

Amig@s, hay que celebrar. ¿El qué? El qué da igual, siempre hay motivos (que te rodea gente maravillosa; que hace sol; que llueve; lo bien que te quedó el pelo hoy; que la primavera se intuye…). Y no hay que dejar el momento para después (como decía el padre de una amiga: “lo que dejas de hacer no lo haces”), pues luego pasa lo que pasa.
Como le sucedió a una de mis Musas, fanática del atún de Barbate. Un amigo fue a Cádiz en un viaje romántico y compró una lata del genuino atún, para placer de la Musa, pero cuando iban a programar una cena todos con el bonito el amigo rompió con su pareja y de repente la lata de atún le recordaba a su ex. Pese a que la Musa insistió durante tiempo en que dejar esa lata “virgen” era un delito (y no sabéis lo insistente que ella puede ser con el atún), el atún permanecía en la despensa.
El azar quiso que la pareja volviera a unirse hace unos meses y volvieron a programar la cena. Cuando la abrieron, el genuino pescado de Barbate tenía un color sospechoso, pero ellos se lo zamparon igual. Al día siguiente el amigo llamó a la Musa preocupado: tenía la lengua hinchada y le costaba tragar. Recuperaron la lata de la basura, comprobaron la fecha de caducidad y… ¡sorpresa! ¡Había caducado en 2008! (Cómo pasa el tiempo, ¿no?). Por suerte al final no les pasó nada, pero aprendieron la moraleja: las parejas van y vienen pero al atún caduca.
Así que cuando apetezca celebrar algo, se celebra y punto. Y si en vez del amor hay que festejar un bonito divorcio, pues se hace.
La que tiene claro el tema de las celebraciones es otra de las Musas, que además es una artista a la hora de hacer cosas originales. Ejemplo: si por motivos diversos un año no puede pasar con su pareja la nochevieja, ni corta ni perezosa se monta una en otra fecha. Una vez me dijo: mañana al mediodía no puedo quedar, pues celebro la Nochevieja con mi amor. ¡¿!? Y efectivamente, preparó la mesa en casa, compró uvas, bajó las persianas y YOUTUBE mediante, celebró la nochevieja tan ricamente.
La Musa es tremenda. También es capaz de quedar con su pareja en casa o en locales públicos y desempeñar roles para hacerlo más divertido. Siempre la he
admirado.
Yo a veces me visto como un florero, me pongo la música en el mp3 y canto por la calle; o me monto un NY Day; o hago la vuelta al mundo sin salir de Barcelona con PITICLI (nos encanta ir a los restaurantes de diferentes nacionalidades que existen en la ciudad) pero lo de desempeñar roles aún no lo he probado. Aunque me muero de ganas.
De hecho, ya tengo pensado el cómo y el dónde. Me explico: muchas veces vamos de viaje a otras ciudades y nos gusta visitar hoteles icónicos de las mismas, sintiéndonos personajes de película; o incluso nos apuntamos a disfrutar de la hora del té como los miembros de la High Society. Pues bien, yo voy a unir ambas cosas sin salir de Barcelona. En El Palace.
Que no, que no es sólo para los ingleses. Aquí, a una hora más de
distancia también se celebra la ceremonia del té. Y si no que se lo digan a Lady Laca, que desde hace décadas es fiel a sus infusiones. A determinada hora de la tarde, esté donde esté (en su casa, en la calle o en nuestro minipiso), deja lo que esté haciendo para tomar el té. Le gusta tanto que ya hace años le regalé un hervidor como los de las películas, y entre lo que lo usa y lo que lo limpia pasó de ser rojo a plateado. Ni Philippe Starck lo hubiera customizado más.
Pero a lo que iba ¿acaso pensabais que hacía falta irse a Londres, París o Nueva York para vivir ciertos ambientes? ¡Ni hablar!
Para conocer un poco más el escenario elegido, la otra tarde me a
cerqué hecho un primor (Manoli, la modista me insistía en que me pusiera los bombachos) hasta El Palace (antiguo RITZ) y descubrí que al igual que La Fenice, el hotel está a punto de presentarse en sociedad con más esplendor si cabe. Atent@s, porque lo que os voy a contar prácticamente aún no ha salido en prensa.
Pocos lugares permiten huir de la realidad cotidiana tan rápidamente. Uno no cruza la entrada, viaja en el tiempo.
Se está llevando con tal detalle la reforma que se todos aquellos elementos que no encajaban con el espíritu del hotel a principios del siglo XX han sido sustituidos por otros. Así, en el antiguo Jardín de Invierno uno puede disfrutar de un café o té gourmand con petits tours rodeado de porcelanas chinas, espejos, relojes de época, pinturas modernistas originales… y envuelto en un perfume
especial, ya que se ha elegido un aroma de ámbar y sándalo específicamente para que fluya en el salón. El equipo ha querido crear un ambiente de descanso, y lo cierto es que una vez allí no te irías.
Así que durante unas horas puedes dejarte llevar y, por qué no, representar un personaje: desde el protagonista de una novela de Agatha Christie a un invitado de las fiestas de Truman Capote. O revivir los tiempos en los que María Callas se alojó durante su concierto en el Liceo, Dalí tenía establecida su residencia (y en los que solicitó un caballo disecado para regalar a Gala) o Josephine Baker amenizaba las noches de verano.
El servicio, por supuesto, es excelente.
Sin embargo, ése no es el único espacio que una persona que no esté alojada puede disfrutar. El Hall Bar, o el salón adyacente, también están abiertos al público. De momento. Porque cuando en unos meses El Palace abra por completo también lo harán de nuevo su histórico Scotch Bar (donde tantos planes se tramaron) y el prestigioso restaurante CAELIS, así como se ofrecerán
brunchs en el jardín (¿a alguien se le ocurre una propuesta más especial para el domingo?).
Un SPA completará la oferta.
Y si decidís alojaros en el hotel (absolutamente recomendable), solicitad una habitación con baño romano (algo que no encontraréis en ningún otro lugar). Curiosamente, estos baños aparecieron por azar en una de las reformas realizadas en el siglo pasado, cuando se descubrieron tras las paredes de algunas habitaciones. Actualmente se han restaurado por completo y es difícil imaginar que alguien hubiera ocultado unas obras de arte semejantes.
No me digáis que el plan no es interesante. Así que poneos estupend@s (yo estoy por estrenar el traje con bombachos) y representad una tarde de película en El Palace.
Celebrad la vida… ¡y sed muy felices!
P.d. quiero dar las gracias a Cristina Roures y al director del hotel por haber accedido a compartir con los lectores del blog su estupendo proyecto antes de la inauguración.




Y ella te lo cuenta así, con su sonrisa y su amor universal, a la vez que relata cómo es implacable y eficiente como nadie a la hora de descubrir dónde llevan oculto todo aquello que no pueden entrar en la cárcel las visitas. Tiene un ojo que-pa-qué. Ha sido capaz de localizar sustancias entre los michelines o iPods en el interior del laberíntico cuerpo humano.



En ese momento una pareja de fashionistas italianos se probaba unas botas preciosas (¡4 euros!).













chefs del mundo.

personalizado sino que también podrás tener la posibilidad, por ejemplo, de que un vecino del barrio de toda la vida, ex vecino de 







retirarse a disfrutar de la jubilación el marido había muerto. Lady Laca la miró seriamente, le tomó la mano y dijo: “es que no se pueden hacer
siempre-siempre sin excepción le llamaba cuando se encontraba en plena gimnasia horizontal con su novia. En cuanto se iban los padres de ella y se podían poner a sus labores, la Pepito Grillo llamaba al móvil (¿quizá contratada por los suegros?). Por eso la apodaron como “la voz de la conciencia”.

