni censura. Ahora me lo ahorro y no voy (a los supermercados sí, a la España Profunda poco. Por cierto que a PITICLI lo que le cuesta es entrar en los “todo a 100″ o actuales “bazares de chinos”. Dice que le da cosa que la gente piense que es pobre. A mí, en cambio, me fascinan).

Por suerte en el trabajo actual están encantados. Me llaman “el chico de los zapatos originales”, o el “Oscar Wilde” de la psiquiatría. Además, basta que tenga una reunión o una charla para el sabio Ronald.jpgplantarme el conjunto más trendy y así hacerla más amena (sin llegar a la inimitable Inma de Gran Hermano, que conste). Mi lema es: al menos que el público asistente se entretenga por algo.

Y en este punto os dejo. Espero regresar cargadito de buenos momentos, anécdotas y situaciones glamurosas. Y si no, más tema para contaros.

Deseadme suerte con lo de mi madre.

 

Mientras… ¡Sed muy felices!

 


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