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junio, 2011


27
junio 11

De Boda en Boda (y tiro porque me toca)

     “Hijo, se te va a quedar la cuenta corriente con Parkinson”. Ésta ha sido la clarividente frase de Lady Laca cuando se ha enterado de nuestros planes para el verano. ¿Por las vacaciones? Anda, anda, no seáis ingenu@s. Qué va. Este año nosotros nos vamos de bodas.

     ¿Habéis oído hablar de la gente que recorre el mundo siguiendo a sus artistas favoritos? ¿O que va de ruina arqueológica en ruina arqueológica? Pues nosotros lo mismo, pero la ruina es por las bodas. Cada vez que recibíamos un sobre nacarado mi ser se alertaba igual que si se hubiera tratado de una carta con ANTRAX.

     Y yo que me jactaba de que mi entorno era tan “moderno” que nadie se casaba. Este año TODOS de golpe. ¿No querías caldo?

     Así que estos próximos meses, lo mismo que Paris Hilton, tenemos la agenda llena de bolos. Estoy por desarrollar el concepto de turi-boda: conozca el mundo a través de sus bodorrios.

     Paris irá recorriendo las discotecas en las que pinche David Getta  y nosotros los salones donde suene Paquito Chocolatero. Bueno, tenemos una boda cerca en Chartres y allí no puedo asegurar que Paquito esté presente, pero haremos lo posible para que al menos pongan “Los Pajaritos”.

     Ay, las bodas. Nunca olvidaré la frase de mi profesor de Terapia de Pareja: “¿queréis libertad? Entonces casaos”.

     Yo creo que quería que viéramos los matrimonios como algo terrorífico para poder justificar nuestro rol de terapeutas en un momento dado. El caso es que nos metió más miedo en el cuerpo que si el máster nos lo hubiera impartido Freddy Krueger. No os engaño si os digo que al terminar el curso más de la mitad nos habíamos separado.

     Como dice una de las Musas: “Al fin y al cabo, ¿quién quiere pareja? Pues los que no la tienen. ¡Los que la tienen lo que quieren es separarse! ¡O tener un lío!”

“¿El día más importante de tu vida es el de tu boda? ¿Entonces los demás qué son a partir de entonces, cuesta abajo?

     Veis que muy pro pareja estable no es, pero la tendréis que perdonar.

     A lo que añade otra de las Musas: “el matrimonio es como cuando eres pequeño y tu madre insiste en que o te comes eso o no hay nada más, y te lo deja encima de la mesa horas y horas hasta que por hambre cedes…” 

     Y bueno, algo de razón no le falta. Lo que sucede es que ahí es donde entra en juego la creatividad de cada un@ a la hora de presentar los platos de forma distinta, o cambiar la receta con los mismos ingredientes. Si el arroz admite mil opciones…

     Claro que hoy día la cosa ha cambiado mucho. Antes te emparejaba el azar, el coincidir en una fiesta… pero ahora no, ahora la cosa va por catálogo (con lo cual es más fácil que el menú se ajuste, si no se miente en exceso, a tus preferencias).

     Además la gente sabe más lo que quiere (y lo que no quiere) y no duda en buscarlo mostrando sus mejores virtudes retocadas en las páginas de contactos. Yo creo que si los de VENCA hubieran evolucionado su catálogo al formato MEETIC se hubieran forrado.

     Eso sí, es necesario dominar un poco el inglés. O si no que se lo digan a una de las Musas, que un día me dijo: “Churri, necesito que me ayudes, un tipo me ha dicho I Love your Pics. ¿Eso qué es?” Y tuve que convencerla de que aquello se refería a sus fotos, no una parte de su anatomía.

     Quizá el caso más extremo de búsqueda personalizada fue el de una amiga, que tenía tan claro como quería que fuera el chico de sus sueños que había desarrollado un “guión de entrevista informal” que les pasaba en el primer encuentro. Ahí aparecía, sutilmente, desde la edad hasta los gustos musicales, pasando por sus conocimientos de pintura (lo quería completito).

     Lo más surrealista es que con los resultados elaboraba un fichero ordenado por “puntos” (y que un amigo nuestro descubrió –por cierto, aparecía en él-). Total, para terminar con uno que sabía mucho de todo pero que por poco le saca hasta el último céntimo (por lo visto también tenía amplios conocimientos de ****).

     A otra amiga le sucedió algo muy curioso. Conoció al hombre perfecto (doy fe de que si no lo es se aproxima bastante), y tanto le escamaba que durante varios días no hacía otra cosa que indagar en busca de defectos. Sin éxito . Hasta que en un momento dado se percató de que llevaba un anillo. “Ya está, debe de ser un choni”, pensó para sí. Pero no, estaba casado y aquello era una alianza. Por suerte hasta ese pequeño “pero” se puede solucionar y ahora los que están casados son ellos. Y yo que me alegro, pues son estupendos (y muy elegantes).

     Y hablando de estilo, podréis imaginar el estrés que supone estar a la altura de las expectativas como invitado a tantas bodas (y el reto de no gastar todo el dinero en modelitos para poder regalar algo a los novios).

     PITICLI aún no ha decidido cómo va a ir, pero yo ya tengo hasta tres versiones de los outfits en función de si quiero arriesgar más o menos cuando llegue el momento (largo-corto; pajarita-corbata-camiseta; bermudas-pantalón de frac, zapatos de charol-troyanas-espardenyes). Al fin y al cabo uno tiene una reputación.

     Lo que sí he aprendido es que un punto de moderación es importante, no nos vaya a pasar como en la boda de una amiga de Castellón, en la que eclipsamos a los novios.

     Porque tan importante como acompañar a tus amigos en el día de su boda es mantener la amistad. Aunque sólo sea por si un día te casas y les quieres invitar para recuperar la inversión realizada en tantos casamientos ajenos.

     Os iré manteniendo al corriente. Mientras, casados o no… ¡sed muy felices! ¡Y vivan los novios!

P.D. no viene al caso, pero estoy tan fascinado con una tienda que quería compartirla con vosotr@s. Se trata del taller de una artista http://almacenmarabi.blogspot.com/ (porque no tiene otro nombre) en el que podréis encontrar los peluches que crea. Son impresionantes, y cada uno parece tener su propia personalidad. Si estáis dando un paseo por El Born no dudéis en acercaros. Además, Mariela es un amor.


15
junio 11

Lady Laca Loren

     Y dijo Lady Laca: “ay, me sentí como Sofía Loren en Pret a porter”. Casi nada, ¿verdad? ¿Queréis saber cómo llegó a ese Estado de Bienestar Supremo? Pues yo os lo contaré.

     Hace unos días Lady Laca llamó, con la fuerza y la determinación con que usaría el “teléfono rojo”, para comunicarnos la inminencia de su llegada. Porque mi madre no propone, Lady Laca dispone. Y bien que hace.

     Lo único que pude negociar fue dónde iría a buscarla. Bueno, para qué os voy a engañar, ni eso pude escoger. A la hora “x” yo debía de estar en el lugar “h”, listo para la “recogida de material” y a la protagonista. En este caso, una mochila tipo “Rocky Balboa King Size” con 200 kilogramos de: tupperwares diversos, conservas de tomate hechas en casa (brutales, ¡gracias familia!), pasteles de carne, vino de mi abuelo (¡qué grande eres!) y un largo etcétera de extras.

     Tantos que para sí los quisiera el salpicadero de un Ferrari.

     Lady Laca -por si tenéis curiosidad- decidió elegir para la ocasión un estilo “Custo Mix”, con camiseta estampada, americana roja, pantalones negros, y complementos rojos. Porque sí, la época lila ya pasó, lo mismo que la Tippy Heddren, y la Grouppie de Camela. Ahora, lo mismo que Picasso, ha mudado de etapa y de color.

     ¿Y los tuppers? Pues todo impresionantemente delicioso: desde migas a menestra, pasando por pechugas de pollo al estilo “nagues” –palabras textuales-.

     ¡Qué más da que ahora seamos casi vegetarianos! Según mi madre, el chorizo, la morcilla, el tocino, etc. son “minucias”, y “al fin y al cabo va acompañado de verdura, ¿no?”.

     Para agradecerle los presentes decidimos invitarla a tomar algo por la ciudad, dando un paseíllo por esas calles que a Lady Laca le fascinan y que le recuerdan a un ZOO (“hijo, me encanta, aquí cada uno va vestido como le da la gana. ¡Qué ganas tenía de venir para estrenar lo que tengo!”).

     Eso sí, antes de entrar en Santa María del Mar a ponerle una vela a la Virgen de Montserrat cual devota familia italiana (os aseguro que incluso una turista nos hizo fotos, y no se lo reprocho, pues éramos una estampa digna de ser retratada) hicimos una parada en lo que resultó ser el equivalente a “La Cueva de Alí Babá”.

     Hace unos meses abrió una tienda VINTAGE muy particular cerca de casa http://www.leswingvintage.com/. No es una tienda cualquiera. Desde el exterior uno puede comprobar que se trata de piezas de diseñador (algunas de firmas muy conocidas), rescatadas sabiamente del olvido, junto con otras muy bien seleccionadas. Fue ver “los Chaneles” y proponerme entrar. Así que allí nos metimos, dispuestos a buscar tesoros.

     La responsable no sabía a quiénes dejaba pasar, porque a nosotros nos encanta interactuar y nos dio igual que estuviera hablando por teléfono. Tras decirle cuánto nos gustaba su establecimiento, nos indicó que aún había más género en la planta de abajo. Para qué dijo más. Encima estábamos solos. Llevábamos un rato chafardeando las prendas cuando Lady Laca hizo un hallazgo:¡sombreros! ¡Anda, hazme fotos mientras me los pruebo! ¡Coge mi cámara del bolso y ve haciéndome fotos!” Y yo: “Antonia, que si la chica de la tienda nos está viendo por el monitor va a alucinar”. Y ella: ¡y qué más da!”

     Así que empezamos una sesión digna de La Chapelle. De hecho, yo iba alternando su cámara -con carrete- con mi móvil, hasta el punto que agoté la memoria. Y cuando se probó la pamela negra fue cuando soltó la frase: “¡me siento como Sofía Loren en Pret a Porter”!

     A punto estuve de comprárselo, pero finalmente me decanté por una pulsera (roja, a juego con su etapa). Tanto debimos de tardar que la chica de la tienda (divina) bajó a preguntarnos cómo estábamos. Y yo: “Antonia, anda, paremos ya, que va a pensar que lo que estamos haciendo es robarle el género”.

     Pero lo mejor fue cuando subimos arriba, y mientras pagaba la pulsera (a un precio estupendo, la verdad, lo mismo que el resto de artículos) Lady Laca le suelta a la responsable: “¿usted cree que voy bien? ¿Voy elegante?” Y le responde la responsable (divina y encantadora): “sí, va muy bien, bonita americana”. Lady Laca no cabía en sí.

     Luego, en la calle, cuando le pregunté por qué lo había hecho, su respuesta fue demoledora: “¿no es una profesional? ¿No entiende de moda? Pues que opine”.

     Qué buenas risas rememorando la situación en una terracita después. Como cuando fuimos a Armand Basi y mi madre llevaba la Rambo Mochila con una pata de jamón –cuya pezuña asomaba a través de la cremallera-.

     En fin, que es genial ver cómo pequeñas situaciones cotidianas pueden convertirse en hechos fantásticos. Y lo que es más, comprobar  cómo las personas, independientemente de la edad o la vida que lleven, pueden seguir sorprendiendo y desarrollando facetas. “Tú cuéntalo todo en tu blog ése”, me dice.

     Puede que fuera por el buen rollo que nos dejó su visita, o porque el Universo decidió alinearse con nosotros, al cabo de pocos días, cuando decidimos escaparnos a Roma -tierra de la “otra Loren”- para celebrar el cumpleaños de PITICLI, todo (o casi todo) salió rodado. Mejor que rodado. Tanto que nos sucedían cosas como terminar viendo gratis a Lady Gaga (sí, como lo leéis), o que nos invitaran las responsables de un restaurante a tomarnos algo porque éramos “adorables”. Mil gracias.

     Eso sí, con el regalo no acerté. No se me ocurrió otra cosa que regalarle un SCRABBLE, pensando que con lo que le gustan los crucigramas y la pasión que siente por los diccionarios sería la garantía de veladas inolvidables. Bien, inolvidable fue ya la primera. Trabajo me costó convencer a PITICLI que aquello era verdaderamente su regalo. No me lo tiró por la cabeza como prueba de amor, pero igual que cargué con el juego en la maleta a la ida lo hice a la vuelta. Y ahora es la bromita perpetua. De hecho ni su familia cree aún que ése fuera el regalo. Yo creo que con el tiempo lo valorará.

     Lo mismo que yo os valoro a vosotr@s, que estáis ahí, y que sois estupend@s.

     Disfrutad mucho de cada momento, pues en cualquier ocasión la vida nos puede ofrecer un pequeño instante magnífico… y sed muy felices.

 

P.D. este post ha sido mucho más difícil que cualquier otro. No ha sido tarea fácil escribir en clave de humor, pese a las maravillosas anécdotas de Lady Laca o las Musas (que guardo para futuros posts), porque la vida, lo mismo que nos brinda grandes momentos también nos arrebata a gente magnífica. Estos días nos ha abandonado un gran amigo, brillante persona, escritor y lector. Sé que él disfrutaba con las anécdotas de Hong Kong, y así ha de seguir siendo. Va por ti Q.


5
junio 11

Taxistas celestiales y Tarotistas consulares

     Debido a la crisis parezco Serafín Zubiri en concierto. Aunque mi Compañero Bailongo dice que más bien tengo un aire a la Martirio. “El Martirio” me llama, vamos. ¡Con lo positivo que intento ser yo!

     ¿El motivo? El siguiente: las persianas de mi despacho se estropearon, y en vez de arreglarlas, las arrancaron (cosas de este país). Cuando tenían que poner unas nuevas y/o unas cortinas, anunciaron la crisis de la sanidad, y ya no hubo presupuesto para nada. Es más, precintaron las ventanas y ahora ni siquiera se pueden abrir (es que el tirador también estaba roto y ya no se puede arreglar tampoco).

     Resultado: si quiero mirar la pantalla del ordenador sin parecer un oriental (por los ojillos, no porque semeje que trabaje de cajero en un bazar) tengo que ponerme gafas de sol. Así que trabajo como la Niña de la Puebla o cualquier folclórica que se precie frente a los paparazzis. Normalmente me da tiempo a quitármelas antes de que entren los pacientes, pero si son muy impetuosos, y en vez de llamar a la puerta pasan directamente, se encuentran frente a frente con un Stevie Wonder albino aporreando un teclado HP en vez de un YAMAHA.

     Teníais que haber visto la cara de sorpresa de la usuaria alemana que se coló directamente el otro día (posiblemente la misma cara de sorpresa que puso la madre de una amiga, que no veía a su hija desde hacía unas semanas –las mismas que llevaba ésta haciendo régimen- y lo primero que le soltó fue “pues hija, esperaba encontrarte más delgada”. Amor de Madre 100%). Uy, que me desvío del tema. El caso es que yo se lo intentar explicar (en inglés, pues no sé hablar alemán) a la usuaria, pero no sé si la convencí (no recordaba cómo se decía “persiana” en inglés y dudo que en Alemania las utilicen, más bien las anhelan).

     Ahora sólo espero que no fuera en realidad una espía enviada por Ángela Merkel para investigar cómo trabajamos en estos terruños… o la crisis del pepino será sólo un juego de niños vegetarianos.

     Y hablando de la crisis, qué difícil nos lo están poniendo a los aspirantes a optimistas para seguir pretendiendo entrar al club. Lo único bueno parece ser la bajada del precio del tabaco (y ni siquiera sé si es algo tan maravilloso viendo las fotos de las cajetillas).

     Menos mal que siempre hay sucesos cotidianos que nos ayudan a evadirnos un poco. O un mucho, depende de cómo se mire.

     Y si no que se lo digan a la Musa Mexicana, que tenía que ir el otro día a renovar unos documentos al Consulado Mexicano y no se le ocurrió otra cosa que tomar un taxi porque llegaba tarde.

     Nada más entrar al mismo empezó a percatarse de que no era un taxi cualquiera: todo el auto estaba “ambientado” en el “mundo celestial”. Ángeles, Vírgenes y demás seres que visten túnicas pero desconocemos si usan ropa interior plagaban el interior. Cuando la Musa le dijo al conductor que tenía mucha prisa, éste le dijo que “había tomado el vehículo idóneo, pues él tenía un Ángel muy grande que les guiaría hasta su destino en un tiempo récord”.

     A punto estuvo la Musa de bajarse (además de atea es bastante reticente a ciertas propuestas que impliquen tiempos escasos para acciones que requieran de dedicación) cuando el coche se puso en marcha, y como por arte de magia ningún semáforo a su paso se puso en rojo.

     ¡Hicieron un trayecto que hubiera podido implicar casi media hora en 7 minutos exactos! A la hora de pagar, el taxista le dijo que esperaba que la Musa hubiera aprendido lo más importante: la existencia de su Ángel muy grande (nuevamente el hombre mostraba claramente no conocer a la Musa, pues dudo que sea precisamente un Ángel lo que a ella le motive “muy grande”).

     Una vez en el Consulado, y superadas las situaciones kafkianas de ventanilla-sí ventanilla-no, formulario-sí formulario-no, dio con la persona que podría encargarse de su trámite.

     Por desgracia, la funcionaria tenía otra preocupación más importante que el documento de la Musa: le relató cómo un hombre había venido hacía muy poco, con mala cara, preguntando urgentemente por el baño, y tras indicárselo éste se había dirigido al mismo. Pero llevaba ya demasiado tiempo en el WC y ella sospechaba que obviamente lo que quería era colocar una bomba.

     Para colmo, al cabo de poco otro hombre había ido también con la misma urgencia y mala cara preguntando por el baño. Y ninguno de los dos había salido, lo cual no dejaba lugar a dudas de que llevaban los componentes por separado y la estaban montando.

     Siquiera cuando la señora de la limpieza se dirigió a la ventanilla para comunicarle a la funcionaria que en el baño había dos hombres vomitando por todos lados ésta se tranquilizó, pues entonces su preocupación pasó a ser lo mal educada que era la gente hoy en día.

     Cuando por fin decidió dedicarse plenamente a las gestiones de la Musa, la funcionaria empezó a preguntarle por su ocupación y proyectos, y ante el comentario de la Musa sobre uno de ellos, que le entusiasmaba pero no veía muy claro que saliera adelante, la de la ventanilla hizo algo inesperado: sacó una baraja de Tarot.

     “Ahora mismo vamos a salir de dudas sobre este proyecto que tanto te interesa” le dijo. Y empezó a repartir las cartas. La Musa, osada, preguntó si no tenía que barajarlas ella (¿no habría otras preguntas en aquel momento?) pero la funcionaria explicó que no era necesario (yo considero que “necesarias” hubieran sido otras muchas cosas). El veredicto fue que el proyecto saldría, pero tardaría un poco. Y le tramitó los documentos.

     Todo esto despierta en mí un sinfín de preguntas (imagino que a vosotr@s también), pero si tuviera que priorizar éstas serían:

     ¿No podía haber utilizado el Tarot para saber si estaban realmente preparando una bomba?

     ¿Es un nuevo método para conocer a los ciudadanos y calibrar la idoneidad o no de realizar ciertos trámites?

     ¿Nadie se molestó en interesarse por la salud de los dos hombres del baño?

     ¿Habrían ido a comer al mismo restaurante? Y de ser así… ¿a nadie le interesa saber cuál es para no ir?

     Y el taxista… puesto que cobra en función de la duración de la carrera… ¿tiene un Ángel muy grande o un Ángel anti crisis?

     Al menos la Musa pudo llevar a cabo su objetivo en un tiempo récord y la certeza de que el Universo estaba de su lado, que en los tiempos que corren no es poca cosa.

     Yo voy a ver si hago algún ritual para tenerlo de mi lado también (o al menos de canto, mientras no sea de culo…). Y espero que vosotr@s hagáis lo mismo.

     Mientras tanto… ¡sed muy felices!


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