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noviembre, 2008


24
noviembre 08

Frío – Frío…

una friky heladica.jpga éste le van a quitar todos los puntos.jpg

 

¿No teníamos tantas ganas de ser europeos? Pues ahora tenemos hasta un tanto racista la señora.jpgsu clima, ¡ea!


 Estos días miro al cielo gris, con su sol de atrezzo, y mi único consuelo -si no llueve- es pensar que esto es un día soleado para un belga
. El consuelo me dura un ratito, pero luego quiero ser africano, o caribeño.

Me acuerdo de Noeli (aquellos dibujos cuya canción decía: “En Laponia hace frío, pero yo me ríiiiooooooo”) y cada vez la entiendo menos.

¿Qué fue de aquellos finales de año en que
ésta se ríe pero yo no la entiendo.jpgprácticamente podías ir a tomar el vermutito a una terraza playera cual Alfredo Landa persiguiendo suecas?

Ahora sales a la calle y casi parece que estés en la sección de congelados del híper. Un día de estos en vez de coger las llaves de la mochila echaré mano a un puñado de gambas o alcachofas por error.

Ya sé que esta época puede tener sus cosas buenas, pero yo llevo fatal el frío (y la Navidad, pero ése es ya otro tema). Los deportes de invierno por desgracia no me van, pues probé a esquiar una vez y me caí cuesta arriba,
ésta esquía tan ricamente.jpgrompiendo varias barreras. Tuvieron que venir a rescatarme. Moraleja: no repito. Lo único que me gusta del frío es que puedo ponerme toda mi colección de chaquetas (que son una barbaridad).  

 

Por suerte, este año el minipiso no es un cubito de hielo de 30 metros cuadrados, y eso que andaba yo con miedo (o con ansiedad anticipatoria, que dirían los expertos),  pues los inviernos anteriores habían sido un horror.

Tentado había estado incluso de prescindir de posible inquilino del minipiso.jpgla nevera, por innecesaria, y de alquilar el espacio para guardar óvulos, biopsias y cualquier cosa que requiera un frío constante. O de ofrecérselo al Yeti de intercambio. Para que os hagáis una idea: tengo unos gatos de esos que mueven la patita en señal de buena fortuna y los pobres, al final, en vez de girar el brazo, tiritaban y se ponían a hacer aerobic para entrar en calor.

 


el gato, petrificado del frío.jpgAnte tal situación, había varias opciones que barajé:

-         La cama – lasaña: ir poniendo una manta tras otra, sobre colchas y colchas. Demasiado pesada.

-         La cama “a la plancha”: esto me lo comentó mi Musa Bruja. En su casa de la montaña, cuando eran pequeños, acostumbraban a pasar la plancha por las colchas antes de acostarse (en plan calientacamas rústico). Peligrosa, pues soy muy torpe.

-         El método teatral – orgánico: PITICLI está haciendo su segundo año de teatro, y para calentar, a veces empiezan a insultarse y darse leches.
más moda viejuna aún.jpgDice que sacan lo visceral y entran en calor. No, si en calor entraríamos, pero me inhabilitarían para trabajar o tendría que coger la baja fracturadito.

-         La comida picante. Últimamente le pongo picante a todo, pero no es suficiente.

 

No obstante, ninguna me convenció, y de hecho, he de admitir que este año mi intención había sido la de cambiar las ventanas (pues hay unas corrientes de aire que ni el soplido del lobo del cuento), pero como finalmente me fundí el presupuesto al decantarme por llevar a Lady Laca a Venecia (de lo cual estoy más que contento), pues ná de ná.


ellas se ríen y no pasan frío, qué envidia.jpgCon ánimo de ayudar, mi Musa Mexicana incluso me regaló un San Martín bendecido del Mercado de la Brujería para que me trajera fortuna, pero al pobre no le dio tiempo suficiente de multiplicar mis ahorros antes de la ola polar.

Así que con el presupuesto que tenía, fui a una ferretería especializada y me llevé la totalidad de existencias (todas, de verdad) de burlete que había allí (de todos los tipos).


estupendos contra el frío.jpgCon ello he precintado por completo las ventanas y actualmente se puede estar sin helarse. El minipiso ahora es una especie de sándwich del desayuno envuelto en film transparente. Al igual que el bocadillo, no se estropea, y mantiene todo su sabor, por lo que he de ventilar cada mañana sin falta.

¡Pero el objetivo se ha cumplido por un módico precio!

¡Qué alegría, señores! ¡Qué maravilla no pasar frío! Y además ayuda a la pareja, no crean.

Atrás quedaron las situaciones en que un@ debía iniciar el ronroneo amoroso vestido con pijama del Lejano Oeste y calcetines. Lejos quedan ya
amor invernal.jpglos momentos en que iba unido el irse desvistiendo con el emitir gemidos, pero de los de “¡ah!, ¡No me toques con esas manos heladas! ¡Espera a que se calienten!”
  No, señor@s, eso no es erótico.

 

Conclusiones:

 

-         los europeos del sur (y latinos en general) carecemos de un gen en el ADN para resistir el frío (esto lo dice mi Musa Mexicana)

-         el frío no es erótico (si no tienes calefacción o chimenea)

-         en invierno la ropa puede ser muy favorecedora (no se le ha congelado la sonrisa.jpgtienes que mostrar tanto y siempre puedes achacar volúmenes a las capas de ropa)

-         puedes aislar tu casa por poco dinero y mucha maña

-         los deportes de invierno se pueden disfrutar desde una terracita al sol, viendo cómo bajan los demás por las pistas

-         el frío da para hacer un post cuando no estás inspirado

 

Espero que también podáis llevar estupendamente bien el frío. ¡Si tenéis consejos, los recibiré encantado!

Mientras… ¡Sed muy felices! 

 


18
noviembre 08

Con la Muerte en los Tacones

con-la-muerte-en-los-talones.jpgmaruja en tacones.jpg

Me da a mí que hoy día es muy difícil desprenderse de los tacones. Tod@s -y cuando digo tod@s es tod@s- los llevamos, hasta sin darnos cuenta.


superheroína taconera.jpg¿No os habéis dado cuenta de lo presentes que están en nuestras vidas? Pues desde las princesas Disney a las Súper – heroínas los llevan. ¿O pensabais que Cenicienta había ido plana al baile? Por cierto, ¿se habría ido del mismo por dolor de pies en realidad?

De sobras es sabido que el tacón estiliza y hace la pierna más sexy (incluso con chándal, que diría Martirio), aunque también puede ser terriblemente molesto y peligroso (¿Cómo lo hacía Marilyn para no quedarse clavada en la famosa rejilla del metro?).

Pero lo más importante no es eso: es que te permite ser más alt@ y sentirte mejor que Pau Gasol en zancos, rodeado de liliputienses.

¿Con esto qué quiero decir? Mejor se lo preguntamos a Sarkozy, a Tom Cruise o a Berlusconi, por poner un ejemplo.


Marilyn aventurera.jpgParece que no toleremos estar por debajo y hacemos lo imposible para mirar por encima del hombro, o para que no nos miren desde el mismo.

 

Yo he de confesar algo al respecto: cuando estaba en plena época de crecimiento (la horrible adolescencia -y digo horrible porque en mi caso, lejos de acercarme a los cánones ideales griegos me encontraba en fase crisálida, por no decir capullo, poseedor de un cuerpo amorfo adornado con pantalones sobaqueros, con un manto de acné cubriendo mi rostro, ortodoncia y gafas de culo de vaso-) me había propuesto llegar al metro ochenta y dos. No sé muy bien por qué, pero ésa era la estatura que yo consideraba ideal. Llegué incluso a montar un medidor en el armario de mi habitación en el que me medía, día y noche sí – día y noche también, para ver si alcanzaba la cifra. Nada de nada. Y mira que me estiraba tanto que los tendones del cuello se volvían más tirantes que los cables del Golden Gate.

 

            a ver, voy a imaginar.jpgMi abuelo me decía: no te preocupes, yo crecí hasta los 21 años. Y yo, ingenuo, me lo creía. Imagino que con el hambre que pasó el hombre, en su caso sí fue así, pero en el mío, alimentado – y sobrealimentado a veces – desde la más tierna infancia me estanqué antes. Antes en edad y en estatura. Hoy en día oscilo entre el metro setenta y seis y el setenta y ocho, en función del medidor y mi necesidad de mentir.

Por cierto, y para que os hagáis una idea del panorama, en la época más dura de mi adolescencia, incluso gente desconocida por la calle se me acercaba, caritativa ella, y me espetaba cosas como: ¿sabes lo que va muy bien para el acné? Pues el jabón “x”. Yo les miraba incrédulo desde mis cristales telescópicos y daba las gracias, sin saber qué más se puede contestar en una situación así. Aunque bien les podría haber contado la infinidad de métodos que ya había probado sin efecto. Al final, lo mismo que me estanqué creciendo, por suerte pararon los granos. Gracias a Dios.
cuenta cuenta.jpgNo obstante, algo me ha quedado, y a veces utilizo el “nick” de Johnny Paella en entornos artísticos-modernos-gafapasta.

 

Pero volvamos a los tacones y la estatura. En una sociedad como la nuestra, en la que no podemos ser menos que nadie, y por lo tanto siempre debe haber gente que nos quede por debajo, parece que no se puede consentir ser bajito.

Si ponemos a potencia máxima el whisper xl (o el sonotone cotillero) en bares y discotecas, no será raro escuchar frases como: es mon@, pero es muy bajit@. ¿Perdón? ¿Es que en vez de pareja queremos percheros o canchas para jugar al baloncesto? ¿Tenemos acaso complejo de Pigmeos? ¿Y los Pigmeos, en todo caso, qué opinan de todo ello? ¿No somos todos iguales horizontalmente?


chismosillas.jpgPuede que por complejos arrastrados, o por pura coquetería, ha habido siempre notables personajes públicos que han dado mucha guerra (a veces, de verdad) con su síndrome del hombre bajo y sus alzas. Al más puro estilo del carácter rabioso de las razas caninas de pequeña talla.

 

Pues miren señores y señoras, si un@ es una persona de baja estatura, pues lo es, y al que le pese, que se aguante.

 

Los tacones, mejor para placer que para la guerra (o evitar complejos). ¡Ea!

barbie viejuna.jpgEn este sentido, puede que el caso más extremo de uso por placer que conozco lo haya visto en un amigo y fuente inagotable de inspiración, quien entre otras cosas y puede que con ánimo de transgredir o simplemente romper convencionalismos, es capaz de salir con sus estilettos (o como se llamen) negros de aguja a comprar el pan. El susodicho puede presentarse en un lugar impecablemente vestido de gentleman con sus taconazos. Y eso que mide alrededor de un metro ochenta y cinco. Claro que también es capaz de salir a pasear el perro un domingo con gafas de sol, albornoz blanco y taconazos. Impresionante.

Siempre le digo que con el tiempo la historia de la ciudad hablará de él y su entorno. No he conocido grupo más alocado y creativo desde la Factory de Warhol. A su lado, parezco un mojigato pese a mi abrigo de tartán.

el zapato de la discordia.jpgPor mi parte yo, sin llegar a tales extremos, me compré unos botines estupendos, a los que les añadí suela (para que no resbalasen, que conste) y ahora casi ni me los quito para ducharme. Es ponérmelos y llegar prácticamente a mi estatura deseada en la época del granero. ¡Qué sensación! ¡Qué placer!

¡De repente me veo sobrepasando a algunas amistades! Creo que si me hubiera tocado el perrito piloto en la feria no me habría hecho tanta ilusión.

¡Cómo entiendo a Sarko!

Aunque puede que a diferencia de éste (no lo sé, pues no le conozco tan bien) cuando me los quito, intento quitarme también los excesos de ego que puedan haber aflorado. No quisiera caerme desde la altura ficticia conseguida por los tacones.

¡Paren ese tacón, que me bajo! ¡No quiero morir con los tacones puestos! ¡Adapten las bicicletas para los mismos!

aquí me tienes.jpg 

Mientras aprendemos a vivir sin ellos… ¡Sed muy felices!

 

 

p.d. PITICLI dice que por qué no digo nada de su caso. Así que por el bien de mi vida en pareja lo añado posteriormente. Pues bien, en cada revisión laboral pierde un centímetro, lo cual supone una herida narcisista del tamaño de la plaza del zócalo en el DF. Puede que sean nuevos efectos de la crisis.

Por suerte, aún le quedan bastantes.  

 


11
noviembre 08

Crisis y Placeres

apretarse el cinturón.jpgderrochona.jpg

 

Póngale a las siguientes palabras la musiquilla del “Mamma Mia” de ABBA y sigan leyendo, please: “¡hace frío, y crisis también, va-ya, cómo resistirlo!”

no quiero quedar así.jpgLas noticias con las que nos bombardea la prensa escrita y televisiva son tan duras que desde hace un tiempo he decidido “quitarme”. No es que no las siga, ni mucho menos, pero lo hago con moderación.

Ya he dicho en más de una ocasión que tengo un “EXCESO DE REALIDAD en mi trabajo”, y una de dos, o me volvía una especie de Nosferatu negativo, o me retiraba. Y claro, el look Nosferatil no es lo que más me apetece en este momento. Por un lado, bastante dinero y esfuerzo costó a mis padres reformarme el “comedor” (léase dientes) como para ir ahora en plan vampiro, y por otro, no tengo ningún interés en lucir calva.


espero que no se lleve el cabello.jpgBien saben los que me rodean lo preocupado que estoy con la caída del cabello, tema altamente doloroso para cualquier humano, y más si eres esteta. Me da igual si es normal en otoño (como me dice mi peluquera), no me gusta comprobar cómo cada mañana, tras la ducha -porque yo me ducho cada día, que conste- hay un montón de pelos caídos, cual hamster recostado, recordándome las palabras de Heráclito: “todo cambia, nada permanece”. Pues yo quiero seguir conservando mi cabello, ¡ea!

 

Como también soy un gran seguidor del FENG-SHUI, además de practicante de YOGA (cada semana hago mis sesiones de ponerse a cuatro patas-estirarse-mover pelvis-adopta posturas imposibles), decidí que lo mejor que podía hacer contra la crisis y la miseria era actuar en consecuencia, pero al contrario.


rictus imperturbable.jpgEsto se ha concretado en varias actuaciones específicas:

-         si antes sonreía habitualmente, ahora lo hago aún más (aun a riesgo de parálisis facial)

-         realizo mi trabajo diario con alegría y sin agobios (lo mismito que Julie Andrews cuidaba de aquella pandilla de Gremlins en Sonrisas y Lágrimas)

-         intento no entrar en malos rollos, dimes-y-diretes, o conspiraciones (Puertos Hurraco en el trabajo no, gracias)

-         y lo más importante, y por lo que la economía mundial debería estarme ampliamente agradecida: no paro de hacer circular el dinero

 

Según el Feng – Shui, todo lo que das hacia fuera, vuelve a ti aumentado. Esto, unido
felicidad consumista.jpga que no deseo un fenómeno de “estanflación global” me ha llevado a comportarme como un desprendido consumista. No lo hago por mí, que conste, que lo hago por el bien de la humanidad.

Me siento la Madre Teresa de los sibaritas. Todo lo que tengo lo doy, y me colma de alegría saber que gracias a gente como yo, las firmas de ropa, los restaurantes y los pequeños hoteles con encanto no van a desaparecer.

Eso sí, espero que la corriente vuelva pronto hacia mí, pues va a llegar un día en que mi VISA no va a poder exprimirse más.


Alfred y yo contra la estanflación.jpgAfortunadamente, no estoy solo en este cometido. Cuento para mi noble objetivo con la ayuda inestimable de Alfred, director de mi sucursal de La Caixa, que atiende, día sí y día también, mis ruegos y súplicas (como sobrellevar mejor mi hipoteca) con singular alegría y diligencia. Él sabe que me mueve una noble causa, y que gracias a mis empeños, la economía sigue circulando. Somos como Batman y Robin, pero sin ir tan ceñidos.

Gracias a él, sigo yendo hecho un pincel y puedo compartir con vosotr@s algunos de mis más recientes descubrimientos y redescubrimientos. Tomen nota, damas y caballeros. ¡Que la crisis no os prive de placeres!

 

Vestir bien en tiempos de crisis es posible.

 


más modernas que ninguna.jpgComo nunca he creído en el “uniforme de pobre”, he seguido ampliando mi vestuario. Afortunadamente, hoy en día puedes hacerlo sin arruinarte (y no me refiero a lo que sigue mi Musa Mexicana, que nunca cree en comprar nada que supere los seis euros).

Al mal tiempo, buena planta. Y cuál ha sido mi sorpresa al encontrarme, quién sabe si por el Feng – Shui, con que incluso en ciertas tiendas puedes encontrar a grandes profesionales, encantadores y facilitadores, lejos del tópico. No puedo no nombrar algunos ejemplos destacables:

-         Sofía, una responsable de calzado y sección de caballero de ZARA. Su atención ha sido exquisita, y gracias a ella puedo disfrutar de unos botines comodísimos y de edición limitada que vi por catálogo. ¡Y a un precio sin competencia!

-         La-estilosísima-con-gafas-de-pasta-chaleco-pajarita-y-gorra de H&M. No sé su nombre, pero es una dependienta de dicha marca que tengo “clichada” desde hace tiempo. Viste fenomenal, y gracias a su dedicación y paciencia he conseguido, por fin, unos tejanos que me sientan bien. Me hizo sentir como Pretty Woman en Rodeo abrigo el ganso.jpgDrive, venga traerme modelos. Lo mejor: los que mejor me sentaban costaban 20 euros.

-         La responsable de El Ganso en el Born. Si no conocen esta marca, denle una oportunidad. Según mi opinión, esta firma está realizando las mejores propuestas del momento, y con una gran calidad. Buscaba un abrigo de caballero especial, y desde luego que lo encontré (un tartán). Ahora incluso tengo un estupendo cinturón a juego. ¡La gente me pregunta por la calle!

 

Viajes a Paraísos Cercanos que no tienen nada que envidiar.

 


viajando con glamour.jpgNo hace falta ir a India o Japón para experimentar una escapada maravillosa. Estos momentos nos permiten conocer lo más cercano y olvidado, con grandes sorpresas.

Nombraré a título de ejemplo un par de lugares que siguen siendo para mí unas de las mejores escapadas (aunque hay más) para aquellos que quieran desconectar de Barcelona.

 

-          El Delta del Ebro. Pocos lugares con tan buenas playas, buena gente y excepcional gastronomía basada en los arroces y los mariscos. ¡Incluso puedes degustarlo en bases situadas en alta mar! Un par de direcciones: restaurante Casa Nuri (menudo arroz con bogavante) y L’Estany (con un menú degustación en el que se puede encontrar foie casero o anémonas rebozadas).


el delta.jpgEn cuanto al alojamiento, con PITICLI descubrimos Masia Tinet, entre arrozales, que nos fascinó. Los dueños son un encanto.

 

-          La Garrotxa. Un paraíso verde y volcánico cuya gastronomía también resulta excepcional. Parajes irreales y pueblos con encanto. Para alojarse, recomiendo Can Blanc, un hotelito rural enclavado entre arroyos y arboledas que no aparece en las guías habituales. Sin palabras.

A la hora de comer cualquier lugar resulta sobresaliente, aunque incomparable
la Garrotxa.jpgresulta el menú degustación de Les Cols (portada de varias publicaciones y libros sobre nueva cocina e interiorismo). Te hacen sentir realmente especial, te muestran todo el restaurante (cocinas incluidas) y puedes elegir desde el pan al aceite según tus preferencias. Para los más sibaritas, ofrecen la posibilidad de pernoctar en cubos de vidrio (totalmente equipados) entre la naturaleza. Como lo leéis.

            ¡Espero que estas recomendaciones os motiven!

 

pabellón les cols.jpgrestaurante les cols.jpg 

Y mientras la crisis persiste amenazadora, ahí lanzo un par de ideas que hemos estado gestando servidor y su compañero-colmado-de-paciencia Ramón (un lujo de colega profesional) para el señor Zapatero y su equipo:

 

-          ¿por qué no aprovechar tanta mano de obra en paro del sector de la construcción  / automoción y reconvertirla en el sector de las energías renovables? Al fin y al cabo, España dispone de más horas de sol y viento que muchos países.

-          ¿por qué no incentivar más programas de inserción laboral en la recuperación y mejora de los bosques y espacios naturales?

-          ¿qué tal si finalmente se aprovecha toda esa masa de excelentes profesionales que quieren dedicarse a la investigación y tienen que irse a otros países?

¡Sepamos crecernos ante la situación con medidas inteligentes!

 

Ya veis, no sólo de superficialidad vive el gafapasta.

 

A la espera de que pase pronto este periodo tan complejo económicamente… ¡Sed muy felices!

happy group.jpg

 


4
noviembre 08

Novi@s Recargables / Novi@s Desechables

empieza el juego.jpgpara poder elegir.jpg

 

¿Cuánto duran las parejas últimamente? Algunas, lo que tardas en leer esta frase.

 

la voz de la conciencia.jpgAnoche hablaba con una de mis musas sobre el tema, y ésta me decía que casi todos en su entorno andaban igual, “ahora sí – ahora no”, tanto con la misma pareja como con otras.

Que si ahora estoy bien, que si nos tomamos un respiro, que si mejor me quedo sol@, que si volvemos a empezar (a buscar).

¿No os recuerda a aquella canción de Enrique y Ana? Aquella que decía: “izquierda – izquierda – derecha – derecha – delante -detrás – un, dos, tres”.

¿Será éste el baile de la nueva canción del verano? O peor: ¿de la canción de nuestras vidas?

¿Nos estaremos comportando como en una telenovela barata? (y con esto no quiero que nadie de TELEVISA – que me fascina – se sienta ofendido).

¿Tendremos un gen de tonadillera – folclórica oculto en el ADN?

 


un riesgo real.jpgA mí el tema de la pareja me fascina, en parte por deformación profesional, en parte por reto personal, habiendo teorizado sobre ello en más de una ocasión.

Y aunque ahora me encuentro encantadísimo de la vida, y más bien centradito (crucemos los dedos, los pies, y hasta las orejas), hubo momentos en que mi faceta amorosa andaba más perdida que Wally en una Convención de marineros. Mi madre me había llegado a decir que no quería conocer a más parejas, por miedo a encariñarse, y mis amistades ya no sabían si preguntarme o no por miedo a equivocarse de nombre.

 

¿Tendremos que pasar tod@s por esa época? ¿Existe un riesgo de quedarse más atascad@s que una soprano huyendo por una trampilla en la misma?

A mí me sugiere que sí.

 

fast food del amor.jpg¿Estaremos enganchados a las emociones de los primeros momentos de la relación, a la vez que no estamos preparados para las siguientes fases?

En una época de consumo rápido, de “lo quiero – lo tengo”, las relaciones de pareja estables parecen un hito. Lo irónico es que la mayoría de las personas a las que pregunto, desearían una pareja / compañer@ para toda la vida. ¿Nos estaremos convirtiendo en esquizofrénicos amorosos?

¿Comemos únicamente Fast-Food pero nos mentimos diciendo que lo que nos gusta es la Cocina de Autor? (vamos, como los que dicen que sólo ven documentales en la TV).

 

Una musa me decía que ella estaba enamorada de la idea del amor, que ése era su problema, lo cual me parecía brillante.

Y esta tarde, otra de mis inspiraciones me explicaba cómo en el entorno de su hija, ESTABA PROHIBIDO LIARSE CON “EX” DE MIEMBROS DEL GRUPO, pues al final acababa aquello pareciéndose a Melrose Place, habiendo pasado tod@s por tod@s.

 

lo que diga el doctor.jpgTodo esto me hacía imaginar una sociedad en la que al igual que se recetan antidepresivos (contra la intolerable tristeza) con la misma facilidad que compras caramelos en el kiosco, las parejas se pautarían en función de las dosis necesarias.

 

-          ¿Te encuentras muy mal, muy sol@ y necesitado de compañía? Pues toma una dosis “normal”, mañana – tarde – y noche durante dos semanas. Luego, claro está, cuando te sientas mejor, abandona el tratamiento.

-          ¿Estás realmente en un pozo más hondo que el túnel del Eurostar? Pues tomas el tratamiento durante un año.


 
adelante!.jpg-
         
Y si sólo tienes malestares de vez en cuando: una dosis puntual, como las pastillas contra la migraña, únicamente cuando sientas que te va a doler.

 

También me lo imaginaba comparable a las recargas de los móviles, en las que pondrías el saldo que creas que vas a necesitar.

-          ¿Quieres una pareja para hablar durante mucho rato? Pues adquieres un bono recarga de 100 euros.

-          De lo contrario, y si sólo es para recibir llamadas, con uno de 10 va que chuta.

 

Novi@s recargables se llamaría. Y si ya lo tuvieras claro, entonces te pasarías de “recarga a contrato” y pues sí que tiene fiebre.jpgfirmarías una cláusula de permanencia en el mejor de los supuestos.

 

¿Tendremos que integrar todo esto en nuestras vidas? ¿Llegará a ser habitual, como sucede en algunos casos, que no solamente se celebrarán los aniversarios de boda, sino también los de las separaciones o divorcios, con singular alegría?

 


pastel y realidad.jpgHe de reconocer también que, en ocasiones, me he alegrado más de las separaciones de algun@s de mis amig@s que de sus uniones, pues quizá por inercia, miedo a la soledad, o quién sabe qué, surgían parejas de lo más contraproducentes. Y no hablo de las situaciones en las que hay hijos, porque es algo muy serio y no me quiero alargar.

 

A ver qué día incluyen la asignatura de la pareja en la formación básica, pues siento que estamos muy perdidos y equivocados.

 

En fin, qué sería de la vida sin la emoción, sin los retos. Quizá ésa sea la única forma de darle valor cuando realmente encuentras a alguien con quien compartir el trecho. Algo semejante a las 12 pruebas de Astérix.

 


y comieron perdices.jpgY todo esto lo cuento cuando me encuentro de celebración de aniversario parejil. ¡Qué alegría de que estemos juntos PITICLI!

 

Mientras buscáis o no, pero indagáis en la forma de estar bien con un@ mism@ (que de eso se trata sobre todo)… ¡sed muy felices!

 


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