Piropos casposos… pero graciosos

En la entrada del otro día sobre cosas que no debe hacer un tío a la hora de ligar, una de ellas era utilizar piropos o frases casposas para “entrarle” a la chica. Decía que era casi mejor un simple “hola, soy Javi, encantado de saludarte”, que intentarlo con frases de andamio. Vale, sigo pensando lo mismo, pero es que he encontrado un puñado de frases que me parece que son oro y que, en algunos casos, merecen ser usadas aunque solo sea para echarse unas risas con la chica en cuestión (aunque luego te dé la patada).

Para muestra, un botón:

  • Oye, ¿eres una cámara? Porque cada vez que te miro… Sonrío…
  • Eres como una canción en inglés: no te entiendo, pero me encantas igual.
  • ¿Eres un trampolín? Porque me gustaría saltar encima de ti…
  • ¿Tus padres eran aliens? Porque no hay nadie como tú en la Tierra…
  • ¿Eres el sol? Porque con esa sonrisa me estás deslumbrando (¡¡arrgggg!! Esta es casposa a más no poder).
  • Si fuera un gato, gastaría mis 7 vidas contigo.
  • ¿Eres religiosa? Porque eres la respuesta a todas mis plegarias…
  • La gente me llama Carlos, pero tú puedes llamarme… esta noche.

Y bueno, dichas estas tonterías (que por supuesto van en todas direcciones: chico-chica, chica-chico, chico-chico, chica-chica, y así hasta el infinito), voy a hacer una reflexión que no tiene nada que ver con esto: hay que irse de fin de semana con amigos más habitualmente. Escribo estas líneas desde una casa rural en Segovia, donde nos hemos venido a pasar unos días tres parejas de amigos. Es verdad que las condiciones que se han presentado han sido casi perfectas: la casa es una pasada, nos ha hecho buen tiempo, ¡HAY NIEVE!, hemos hecho unas bbq (con su entrecot, contramuslos de pollo y verduras a la parrilla) de infarto, y además los dos bebés y el niño de 4 años con los que veníamos se han portado como benditos). Todo eso es cierto, pero la conclusión que saco siempre que vuelvo de un viaje es la misma. Y es que los viajes con amigos son una especie de bálsamo. Un salirse de la rutina, un evadirse de todo. Sea escaparte a un pueblo de la Sierra, irte a una zona de playa, irte a comer unos judiones a La Granja o a hacer una cata de jamones a Extremadura. Cualquier cosa que te lleve fuera de tu día a día, sirve.

Y es que no es lo mismo hacer un viaje con la familia o con tu novio que con amigos. Los amigos (y esto es un capítulo a parte) son tan necesarios (sino más) como cualquier otro de los pilares de nuestra vida. Y por eso es tan sano pasar unos días 24h con ellos. A mí me encanta, y creo que es tan sano como necesario. Porque con ellos te ríes, surgen anécdotas, aprendes, interactúas… Los viajes con amigos son necesarios. Y, a su debido momento, volveré sobre este tema, que tengo mucho que decir.

¡¡Un besote y feliz semana a todos!!

 

  • Te doy toda la razón, Javi!
    El mes pasado nos fuimos también tres matrimonios y 5 adolescentes, dos preadolescentes y una niña a una casa rural cerca de Guadalajara para apreciar los “pueblos negros” y nos lo pasamos de maravilla.
    Lo intentamos hacer una vez al año y cada vez lo saboreamos mejor.

    En cuanto a los chistes…..son de caspa hasta arriba y recomiendo el H&S por salud mental, jajajajaja!!!!

    Un abrazo enorme amigo!

  • Javiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!
    Jajajaja,casposos como para un anuncio de champú anti caspa por Dios!!!
    Los amigos…esa familia que se elige…qué haríamos sin ellos???
    Por cierto,estoy enamorada de la pequeña Zoe….puede ser más preciosa??? Ainsssss
    Un besazo,bombón!!

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