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marzo, 2009


26
marzo 09

Popurrí que te vi

 

rico rico rico.jpgme das un pitillín.jpg


descentraíca.jpgLa verdad, no sé de qué os voy a hablar
. Por más que lo intento no me centro. Me pasa como a mi Musa Roja, que de hecho, la única vez que se centró objetivamente fue cuando tuvimos un accidente de coche. Mira, como no sé de qué va a tratar el tema central de hoy, al menos os cuento la historia.

Sucedió unos cuantos años atrás, cuando nuestras pieles eran tersas y lozanas sin necesidad de cremas del Deliplus (la crisis no da para más). Era una bonita tarde estival. Los pájaros cantaban melodías de felicidad con permiso de la SGAE, el cielo era azul dos locuelas al volante.jpgMICOLOR, y yo, que tenía que trabajar todo el verano cual pringado, me despedía de mi Musa Roja y mi Musa Bruja, que iniciaban unas merecidas vacaciones.

En ello estábamos, haciendo bromas con la situación, y demostrándonos que el humor negro puede ser negro oscuro (porque si nos ponemos, tenemos un humor que escandalizaría a Michael Jackson), cuando mis Musas se ofrecen a esperar a que termine mi jornada para acompañarme a casa en coche. Acepto encantado, y a la hora acordada los tres nos montamos en el 4L de mi Musa Roja. Yo iba detrás, y mi Musa Bruja de copilota, luciendo
como Julia de Verano Azul.jpgescote balconero por el parabrisas.

 

Cruzábamos la Ciudad Condal -esa que es bona cuando la borsa sona- y seguíamos con nuestro humor negro. Llegamos a tal negritud que decidimos parar. Recuerdo que comentó mi Musa Bruja: churris, vamos a parar, que a ver si se nos va a volver en contra“.

Al poco, justo cuando íbamos por Gran Vía con Balmes, un coche a toda velocidad se abalanza sobre nosotros, empotrándose contra la puerta del conductor y lanzándonos contra el chaflán.

Imaginaos lo que eso fue. ¡La de follón que se montó! Vinieron las ambulancias, la policía… e incluso una amiga nuestra que es Neuróloga y medio gótica (aunque bueno, en realidad va más del rollo hada del Señor de los Anillos).


accidente surrealista como el nuestro.jpgNosotros, cuando nos pudimos recuperar del impacto y vimos que no nos había pasado nada, nos empezamos a reír y ya no paramos.

 

Estábamos en la calle, mientras nos reconocían los del Servicio de Urgencias y es que no podíamos parar de reír. Y más cuando nos enteramos que:

-          Los que habían chocado con nosotros habían dejado el coche y se habían largado como habían podido, sin que los pillaran (bastante impresionante, porque debían estar hechos trizas)

-          El coche resultó ser un coche robado. Eran ladrones a la fuga.

-          Habían robado un coche sin seguro.

monster.jpg-          No había contrario contra quien reclamar.

-          El 4L quedó siniestro total.

 

Fue oír la explicación y morirnos de la risa. Sabíamos que no nos podía pasar un accidente cualquiera. Todo lo más raro nos sucede.

Es más, yo siempre le digo a mi Musa Roja que si un día me llama diciendo que llega tarde a trabajar porque la han abducido los extraterrestres, la creeré.

 

Luego los de emergencias no nos dejaban ir a los tres juntos en la ambulancia y nos negamos a montar. Así que fue la neuróloga-gótica la que nos tuvo que llevar al hospital más cercano.

Allí siguió el cachondeo. ¡Resulta que éramos famosos! ¡Todo el mundo parecía ambulancia todoterreno.jpghaberse enterado del accidente ocurrido en plena tarde en pleno centro de Barsalona!

Nosotros queríamos que nos reconocieran juntos, pero no hubo manera y tuvimos que entrar por separado.

 

La sorpresa llegó cuando leímos el informe de la Musa Roja: “la paciente se encuentra consciente y orientada”.

¡Había sucedido un milagro! ¡No sólo no nos habíamos matado en el accidente sino que mi Musa se había tornado consciente y orientada!

Por cierto que después del accidente tuvimos que ir a rehabilitación, con el siguiente resultado:

mis pastillas y yo.jpg-          Mi Musa Roja flirteó con el médico que le hacía el seguimiento.

-          Mi Musa Bruja y yo terminamos por hacernos amiguitos de todos los ancianos y lisiados que había en la sala de rehabilitación.

-          Nos llamaron la atención cientos de veces para que no nos riéramos en las sesiones.

-          Propusimos hacer una cena con todos los lisiados que no cuajó.

-          Desde entonces, Lady Laca nos llama “los LISIS”.

 

¡Ah! Ahora que lo pienso… ¡yo hoy podría hablaros de la Semana Santa, que es un periodo estupendo!


el hotel maravilloso ayvalaostiajoder.jpgAdemás, PITICLI y yo nos vamos para Bilbao (¡Orígenes, allá voy!) y nos alojaremos en un hotel estupendísimo. No sólo parece bonito y fantásticamente ubicado, sino que la gente del hotel es tan maja que incluso nos ha enviado por mail lugares a los que podemos ir a comer, etc. I Can’t Wait!  Tengo unas ganas locas de vacaciones.

 

Aunque para locuras y vacaciones de Semana Santa, otras dos anécdotas que me vienen a la mente.

 

una Semana Santa diferente.jpgLa primera sucedió cuando trabajaba de educador en pisos tutelados con chavales afectados de cierta discapacidad psíquica. Los usuarios estaban un tanto tristones por estar allí, con pocas o ninguna visita familiar, poco que hacer… así que mi compañera, que era tremenda, y servidor, decidimos organizar unas Procesiones Alternativas.

Enmarcamos una fotografía horrorosa de una compañera petarda (con todo el cariño), y le hicimos un altar encima del microondas. Pusimos velas, un tapetito, y todo lo que os podáis imaginar. Dijimos a los chavales que el motivo de adorarla era porque representaba “nuestro modelo a seguir”, y de tanto en tanto realizábamos procesiones por el pasillo de la casa. Llevábamos su retrato a cuestas, portábamos cirios… ¡y hasta cantábamos saetas! Recuerdo que la saeta decía así: “míralaaaaaaaaaaaaa de negro y sin sandaliaaaaaaaaaaaaas esperando la paga extraordinariaaaaaaaaaaaaaaaaaa”.

Una de las chicas con discapacidad nos dijo: “¡hay que ver cómo estáis!” Fue un exitazo.

 


Rayo Láser.jpgLa segunda anécdota pasó cuando trabajé otra Semana Santa en un piso en el que vivían personas con esquizofrenia
. Aquello era un caos. No paraban de ver procesiones por la tele y claro, luego deliraban con que se les aparecía La Virgen. Reorientar la situación requería mucho esfuerzo, y encima había que contar todos los tenedores y cuchillos continuamente porque claro, para demostrar los milagros, no dudaban en cortarse.

Solución: se acabó la tele y actuamos como si no fuera Semana Santa.

 

No sé… igual tampoco debería haber hablado de las vacaciones, pues aún faltan todas piensan distinto.jpgdías…

Igual puedo hablar sobre los temas propuestos por el camillero Superstar:

-          La vida, si vas de borde, es más fácil.

-          No existen las casualidades.

No, mejor no, que son temas muy largos y el post resultaría eterno. Mejor los dejo para otra ocasión.

 

Ya lo tengo! ¡Os puedo comentar que pienso realizar un post totalmente dedicado a la modernidad barcelonesa!

Estoy recopilando fotos de algunas personas de mi entorno me han salido plumas en la cabeza.jpgque considero ejemplos claros de cómo no hace falta irse a Londres o Tokio para tomar el pulso a las nuevas tendencias. ¡Vais a alucinar! Son más modernos que una tortilla de Ferrán Adrià.

Claro está, también habrá alguna foto mía con el batín reconvertido en cardigan por obra y gracia de Manoli, mi modista milagrosista.

Como dice el Inspirador Mario “¡El protagonismo más allá del amor propio!”

 


pescaíto y patatines.jpg¡Por cierto que tampoco hace falta ya irse a Londres para comer Fish and Chips! El viernes fuimos PITICLI y yo a comer al “Fish and Chips Barcelona” y es genial. Lo atienden dos chicas inglesas encantadoras que no sólo preparan pescado y patatas, sino también tartas de carne, desayunos ingleses… y todo lo que os podáis imaginar exactamente igual que en Inglaterra. El local también es muy mono. Absolutamente recomendable.

 

Y ahora sí, os dejo, esperando no haberos aturdido demasiado. No me lo tengáis demasiado en cuanta, pues son cosas de la primavera, que la sangre altera.

 

Un beso enorme a tod@s y especialmente a mi Musa Escritora, cuyo maravilloso libro parece que va camino de salir a la luz, demostrándonos que con tesón y confianza en un@ mism@, nuestros sueños se pueden cumplir.

 

¡Sed muy Felices!

 


19
marzo 09

Tortillas y Cremalleras

tiene cara de contenta, pero no sé yo.jpgvoy a ir tomando nota.jpg


neverucas de colorucos.jpgUna de mis Musas tiene el congelador lleno de tortillas francesas y compotas de manzana
. Si esto a priori resulta absurdo, más lo es el motivo. Contrató a una señora de la limpieza que le aseguró que no sólo le dejaría la casa como los chorros, sino que le plancharía y le cocinaría sano-sano-sanísimo. Mi Musa -no puedo desvelar su identidad- no destaca por comer variado (podría alimentarse de mayonesa y fuet), ni por su amor a la plancha, y es exigente con la limpieza, así que la señora parecía caída del cielo. Sin embargo, no ha sido así.

Cierto es que la señora no especificó de qué tipo de chorros se trataba, ni qué platos elaboraría.

En un principio le dio por preparar pollo al estilo “asiático” (nunca desciframos de qué país, pero puede que fuera de “Qui-malo-están”) y le inundó la nevera con el mismo; pero luego, como abducida por los seguidores del huevo y la manzana,
tiene pinta de ser la termomix viejuna.jpgempezó a realizar más y más tortillas francesas, y más y más compotas, sin importarle el hecho de que a Mi Musa no le gustan. El porqué aún es un misterio.

Y en cuanto al resto, ahí van algunos ejemplos:

-          Limpia las sartenes como nadie. En serio. Sólo las limpia por la parte de abajo. Mi Musa dice que nunca en su vida había tenido los reversos tan brillantes, tipo espejo. Eso sí, el interior ni lo toca. Mi Musa explicaba que posee las sartenes más adherentes y sabrosas del Universo.

-          Puede pasar varias horas dedicada a la limpieza profunda de una habitación y dejarse lo barrido en el suelo, o restos de agua sucia del cubo. Si se le pregunta, argumenta que “seguramente llovió” después y se volvió a manchar. ¿Llovió dentro de la habitación?


una que no lo lleva muy bien.jpg-
         
En cuanto a la plancha, ya le ha agujereado varios jerseys a Mi Musa. Ella, muy diplomática, le pidió que tuviera más cuidado, y que no los pusiera en la lavadora, no fuera a ser que ésta fuese la que los estropease. Respuesta de la señora: “debe de haber polillas en el armario”.

 

La señora es un fenómeno. Mi Musa no se atreve a despedirla porque le da ternura, pues ¿quién más la querría? Un día, la señora le explicó, convencidísima, que la habían despedido de una casa porque ella era “demasiado limpia”. Hay que reconocer que el que inventó la excusa se merece un Goya.

Del mismo modo, le comunicó a Mi Musa que pese a que había encontrado otro
a ésta la contratan más, fijo.jpgtrabajo, haría lo imposible por no abandonarla, pues sabía que ella la necesitaba.

Así que de momento, se la queda. Y pese a que luego tiene que volver a limpiar toda la casa, Mi Musa está contenta, pues al menos ésta no “le limpia a fondo”. Por lo visto, la anterior le iba cogiendo dinerillo, comida de la nevera, objetos de la casa… hasta llegar un punto en que Mi Musa le pidió por favor que al menos no se llevara el pan (que también se lo adjudicaba), pues el que sobraba de la comida se lo quería comer para cenar.

 

Yo sólo tuve una chica que hacía la limpieza una vez, y también tenía su punto. Era de Ucrania, muy salada, y fue aparecer ella y empezar a desaparecer dos cosas de la
me dan miedito estos aparatucos.jpgcasa
:

-          CDs de Alaska

-          Mis DVD más subiditos de tono

 

¿Estaría necesitada de liberación? Yo me la imaginaba luego en su casa, poniéndose a toda potencia el “A quién le importa” mientras visionaba imágenes cálidas alejadas de la fría Ucrania.

Claro que yo nunca le dije ni “mu”, pues un día vino a buscarla su novio, que era un ruso de dos metros por dos metros, con una pinta de Perestroika Caducada que-pa-qué y supe que tendría las de perder.

 

Por su parte, PITICLI, que había estado incluso en las listas del Partido Comunista de joven (para que veamos cómo cambia el mundo), tuvo una chica de la limpieza cuando compartía piso que era el tesoro de Shangri-La. Era tan eficiente que hasta los fogones limpiaba rascando con un cuchillo si no tenía estropajo. Gracias a ella descubrieron que no todas las paredes de la casa eran no sé si le funcionará.jpggrises.

 

Aunque la más tremenda de todas quizá sea la que tenía en México mi Musa Mexicana. Era tan bajita que decía que Mi Musa era alta, lo cual a ella le encantaba (mide 1.50), y más radical aún que ésta, lo cual tiene mucho mérito. Si Mi Musa andaba enfadada por algo que le había hecho o dicho alguien, la chica le espetaba algo así como:

-          “Ande señora, no se preocupe más. Mátelo, nomás, que Dios es muy bueno y lo perdona todo, y sabrá perdonarla”.

Debéis saber que no le hizo caso, aunque no por falta de ganas.

 


si ella dice que está contenta habrá que creerla.jpgSinceramente, creo que habría que dignificar más el trabajo que llevan a cabo las señoras de la limpieza. Realizan tareas propias de un Decatlón, no pierden el sentido humor, y sólo nos acordamos de cuánto mérito tiene su buen hacer en el momento en que nos toca realizarlo a nosotr@s, o bien cuando tenemos a alguien que lo hace fatal. Para mí son unas piezas claves de la sociedad y me alegra que algunos creadores las adoren tanto como yo (¿quién no recuerda a Rossy de Palma en Kika, o a la Cándida de Fresser?).

 

Además, tengo clarísimo que ejercen un efecto beneficioso para las relaciones
Thelmas y Louises viejunas.JPGconyugales
. Más de una pareja que conozco han dejado de discutir al contratar a alguien que hiciera las tareas domésticas. ¡Se acabaron los reproches sobre quién hace o deja de hacer qué en la casa! A Mi Musa Buba, sin ir más lejos, le ahorró meses de terapia y un abogado.

Así que si alguna pareja me pregunta cuál sería la solución a ciertas discusiones, ya sabéis mi respuesta.

 

Con las señoras de la limpieza pasaría como con las modistas. Desde que todo se fabrica en China, no nos acordamos de su arte hasta que nos encontramos con que todo se descose o las cremalleras se estropean (cosa que le sucede a PITICLI a diario).


le ha quedao clavaíco.jpgYo tengo a una al lado de casa de la que soy fan total y que me arregla y confecciona de todo (excepto cuando Lady Laca me viene a visitar, que lo hace ella divinamente).

 

Mi último encargo la lleva de cabeza: le he pedido que me transforme un batín de satén rojo con cachemir amarillo en un cardigan “fashion” de verano, y ahí anda, volcada en el proyecto. Ya le digo que si esto sale bien, catapultada a la fama.

Además, gracias a su ayuda no me tengo que ver en la tesitura de Leevon en su Shopping para la Campaña Presidencial.

 

el súper restaurante japonés.jpgY todo esto lo andábamos comentando la otra noche mientras cenábamos en un restaurante que no os podéis perder, el Teppan-Ya, en el que puedes comer alrededor de la plancha, viendo cómo cocinan todo prodigiosamente, vestido con los increíbles batines de seda que te ofrecen para que no te manches. De verdad, toda una experiencia. 

 

 


Senzacionarium.jpgAunque para experiencia inigualable según mi Musa Heidi, el Senzacionarium, una cena que se organiza una vez al mes, que se realiza con los ojos tapados, y en la que el equipo (en el que figuran músicos, actores, etc.) estimula el resto de sentidos. Piticli y yo iremos a la siguiente, así que ya os contaré qué tal.

¡Hasta el próximo post!

 

Disfrutad de la primavera y¡Sed muy Felices!

 


12
marzo 09

Locuras y Autobuses

hacendosa y feliz.jpgcomo Lady Laca y su mail.jpg

 

Dicen que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Y algo de razón tienen.


está seguro, señor doctor.jpgEl otro día ingresó un chaval, al que llamaremos “Sujeto 1″, en la planta de psiquiatría con sospecha de esquizofrenia. Pues bien, en la planta coincidió con otro chaval, al que llamaremos “Sujeto 2″, con el mismo diagnóstico. El Sujeto 1 pasó los primeros días intentando aparentar estar estupendamente, colaborando con todo, echando un cable a enfermería, etc. y cuando parecía que en realidad lo que le pasaba era otra cosa, va y suelta:

-          Creo que a mí me sucede lo mismo que al sujeto 2.


dos pacientes curándose tan ricamente.jpg-
         
¿Ah, sí? Aquí todo el equipo, maravillado, pensando para sus adentros que el Sujeto 1 estaba siendo consciente de su enfermedad.

-          Sí. El sujeto 2 dice que tiene poderes.

-          Ah… aquí andábamos todos intrigados.

-          Sí, pobrecito, está loco. Pero lo que él no sabe, y no se lo quiero decir para no frustrarle y porque está mal, es que los suyos no funcionan, pero los míos sí. Yo enfermera, veo doble.jpgSÍ tengo poderes

-          ¡?”?·?!”·)Q=$ cara de póquer del equipo

-          Además, él cree que es Dios, y eso no puede ser.

-          Ah… más intrigados todavía, y esperando cualquier cosa.

-          No, claro que no, porque Dios soy yo. Pero no le quiero decepcionar.

-          Momento en el que el equipo se apoya en la pared para no caer.

 

Parece de chiste, pero fue verdad. El sujeto 1 (que por poco acaba “sujeto”), no sólo dijo todo aquello, sino que decidió no usar sus poderes telekinéticos para no asustarnos (todo un detalle), y me dio un buen tema para pensar.

¿Quién no se ha parado a pensar sobre el tema de que quizá lo que más nos molesta de los otros es lo que no vemos propio?


una familia que sabe superar crisis.jpgYo desde luego es algo que me suelo plantear, especialmente con lo que critico de mis padres. Y en tiempos de crisis, es bueno hacer estas reflexiones para dar más trabajo a los psicoanalistas.

 

En mi caso, y gracias a la inestimable ayuda de PITICLI, que me muestra mi lado más oscuro de la fuerza, he llegado a la conclusión, muy a mi pesar, de que he heredado dos aspectos fabulosos de mi madre:

-          La fijación por un suelo limpio.

-          La predisposición a montar shows en los autobuses.

 

Cuando vivía en casa de mis padres, presenciaba cómo la maravilla del hogar.jpgalgunas visitas quedaban fuertemente impactadas por el brillo de su suelo. Mi madre no sólo barre sobre limpio, sino que encera, pule, y hasta debe de hacer imposición de manos sobre el mismo. Una vez, una amiga le soltó:

-          Si algún día llevo falda y no recuerdo el color de mi ropa interior, sólo tengo que mirar a tu suelo de pie. (No sé si lo llegó a comprobar).

 

Yo, sin darme cuenta, soy igual, aunque no he llegado a tales extremos (pero tiempo al tiempo). He desarrollado una especie de impulso frenético que reacciona automáticamente ante la visión de una bola de pelusa sobre las baldosas. De verdad, es muy freak. Yo intento contenerme, pero es superior a mí. Puedo estar cenando, charlando, escribiendo… pero como vea una maru feliz.jpguna o varias de esas bolitas, me abalanzo sobre ellas, armado con toallitas atrapapolvo o sin ellas.

Os aseguro que verme en acción vale la pena. Pruebo a reprimirme, pero mis músculos actúan, se tensan y preparan, siguiendo una única y clara directriz de mi vulnerable cerebrito: ¡Ataca! ¡A por ellas!

Lo peor o lo mejor del caso es que no paran de reproducirse, por mucho que incluso limpie las suelas de las zapatillas. Como veis, soy todo glamour en casa.

 


antigua esforzada.jpgCuando viví con mi Musa Escritora aún no había eclosionado en mí este don pelusero, pero me dejaba arrastrar por la versión de mi Musa: ella cada dos por tres tenía que pasar el borrador mágico de Don Limpio por los refregones de las paredes. Al final hasta lo hacíamos con música. Vernos debía de ser maravilloso.

 

En cuanto a los shows de los autobuses, tuve la confirmación de la herencia materna el pasado viernes. Aunque más que shows, debería decir que tendemos a la reivindicación proletaria con los mismos.

A saber. Hace un tiempo, Lady Laca me contaba que estaba indignada por el cambio de recorrido que había sufrido el bus que tomaba para ir a trabajar. Según parecía, habían estado haciendo obras en la vía, y el autobús tenía que dar un rodeo hasta llegar a su destino, lo que implicaba que la parada en la que bajaba
autobús moderno moderno.jpgquedaba anulada, debiendo apearse mucho más lejos.

Sin embargo, una vez las obras terminaron, el bus no retomó su recorrido original, ni, como les dijeron, pensaba hacerlo.

 

Pues bien, como Lady Laca tiene un don de gentes superior al de Naty Abascal, y como con todo el mundo habla, constató que a muchas de las usuarias del bus (casi todo eran mujeres, porque según ella, a esas horas sólo van las Kelis -las que limpian- o las llamadas Reinas del Mocho) también les perjudicaba el nuevo recorrido.


las estupendas Kelis.jpgAsí que Lady Laca sacó su vena revolucionaria y agitó el gallinero, bueno, a las Kelis (mi madre dice que lo de Reinas del Mocho no le gusta, pero que Keli, sí), que empezaron a gritar y agitarse dentro del bus. El conductor, aunque se asustó bastante (y quién no) dijo que no podía hacer nada, que eso debían hablarlo con la compañía.

 

Por lo tanto, Lady Laca empezó a repartir tareas: todas las Kelis, por grupos, irían llamando a diferentes horas a la compañía, para quejarse a los diferentes números que les dieron (sospecho que las querían marear).


este mail es un poco viejuno.jpgComo esto no fue suficiente, pasaron a la siguiente ofensiva: negarse a montar en el bus + lo que consideraron el ARMA DEFINITIVA, escribir un mail de queja. Yo no sé lo que ellas pensaban que era un mail, pero imagino que en su imaginario era igual a enviar un sobre con ANTRAX.

Si bien plantarse fue fácil, enviar el mail no lo era tanto. Ninguna tenía conocimientos de informática. Así que Lady Laca utilizó sus artes: convenció a la adolescente cuyo cuarto debía dejar como una patena para que la ayudara, a cambio de eliminar cualquier rastro sospechoso de la habitación. Dicho y hecho. El mail se envió.

Quién sabe si fue por eso o no, pero el caso es que el bus retomó su recorrido original, y Lady Laca fue vitoreada por todas las Kelis en el interior del mismo, convirtiendo a mi madre en algo así como la Pasionaria del Mocho Rojo.

 

un bus del trabajo.jpgToda esta historia volvió a mi mente el pasado viernes, saliendo de trabajar.

Nos encontrábamos mi Musa Roja, mi Musa Bruja, mi compañero bailongo y servidor esperando el bus a la salida del trabajo, cuando éste nos pasó de largo, argumentando que no cabía nadie más. Tras recuperarnos del shock, decidimos esperar al siguiente (ni mi Musa Bruja ni yo teníamos ganas de caminar). A los diez minutos vimos acercarse el siguiente autobús. Ya a lo lejos vimos algo extraño: el bus se detenía tímidamente antes de la parada. Resultó que también iba hasta los topes (alguna vez ya comenté que la línea que nos lleva al trabajo está emparentada con la de Nueva Delhi en cuanto a funcionamiento y número de usuarios). El conductor, desde la cabina, nos hacía señas de que esperáramos al próximo. (Más o menos como en el vídeo de la maravillosa Leevon Kennedy)

 

 

Nosotros no nos lo podíamos creer. Y mientras nuestra mente asimilaba la situación, algo surrealista sucedió. Una anciana que estaba en la parada se plantó delante del autobús, impidiéndole el paso. La entrañable señora, con su cabello blanco y su mochilita a la espalda, decía que el bus no se iba si no abría las puertas. Sin pensárselo dos veces, mi Musa Roja (que ya tiene experiencia en estos menesteres) se unió a la anciana, situándose, con las manos en cruz, delante de la cabina del conductor.


mujeres con dos ovarios.jpgYo veía y no creía, pero menos aún el conductor, que ponía unos ojos como platos que traspasaban las gafas de sol.

Servidor intentaba mentalmente asimilar todo lo que le iba espetando mi Musa Roja, sin parar, a grito pelado. Era algo así como:

-          ¡Este bus no pasa! ¡Que se entere el alcalde! ¡Esto es una vergüenza! ¡O subimos o el bus no se mueve! ¡Tres buses hemos tenido que dejar pasar ya! (aquí se le vio el deje andaluz) ¡Que no me muevo!

 


con éstas no me metía yo.jpgLa gente en la parada estaba enloquecida, y las apoyaba. Aquello, como decía mi Musa Bruja, recordaba, salvando las distancias, al estudiante frente al tanque de Tian An Men. El conductor debía de imaginarse que nos íbamos a poner todos a zarandear el bus hasta volcarlo.

 

En una de éstas, abrió las puertas traseras para que bajase la gente, y mi compañero bailón (que no es por nada, pero tiene una pinta de chico modosito y educado que-pa-qué) se acerca y empieza a gritar algo como:

-          ¡Venid por aquí! ¡Subiremos por detrás! ¡Haremos que quepa la gente!

 

En un santiamén fueron todos para allá. A mí me costó reaccionar, pues no asimilaba del todo el surrealismo de la escena, pero recuerdo que una horda de ancianas enfurecidas me arrastró hasta el interior del bus. Entramos unos diez. Dentro, pese a que el transporte iba lleno de adolescentes con festival de hormonas, no se oía ni una
chica guerrera como pocas.jpgmosca (y he de de decir que  generalmente hacen mucho escándalo).

Sólo resonaba la voz de mi Musa Roja, que no cesaba en su papel:

-          ¡Esto es una vergüenza! ¡Que se entere el alcalde! ¡Si hasta había un asiento libre! (y más que nos cedía incluso algún viajero, pero ella no aceptó ir sentada, cosa que mi Musa Bruja y yo sí hicimos) ¡Tú, conductor, tú tienes que ser nuestro interlocutor! ¡Explícaselo a la empresa!

 

El conductor consiguió llegar al final del trayecto más o menos dignamente, que no celebración viejuna.jpges poco. Pero nosotros estábamos tan excitados que no podíamos irnos a casa así como así, de forma que decidimos reunirnos en el centro con PITICLI, a rememorar la historia, y tomarnos un copazo (a las cuatro de la tarde). Impresionante cómo se nos fue la castaña. Y lo que nos llegamos a reír.

 

Lo dicho, igual no vemos la paja porque la viga es tan grande que hasta hace sombra. Pero una cosa está clara, necesitamos reír, descargar. La gente tiene ganas de alegría, y más en estos tiempos que corren. Busquemos, como en el vídeo, cualquier excusa.

 

 

Mientras… ¡Sed muy felices!

 

P.D. os comunico que mi Musa Heidi ha creado un grupo de seguidores en FACEBOOK de Hong Kong Blues, así que si os queréis unir, ¡seréis muy bienvenid@s! Próximamente he pensado colgar en él también noticias sobre la novela que preparo.

http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=57459587866&ref=ts

 


5
marzo 09

Cápsulas de Escape

éstas han huido de la crisis.jpgay madre.jpg

el poder de la laca.jpg 

Estoy hasta las neuronas de la crisis. Me quiero encapsular, como diría la impagable Moria Casán, y cerrarme en un apartamento “todo confort”, apretando botoncitos que me resuelvan la vida. Gracias a los Marios estoy absolutamente adicto a las apariciones de Susana Giménez y Moria Casán. (Si no disponéis de tiempo, mirad el minuto 3 del primer vídeo; y el 8 del segundo, aunque todo vale mucho la pena)

 

 

Amig@s, ¡no puedo más! Entre el tiempo que anda loco (¿por qué leches no se acaba ya el frío?), y la situación económica global, no necesito humedad que me electrice el pelo.

Menos mal que vuelven los ochenta y los cardados, porque ando continuamente con los vellos de punta.

 

mira, no sé lo que es, pero parece moderno.jpgTengo el ZEN por los suelos. Tentado estoy de comprar el robotito ése que te limpia la casa solo, recogiendo las pelusillas parsimoniosamente, a ver si lo encuentra por algún lado.

Y lo peor de todo es que no puedo escapar de la crisis, pues trabajo con ella. Hasta hablo en mesas redondas sobre la misma. Digo más veces “crisis” a lo largo del día que “PITICLI”, lo cual no es un buen síntoma. Al menos no digo las dos palabras juntas.

 

Así que me busco maneras de sobrellevarla.

 

Ejemplo: ¿Que tengo que dar una charla referente a la crisis? Pues lo hago en plan SHOW que entretenga al personal.

Una compañera me preguntaba hace unos días si no estaba nervioso por tener que hablar ante un auditorio, y yo le respondí que sí, pues no sabía qué ponerme. Al final me decanté por los pitillos rosa + zapatos bicolor (blanco y negro, no penséis que eran fucsia y pistacho) + camisa negra + corbata retro bicolor (a juego con los zapatos) + cardigan gris. Para verme. Mejor dicho, para no verme.


oscar viejunos.jpgSiguiendo el show, inicié la exposición simulando la entrega de uno de los OSCAR, abriendo un sobre y soltando: “and the Oscar goes to…” nombrando ganador a un sociólogo que había hablado antes y que me había gustado mucho. Luego, eso sí, continué de modo serio, con la ayuda de mi compi-bailarín.

PITICLI dice que me ande con cuidado, que no se me vaya mucho “la pinza” con estos shows, no sea que pierda credibilidad. Y algo de caso le voy a tener que hacer.

Pero vosotr@s me entenderéis, sufro de exceso de realidad.

 

Otros ejemplos de cápsulas de escape (porque válvulas me suena a que te evades del todo, y en mi caso sólo lo puedo hacer momentáneamente) son -tomad nota, puede que os sirvan – :

happyhour.jpg-          Retomar la VIDA SOCIAL. No quiero convertirme en el niño ostra, dándole vueltas a mis neuras. Quiero ser como Alaska en su canción; jugar a ejercer de Chico Almodóvar; vivir frívolamente. Mi intención era desarrollar más este punto, y relatar las fiestas a las que he acudido o me han invitado, pero ahora que tengo de vecino a Carlos Martorell no me atrevo. Sólo deciros que bajo la pátina de glamour, todos somos abuelos del IMSERSO benidorcianos. Ni os imagináis los empujones que son capaces de dar las chicas de peso “loncha de jamón york” – que diría Veruca – en tacones para llegar a una barra o colarse en un ascensor. Y lo que fuman y glamour total.jpgbeben.

 

-          Quedar más con mis amig@s e inspiraciones. En este sentido, fue impagable la cena que tuvimos en el minipiso la otra noche con los Marios. Sus historias de travestismo, de freaks de Internet, o de divas de primera categoría (o de segunda regional) nunca dejarán de sorprenderme. ¡Lo que dieron de sí los vídeos de Wendy Sulca!

 

-         
vista desde el hotel por Elisa Rojo.jpg
Descubrir nuevos rincones de la ciudad. Ejemplo: la otra tarde por fin quedé, tras mucho tiempo, con un gran amigo mío y muso (también los hay, of course) y decidimos variar de escenario. En vez de quedar en el sitio de siempre, fuimos a tomar algo a un lugar del que me habían hablado muy bien -y con razón – : el lobby del Hotel Barceló Raval. El diseño y el trato son estupendos, pero además, a eso hay que añadir que puedes subir a la planta once, y disfrutar de los 360 grados de vista panorámica sobre la ciudad. Impresionante.  Atención: de cara al verano, será una terraza con servicio de bar y jacuzzi. Allí bebimos y charlamos cual Amapolitas de Arahuay.

 

 

-         
la piscina del César.jpg
Hacer pequeñas escapadas a lugares cercanos. Muchas veces pensamos que para desconectar hace falta irse lejos, pero, precisamente, una buena opción en estos tiempos puede ser dar una oportunidad a sitios próximos (generalmente más económicos), y a los que no tardes mucho en llegar (con lo que la sensación de aprovechar el tiempo es mayor).

Así que cuando mi Musa escritora nos regaló una noche de hotel, nos decantamos por irnos al Hotel César, en Vilanova i la Geltrú, a sólo 35 minutos de Barcelona. Eso nos daba la oportunidad de llegar a una hora prudente tras salir de trabajar el viernes, y de sentir que el fin de semana era casi un puente.

Si bien la fachada del hotel es discreta, por dentro no podía ser mejor. Resultó que tenía chill-out en la terraza con vistas al mar (está a unos 20 metros); piscina climatizada cubierta, y jacuzzi en el jardín, al que se accede desde la piscina. Además, el trato es excelente y el desayuno es impresionante, digno de Obélix. Absolutamente recomendable.

 

las 3 mosqueteras.jpg-          Reírse todo lo posible y valorar lo importante. En este sentido, me siento afortunado, pues por suerte mi entorno es digno de una peli de Almodóvar y no pierde el humor ni la cordura. Pero… ¿quién no tiene amistades que valen la pena? Además, después de ver el anuncio de Coca-Cola, llamé a mi abuelo (el de 87 años que se fue a vivir con su novia de 84 a Zaragoza), lo cual siempre me ayuda a poner los pies en el suelo. Resulta emocionante ver que hay gente que ha pasado por cosas terribles y que no pierde la serenidad ni la alegría de vivir.

 

En fin, espero que os sirvan, o que también encontréis vuestras cápsulas de escape, que falta nos hacen. Un fuerte abrazo y… ¡Sed muy felices!

 

¡Seguid los consejos de La Tigresa!

 

 

P.D.1 recuerdos de Lady Laca. El otro día me dijo que os mandaba besos a tod@s, y que está preparando temas que aportar. ¡Qué peligro!

P.D.2 gracias a Elisa Rojo por su foto del mirador del Hotel Barceló Raval. http://flickr.com/photos/elisarojo ¡Sin ella no hubiera podido ejemplificar el mirador!

 


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