La importancia de saber a quién preguntar

Me ha vuelto a pasar. Otra vez. Y van dos solo en los últimos tres meses.

El sábado pasado, en en mi cochecito de alquiler, sin batería en el móvil y buscando una calle en pleno centro de Pucela:


   —Perdone, caballero, buenos días.
   —Qué hay, majo, buenas, dime.
   —Sí, estaba buscando la calle de Cienfuegos.
    —Mmmm —aquí se rascó la barbilla con una mano mientras con la otra unió las yemas del dedo pulgar e índice— bueno, vamos a ver, no es complicado pero tampoco es del todo fácil, chaval.


Es en este momento, cuando frunció el ceño y puso cara de estar evaluando los pros y los contras de darme una respuesta más o menos detallada, fue cuando supe que me iba a volver a pasar y que, salvo milagro, no iba a poder evitarlo.


    —Caballero, no se preocupe, si es difícil ya pregunto más adelante. Dígame un poco en qué dirección y listo.
    —No majo, si difícil no es. Difícil era encontrar hace cuarenta años un tractor Falcon de gasoil. Esto yo te lo explico bien y llegas.


Cuando un señor (de edad tan avanzada que le habría dado tiempo a ser tres veces y media mi padre) te dice “yo te lo explico bien y tú llegas”, caes en la cuenta de que elegir a quién preguntas por una dirección es casi tan importante como el hecho de cargar bien el móvil la noche anterior para evitar encontrarte en esta situación.



Elegir mal a quien preguntar puede hacer de tu día una tortuosa gymkana por la ciudad. Me explico: si la persona es muy joven, irá al grano, pero es muy probable que desconozca cualquier cosa que no tenga que ver con Youtube, con su plan de los próximos tres viernes o con marcas de ginebra y destilados. Si la persona a la que preguntas lleva un carrito de la compra significa que controla bastante el barrio: no va en coche, luego vive cerca. No pide por Internet, luego le gusta el contacto humano; es persona de cercanía, va a ser amable, le gusta hablar con el charcutero y preguntar si la piña está para comer o si se lleva mejor el melón. Te va a decir claramente si sabe responder a lo que le preguntas, o si no tiene ni idea; si la calle o el restaurante que buscas está en un radio de 1 km, te llevará perfectamente. Si no, te responderá con un amistoso “ay, hijo, yo es que esa calle no la conozco, ¿sabes?” Y ahí quedará la cosa.



También puedes preguntar al típico tío de mediana edad con traje, corbata y el maletín del portátil, pero es probable que esté por ahí de paso, para una reunión o que, simplemente, trabaje por la zona pero no conozca el barrio. Si es un padre de familia con su hijo al lado, estará más pendiente de mandar ‘estarse quieto’ al niño mientras habla contigo por la ventanilla del coche que de las propias indicaciones. Es probable que más o menos sepa de lo que habla y casi seguro que se oriente bien (son muchos veranos recorriendo Galicia y subiendo a Andorra a esquiar en Semana Santa), pero el niño dificulta bastante el tema de las indicaciones.


Así pues, la tipología que había escogido yo para preguntar ese sábado, si bien no es era la opción más rápida (precisamente por eso, porque la gente mayor tiende a, digamos, ser muy habladora y a no andar escasa de tiempo) podría ser efectiva si lo que quería era llegar a un destino con la certeza de no dar demasiados rodeos.


—Vamos a ver, tú de momento sigue recto como seis o siete calles— se arrancó el viejo—. Vas a llegar a una calle ancha. Esa no es. La siguiente ya sí, y giras a la izquierda. Luego son dos rotondas y cuando llegues a la Repsol, pregunta otra vez—. Bueno, a ver, (pensé) no había sonado tan difícil. De hecho me lo había repetido otra vez y más o menos había contado la misma versión. Seis o siete calles, tercera rot…
–O mejor, espera, chico, vamos a hacer otra cosa. Coge esta primera a la derecha y sigue recto hasta el segundo semáforo. Verás un Eroski (en las explicaciones de cómo llegar a sitios siempre hay supermercados y gasolineras). No le hagas caso. Tú sigue recto hasta que veas un anuncio grande de patatas fritas (¿?) y a doscientos metros encontrarás el acceso a la AP7.



No, no ,no, nooo. Otra vez. Me había vuelto a pasar. Había sido terminar las explicaciones e, inmediatamente, mi cabeza colapsarse, implosionar y olvidarlas. Todas. Cuatro segundos después de terminar de hablar el viejo, y una ventanilla subida más tarde, no recordaba ni la cara del señor, así que mucho menos nada que tuviera que ver con rotondas, supermercados, medianas o semáforos. Pero claro, ya no era plan de preguntarle otra vez: primero porque iba a pensar que soy medio tonto, segundo porque se me iba a volver a olvidar.


Pero bueno, en fin, la culpa la tengo yo por no cargar el teléfono de noche. Y por preguntar a quien no debo. Y por tener una cabeza que ni la de Nemo…
  • Jajajajaja que bueno!
    Eso me tiene pasado un montón de veces jajajaja
    Y te digo más, si voy a Portugal y quiero ir a un sitio, de verdad, es que es mejor que no pregunte y vaya yo por mi cuenta porque no hay ni una sola vez que me diesen un lugar correcto. No sé cómo lo hacen pero al final hacen que ande a vueltas todo el rato …
    Ay, si cuando vinieses a Galicia y coincidieses conmigo ya te hacía yo de taxista y todo y ya no tendrías el problema de andar a vueltas jajajajaja
    Un besito Javi, feliz día 🙂 😉
    Pd: no se si al final hablaste con HOLA sobre el tema de las notificaciones al correo cuando respondes a los comentarios… es que te había preguntado ya hace pero no sé si al final quedó en algo o no … y estaría muy bien que se notificase cada vez que pones un post nuevo 🙂 Pero vamos, que no pasa nah jajajaj

  • Eres la monda!!!!

    En un viaje que hice yo a Marruecos con mis padres y yo todavía estudiante de COU, preguntamos a un señor muy viejo pero lo mejor de todo es que era CIEGO y nos indicò de fábula! Todavía alucino cuando lo recordamos. Al principio se enfadò y nos preguntó si nos estábamos riendo de él, porque al girarse y enseñarnos los ojos totalmente blancos, nos daba a entender que era ciego y nosotros pidiendo mil disculpas. Un show.

    Hala, te dejo, que sigas con tus ocurrencias que yo empiezo con mis vacances!!!!!!!!!

  • Javiiiiiiiiiiiiiiii!!!! Desconectada del mundo en Chiclana he andado y ahora me pongo al día con tus post!!! A mí me pone mucho más nerviosa que me pregunten a mí y tener que dar explicaciones entendibles,jajajajaja!!!! Desastre soy!
    Un besazo,bombón!

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