

Querid@s amigos, nada ha tenido más éxito últimamente que mis NY days. ¿Qué son? Pues nada más y nada menos que pasar un día en tu ciudad como si estuvieras en Manhattan.
Lo bueno de los NY days es que los puedes pasar solo, con amigos, pareja, familia…
Yo empecé solo. Como tengo un lado autista más desarrollado que el del protagonista de Rain Man (aunque con menos memoria) y una obsesión por New York desmedida (sueño que estoy en dicha ciudad una vez por semana fijo) uní mis dos fijaciones tan ricamente.
Aprovecho este momento del post para reivindicar el “hacer cosas sol@”. En nuestra sociedad no está bien visto, pero lo encuentro fundamental. Considero muy edificante saber estar solo, poder vivir solo, o entretenerse solo. Sin que eso excluya la capacidad de compartir con gente.
Sí, somos seres sociales, pero al final con quien nos tenemos que llevar bien es con nosotros mismos.
Mi primer NY day, aprovechando que PITICLI estaba con su familia en Asturias Patria Querida (tema al que dedicaré un próximo post, incluyendo mi visita y la excursión a Zombie Land) lo titulé “una cita conmigo mismo”.
¿Qué hice ese día? Pues me puse estupendo. De hecho, me vestí al estilo-florero (o como iría un innovador por Manhattan), fui a pasear (por zonas que recordaran a la Gran Manzana), a ver una exposición, a comer con mi persona a un local del centro (uno de los puntos considerados tabú en nuestras tierras), a trabajar en mi novela en un café, y cómo no, a comprar (las Navidades estaban cerca, pero se puede ir a comprar siempre que la economía te lo permita).
Me lo pasé tan bien que cuando empecé a contarlo a la gente todos se querían unir.
He de añadir que si lo haces solo es muy aconsejable llevar música inspiradora a todo volumen -aunque no es imprescindible- del tipo Empire State of mind de Jay Z; NY NY de Sinatra; o Vogue, de Madonna. Se te pone una sonrisa-rictus de felicidad tontuna que-pa-qué. De lo que se trata, en el fondo, es de generarse un estado emocional determinado.
Paso a relataros, con cara A y B experiencias y anécdotas. Todo además, cheap & chic.
CARA A. Lo ideal.
Si queréis pasar un New York day por Barcelona, os propongo por ejemplo:
- Pasear.
o Zonas: el Ensanche (Midtown), la zona de Tuset y Turó Parc (Upper), Vía Layetana (Wall Street), El Born (SoHo), Forum (Battery Park).
o Opciones alternativas: ir en bicicleta o bien tomar un taxi para ir de un lado a otro, en plan Carrie total. Yo alterno todas las opciones en función del día.
- Comer.
o Barato: un Bagel ¡con pastrami! en The Bagel Shop. También son válidas hamburguesas en cadenas de fast food.
o Barato / Medio: un lugar sofisticado y asequible, como el MIU, que te transporte a tu serie favorita o a una peli de Woody Allen. Desde que la Musa Escritora me llevó (la noche que Belén Esteban mostraba su Capilla Sixtina facial) no he dejado de volver. Un lugar absolutamente recomendable.
o Más elevado: las increíbles propuestas del Mandarin Oriental.
- Tentempié / Café.
o Tomarse un sándwich o un café en Starbucks. Otra opción muy recomendable es adquirir un café para llevar (en NY todo el mundo pasea con su café). Disponen asimismo de Bagels (pero sólo de salmón).
- Exposiciones.
o Cualquiera de Caixa Forum (abiertas domingos tarde y gratuitas).
o El Centro de Cultura Contemporánea. Más gente trendy imposible.
o De hecho, la oferta es enorme.
- Compras.
o ¿Por qué no comprarse un sombrero en una sombrerería? Cada año me compro uno en Obach.
o Descubrir nuevas propuestas autóctonas, con cortes estupendos y a precios asequibles en By Basi. Además, la concept store de Barcelona está ubicada en un edificio racionalista muy interesante y la
encargada es encantadora. Atención a los complementos y a la decoración.
o Buscar y rebuscar chollos en ropas de segunda mano. Mis preferidas son las de la Plaza Sant Cugat y el Outlet de HOLALA en Tallers.
o En plan Chinatown. Abastecerse de Noodles auténticos en los supermercados asiáticos. Los más genuinos son los de
Passeig de Sant Joan y el de Calle Balmes (frente a By Basi). También utensilios y publicaciones (no se entiende nada, pero decoran mucho).
o Little Russia. Iniciarse en la cocina rusa adquiriendo productos del Delicatessen Ruso de la calle Unió. Todo en ruso y para rusos. Encontraréis además matrioskas auténticas.
- Teatro.
o Oferta interminable. Consultar descuentos y escoger entre musicales, clásicos consagrados o interesantes propuestas de grupos emergentes.
- Otras.
o Apuntarse a las Flash Mob que se organizan cada cierto tiempo.
CARA B. cosas que suceden cuando lo llevas a la práctica…
Lady Laca, al enterarse de que estaba de vacaciones, no me dio opción y se plantó de visita. Le había contado lo de los NY days y también quería uno.
Vino ataviada de “mujer de mundo versión invierno”. Abrigo grueso, tacones “tamaño cómodo” y pendientes y collar de ámbar. Todo, todo era marrón y naranja. (¿No estaba en una fase lila?).
Detalles:
- No se trajo su boina lila, porque decía que con el viento se le caía. Además, no era marrón.
- Iba cargada, como es habitual, con una mochila peso-plomo. El contenido era el siguiente:
o Un tupper con 30 croquetas que había conseguido realizar en el mismo tamaño exacto.
o Un tupper con merluza en salsa.
o Un tupper con redondo de carne relleno.
o Un tupper de cocido.
o Una hogaza de pan de payés.
o Regalos de Reyes.
Una vez colocado el cargamento (y comido unas cuantas croquetas), iniciamos el día.
De paseo por Midtown ella iba mirando si encontraba una camisa lila (eso ya era más normal) y yo unos pantalones rojos (mi obsesión este invierno).
Finalmente no encontramos camisa morada para ella, porque como dice, no tiene la talla de mujer desparramada de su edad pero tampoco el cuerpecín de las jovencillas.
Tras mucho buscar yo sí encontré los pantalones rojos (¡al fin!) en By Basi. Mientras me los probaba:
- Lady Laca le explicó a la responsable su época actual basada en el lila.
- Lady Laca se sentó en una silla de mimbre y nos representó la postura Emmanuelle (aunque vestida, que conste).
- Además, como mi madre me había ayudado a cortar un jamón que le habían regalado a PITICLI por Navidad y que no sabíamos como aprovechar, nos lo repartimos. Ella se llevó lo que quedaba por cortar en su mochila, pero asomaba la pata. De esa guisa entramos a Armand Basi, divinos y con una mochila por la que asomaba una pata de jamón.
Fuimos también a la sombrerería para comprarme un sombrero gris de ala estrecha y que le dieran a mi madre lecciones prácticas de colocación de la boina.
Pero:
- Me encapriché de un sombrero precioso que me va un pelín estrecho (por no decir bastante). Así que cuando me lo quito me deja una marca en la frente y parece que me lo haya puesto a rosca.
- Lady Laca, tras la explicación, dijo que no se veía con boina, y que ahora quiere un sombrero.
Entramos al supermercado oriental (cuajadito de chinos) a por el cargamento de noodles. Pero según mi madre, no son para tanto, pues son como los sopinstant que se prepara mi padre. Los que hayáis decidido montaros un NY day ni caso, ¿eh?
Lo que siempre funciona con ella es ir a un japonés. En el MIU hasta comió unos macarrones con palillos. Y palillos se llevó además de tarjetas para mostrarlas a sus 100 mejores amigas.
Con PITICLI hemos organizado ya un par de días newyorkinos, que han incluido paseos, shopping, teatro o recorridos en bicicleta y patines.
Nota:
- Si decidís patinar y sois tan torpes como yo, llevad protecciones. No queda muy bien cantar BEYONCE a grito pelado mientras te caes y por poco te atropella un taxi.
- Si optáis por recorrer la ciudad en bicicleta cuando la temperatura es alrededor de 0 grados, poneros guantes y bufanda. De lo contrario, como fue nuestro caso, llegaréis listos para protagonizar ICE AGE. Eso sí, sin arruga alguna. Y por poco sin manos.
- Si vais a una exposición, sed muy prudentes a la hora de dar conversación a las señoras mayores presentes. De otro modo os puede suceder lo siguiente…
Estábamos PITICLI y yo contemplando una obra de Barceló cuando una señora de alrededor de 65 años me comenta (resumo la extensa conversación):
- ¿Te gusta? Pues lleva aquí ya mucho tiempo.
- Sí, me gustan mucho algunas obras de Barceló.
- Yo estaba buscando esta obra que aparece en el catálogo (me enseña una foto) y resulta que es éste de aquí al lado.
- Ah… sí, es verdad, parece muy distinta en la foto.
- ¿Os dedicáis a la pintura?
- No señora, lo nuestro es otro tipo de arte. (En este instante, PITICLI, con su gran sabiduría decide retirarse; yo, en mi línea habitual me quedo).
- ¿Y cuál es?
- Escribo.
- ¿Qué escribes?
- Pues estoy con una novela.
- Muy bien, muy bien (me mira fijamente). Una novela es algo muy rico, y si decides canalizar tus depravaciones a través de ella puedes evitar el suicidio o caer en las drogas…
- Ah… pero el tabaco estará permitido, ¿no?
- Lo que pasa con el tabaco es que cada vez le ponen más porquería.
- (La miro fijamente) ¡Usted es tremenda!
- Sí, y también leo las manos, etc.
- Ya veo, ya veo.
- Y si tienes talento puedes hacer cosas muy buenas a través de la novela.
- ¿Cómo que si tengo talento? ¡Acaso no ve usted a través de la mirada! ¡Pues ya verá que tengo talento!
- Lo que tienes que hacer es llevarlo a la espiritualidad, a Jesús. (Aquí empieza una disertación sobre espiritualidad, religión y Jesús).
- ¿Así que usted es FAN de Jesús?
- (Ella me mira muy quieta). YO AMO A JESÚS.
- Pues lo tendré muy en cuenta (no quise empezar una discusión inacabable sobre mi idea de Dios, o sobre el hecho de que ahora me ha dado por GANESHA, la divinidad hindú que simboliza la superación de los obstáculos).
- Sí, y te voy a recomendar un libro sobre El Hijo Pródigo.
- Muchas gracias, muchas gracias.
- Hazme caso, te hará bien, soy muy buena dando consejos. A Aznar le recomendé que hiciera un libro sobre cartas y le ha ido fenomenal.
- Muchas gracias, y ahora me tendría que ir.
- Pero dime, ¿tienes algo publicado?
- Ahí ando, ahí ando, pero no tengo la suficiente confianza con usted para decírselo. De todas formas, por Internet…
- Yo es que con Internet no me manejo (y se fue).
A esas alturas PITICLI sabía todos los detalles del cuadro de Barceló (que al principio no le gustaba pero que al final, tras tanta contemplación le encantaba). Me miró y me dijo: siempre te pasa lo mismo, yo hubiera cortado la conversación en seguida…
Ya, pero es que parte del encanto de NY es que está llena de gente peculiar, ¿no?
Un fuerte abrazo. Espero que disfrutéis de vuestros propios días especiales, y que sol@s o acompañad@s… ¡seáis muy felices!