Nunca me he cruzado con
Concepción Velasco Varona, no más allá de la propia distancia que los
rayos catódicos, el
celuloide y el
patio de butacas siempre han impuesto entre nosotros y, al menos de

momento, seguiremos así, sin cruzarnos más que las
líneas o en las líneas que a continuación podréis leer.
Por eso no puedo empezar la entradilla de esta entrevista echando mano de ese recurso tan socorrido de “quedamos en la Cafetería X y cuando entro ya me encuentro a una Concha más que puntual que me mira con una mezcla de prisa y cercanía”, ni de ese otro de “estoy en el Hotel X y cuando entra Concha lo hace con la misma familiaridad que tendría quien regresa a casa porque se le han olvidado las llaves”… pero quizás precisamente por eso, porque no nos hemos cruzado y seguiremos sin hacerlo, si algo tengo claro es que para mí esta es LA ENTREVISTA y que estoy igual de nervioso o más que si en lugar de la pantalla del ordenador tuviese ante mí a la propia Concha Velasco…
Ésta iba a ser la entradilla de mi entrevista a Concha Velasco, de LA ENTREVISTA, hasta que el jueves pasado, tras meses de espera, correos electrónicos, varias llamadas y buzones de voz y una mañana de nervios, finalmente me regaló una estupenda (como ella) media hora de conversación:
¿Concepción, Doña Concha, Concha, Conchita, la Velasco... o quizás todas y cada una dependiendo del momento y situación?
No, me gusta Concha, reconozco que a mi madre le parecía fatal cuando yo decidí pasar de Conchita a Concha, pero creo que ahora soy Concha y todo el mundo me llama Concha.
Aunque últimamente tengo que decirte que me llaman Carmen. El personaje de Carmen Orozco tiene tanto poder que incluso mis compañeros de reparto pues les cuesta mucho trabajo llamarme Concha y dicen: "este sitio es para Carmen", "que venga Carmen aquí" pero no me importa nada.
Ahora, fíjate, los amigos antiguos, mi familia, me llaman Chiti. A pesar de lo mayor que soy, que voy a hacer ya 69 años el día 29 de noviembre, cuando llamo a mi familia íntima tengo que decir soy la Chiti porque sino no saben quién es, bueno, y eso me encanta, que me sigan considerando pues familia, ¿no?. Y luego amigos como Tony Leblanc, Fernando Guillén, Alfredo Landa... pues para ellos soy y sigo siendo la Chiti y también eso me gusta mucho.
¿Qué me diría si le confieso que vd. para mí es mi chica de la Cruz Roja, el mejor llanto y desesperación de una madre más allá de cualquier jardín, la tuna de cintas de colores capaz de resumir la alegría en un Portugal por qué te quiero tanto, el pichi más gato y chulapo de la historia o el único motivo para mirar al suelo al pisar el Km.0?
Pues hijo mío yo te diría que muchísimas gracias porque me da la sensación de que eres muy joven - Bueno, 32, 32...- sí, pues muy joven, igual que mi hijo Manuel, claro, y eso me emociona porque quiere decir que te has informado, porque a veces pues la gente joven pasa un poco de los actores mayores y no sabes cómo te lo agradezco, me emociona lo que me dices, porque además has dado títulos muy distantes entre sí en el tiempo: Las Chicas de la Cruz Roja, pues yo tenía 18 años, fue mi primer papel de protagonista que me dio a conocer y luego has hablado de Más Allá del Jardín que creo que es un buen trabajo, considero que fue un buen trabajo muy difícil pero, bueno, ahí estaba Pedro Olea y estaba Antonio Gala y luego has hablado de la revista; yo creo que yo soy una actriz bastante completa y yo hice revista de muy joven y luego, cuando hice Santa Teresa de Jesús, que creo que también es un buen trabajo, como actriz, pues es que yo también quise salir, precisamente, haciendo las revistas en televisión española y cantando ¡Ay Portugal por qué te quiero tanto! de La Hechicera en Palacio, que yo hice tantas veces como chica de conjunto con Celia Gámez. Sí, me gusta, me emociona, gracias.
Personalmente, mirando hacia atrás no sabría situar el momento en que la descubrí o cuándo apareció en mi vida... quizás fue a los 8 años, con Teresa de Jesús pero desde entonces todo ha sido un ir hacia adelante y hacia atrás temporal en su carrera, ¿tiene la sensación de siempre haber estado ahí?
Sí, sí, sí, sí tengo esa sensación y quiero seguir teniéndola porque yo sé que los años pasan que tengo una carrera muy sólida pero que el cine, las arrugas, la edad, las historias que se escriben en el cine... pues no son para señoras mayores, ¿no? y a parte de que he hecho muchas y muy importantes además de Más Allá del Jardín o Km.0 como tú has recordado, pues yo creo que ya he tenido relaciones con chicos jóvenes, he hecho de madre, de abuela, de tía, es muy difícil, de madre de un gay... pero quiero permanecer en el cine aunque sea con un papel pequeño porque lo peor que te puede pasar en la vida y en la profesión es que te dejen de ver y luego te vuelvan a ver de repente.
Yo soy una vocacional de este trabajo, yo no sabes cómo disfruto trabajando, me gusta ser la protagonista porque tengo más oportunidades de figurar, por eso estoy tan contenta ahora, pero aunque sea un papel pequeño yo no quiero dejar de estar en el cine, quiero envejecer con el cine, quiero envejecer con la historia del cine español, porque desde que yo empecé con 13 años haciendo El Bandido Generoso, 14, 14 tenía, que era una película en la que bailaba sevillanas, que era la protagonista Conchita Bautista, pues desde entonces aquí formo parte de la historia del cine español, de la historia del entretenimiento y de la historia de la cultura, en el cine, en el teatro y en la televisión.
Se lo pregunto porque a poco que uno se fija y mira a su alrededor siempre hay algo de Concha, de Conchita Velasco en el día a día... dos ejemplos, ¿qué se siente al ver que su "mamá, compréndelo, quiero ser artista" se ha convertido en el grito de guerra de todo soñador e incluso casi podría decirse que es el I will survive patrio? y ¿cómo se queda una al comprobar cómo de una simple pregunta sobre el lenguaje de signos se puede terminar revolucionando y movilizando a todo un país?
Sí, bueno, ya sabes que en España no estamos todavía muy acostumbrados a que los actores tomen partido por un determinado partido político o por un líder, fíjate que ahora en EEUU pues han hecho los actores una campaña, los actores más relevantes de todas las edades, no diciendo exactamente que votaran a quién o a cuál, porque ya la tradición demócrata en EEUU pues ya es muy grande, muy consolidada, pero sí para decir a la gente joven que vote, porque es muy importante que gente joven no tenga la sensación de que no sirve para nada, de que da igual, de que todo está hecho y yo por eso me involucro y agradezco que luego la gente a mí no me lo toman tan en cuenta como a otros profesionales del espectáculo como a Pilar Bardem o a Javier Bardem, por ejemplo, que luego los ponen verdes, pobrecitos, yo tengo la suerte de que no sé por qué, o porque caigo bien o porque... no sé por qué razón, no te lo sé explicar a mí me respetan y a otros compañeros míos no y me da mucha rabia.
Yo suelo definirme como monárquico y letizista... (no, no, no le voy a pedir que se defina) sin embargo, sí tengo claro que de ser republicano y necesitar, como nuestros vecinos franceses, de u
na Libertad guiando al pueblo nadie mejor vd. -que además ya fue Mariana Pineda- para enarbolar la bandera. ¿Se ve en el papel?
Cuando hice Mariana Pineda, sí, por supuesto, además investigué muchísimo y llegué a la conclusión de que Mariana Pineda, pobrecita, fue ejecutada en el garrote vil por amor, porque ella no sé si políticamente estaba tan involucrada lo que sí estaba es enamorada, sí, yo creo que todas las grandes heroínas que yo he interpretado bueno, Santa. Teresa estaba nada más y nada menos que enamorada de Dios, pero Eloisa, la de Abelardo, pues también llego a ser una priora importantísima en la historia del S.XI francés por amor a Abelardo, ¿no?, y yo te diría que Juana, Juana, la Juana, la francesa, Juana de Arco, también fue por amor a Dios.
Y lo que me dices de la monarquía a mí es que me gusta mucho como estamos en España. Yo lo que no entiendo es por qué ahora hay un revisionismo de meter el dedo en el ojo a todo el mundo mirando hacia atrás con ira. A mí me parece que tenemos una democracia parlamentaria, con una monarquía que se porta extraordinariamente, a la que yo quiero y respeto muchísimo y creo que cumplen una misión estupenda. Y entonces a mí me gusta como estamos, no sé si soy monárquica o no soy monárquica, soy demócrata con una democracia parlamentaria y un Jefe del Estado que es el Rey de España... a ello, qué quieres que te diga, estoy muy bien así, me gusta.
Musa de Antonio Gala pero a la vez y casi a un mismo tiempo protagonista de jóvenes talentos como Juan Flahn y casi podría decirse que eterna constante de Juan Luis Iborra y, en todos ellos, la mujer como centro. Una mujer independiente, con poder y casi siempre de vuelta de todo pero a la que, sin embargo, no le tiembla mucho el pulso si tiene que jugarse precisamente ese todo por amor... ¿así es Concha Velasco?
Pues... (ríe) no sé qué decir aquí, yo siempre he dicho que no quería que los personajes me influyeran pero reconozco que sí, que últimamente quizás más de lo que yo quisiera.
Antonio Gala, tanto como musa no porque no le gustaría a él nada, he tenido suerte de que haya escrito cosas, no le gusta decir para mí dice que por mí por mí porque yo sí me busco, yo llamo directores, yo llamo a los escritores, yo llamo para que me den buenos personajes y no me avergüenza. No llamo tanto como para ganar dinero sino para rodearme de lo mejor.
Y cuando he sido empresa con Paco Marsó, que hemos hecho producciones estupendas, siento que nos hayamos separado porque ya no volveré a trabajar con él y la verdad es que los dos juntos como empresarios éramos estupendos, no funcionábamos como pareja y por eso lo hemos dejado pero yo le echo de menos... ahora me gustaría hacer una recopilación de obras de Antonio Gala, a través de eso que te había dicho de las mujeres, de las grandes heroínas que yo he interpretado, que todas ellas, realmente, no han sido nada si no hubiera sido a través del amor que las hacía tirar del carro porque, en ese sentido, sí, yo también soy un poco así, pero digamos que un amor muy casero, yo es que por mis hijos sería capaz de todo hasta de dejar de trabajar pero creo que ahora ya no es necesario.
Hubo una época en que mi hijo Paco, el que me va a hacer abuela ahora, me dijo que si hacía la película Amantes, porque mi casa es una pequeña democracia, no como la de Ikea, que no entiendo yo muy bien qué quiere decir eso, ¿no? a mí me gusta mucho el respeto y el orden, no veo por qué no se puede ser absolutamente feliz y demócrata y todo... sino se educa a la gente en el respeto, eso es democracia, el respeto a los demás y también hay que tener respeto en la casa y no romperlo todo y tirarlo todo, ¿no?, no entiendo muy bien... pero yo a mis hijos se lo cuento todo y cuando iba a hacer Amantes le dije a mi hijo Paco que tenía 13 años de qué iba el guión y me dijo: "si haces esa película me mato"... ¡y no la hice!. Y fíjate que ahora, bueno, cuando Berlanga con París-Tombuctu -que no hemos hablado de Berlanga, lo que supuso eso para mí- pues yo se lo conté también y me dijeron "con Berlanga, mamá, puedes hacer lo que te dé la gana" y ahora ya es que ni se lo cuento; pero quiero decirte que sí, el amor a mis hijos tira mucho de mí, hasta el punto de que yo, bueno, pues he renunciado al amor últimamente porque mis hijos como madre me ven estupendamente, como actriz me admiran pero si llegaran a casa y se encontraran a otro hombre pues no lo aceptarían... y yo pues, nada, ya no me hace falta, me conformo con lo que tengo.
Aún no hace 2 años tuve la suerte de poder asistir y participar a la celebración de su cumpleaños, vd. era Filomena Marturano, una señora estupenda capaz de convertir una simple combinación en una creación de alta costura. Cayó el telón, surgieron los aplausos y con su reaparición en el escenario entonamos un cumpleaños feliz seguido de una nueva y casi interminable ovación. Mientras aplaudía hasta casi dolerme las manos y ensordecer a mi mujer no podía evitar pensar que quizás en ese preciso momento vd. hubiese cambiado todo aquello por un cumpleaños feliz más íntimo y, definitivamente, menos ruidoso... ¿realmente el aplauso del público lo compensa todo?
El aplauso del público lo compensa casi todo. Yo he dicho que he tenido dos satisfacciones en la vida enormes, que eso no se puede comparar con nada, que es el parto de mis dos hijos y que, a veces, un aplauso, me emociona tanto como eso, y no se me ha entendido muy bien. Pero sí, a mí el aplauso me da felicidad pero ese cumpleaños que tú me recuerdas no me dio ninguna felicidad porque estaba el público, estabais vosotros, estaban mis compañeros pero yo estaba sola y fue uno de mis cumpleaños más tristes de mi vida; se lo recuerdo a mis hijos y les digo "teníais que haber hecho un esfuerzo, esta vez teníais que haber hecho un esfuerzo".
Yo, soy muy de tradiciones, ¿sabes?, le otro día escuchaba a Antonio Banderas y respondió muy bien le decían "pero vd. que es un hombre de izquierdas ¿cómo es que va a la semana santa?"... pero qué tendrá que ver el culo con la témporas, yo soy católica y entiendo que además forma parte de mi cultura y de mi tradición y no quiero renunciar a ello y creo que los cumpleaños se deben de celebrar en familia. Para mí la familia es muy importante aunque sea partidaria del divorcio ojalá no hiciera falta que existiera, ¿no? hace falta para que la gente que no es feliz lo sea pero lo importante es estar juntos en fechas señaladas. La Navidad, ¿por qué se celebra la Navidad?, ¡pues porque sí!, ¡pues que paren las guerras aunque sea por un día!!!, ¿sabes? y yo creo que hay que dejarlo todo y viajar y, y... es que estamos perdiendo un poquito eso de "¡ay!, vuelve a casa, vuelve por Navidad", pues vuelve, aunque sea por Navidad, pues vuelve, ¿sabes?, y sí, me da mucha pena que no se haga un sacrificio por estar a lado de los seres queridos en una fecha determinada.
Precisamente, en ese momento leí que vd. había estado interpretando un papel toda su vida: primero de chica ye-ye, luego de amantísima esposa "y ahora estoy aprendiendo el papel de mujer abandonada. Tengo que aprender a ir a un restaurante y comer sola"... aunque ahora el momento sea distinto y el papel ya esté aprendido, si algún día no le apetece representarlo ¿me admite que yo la invite?
¡Ah!, sí, claro, pero me has dicho que tienes una mujer, mejor con tu mujer, nos vamos los tres, ¡claro que sí!.
Una vez le oí contar una pequeña anécdota sobre un viaje en metro con uno de sus hijos, su negativa y temor inicial a ser reconocida por la gente y, sin embargo, su posterior decepción al comprobar que ninguna de las pequeñas hormigas de ese subsu
elo parecían darse cuenta de su presencia. Desde entonces le confieso que cada vez que viajo en metro examino concienzudamente estación, andén y vagón con la esperanza de encontrarla pero ahora dígame ¿hay un equilibrio "sano" entre fama e intimidad o al final, en su profesión, uno siempre tiene que acabar recitando la copla y reconociendo ante esa misma fama que ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio; contigo porque me matas, sin ti porque me muero?.
Exactamente, muy bien dicho, muy bien contado por tu parte, yo quiero que me reconozcan, sí, yo soy un poco como, no me acuerdo del título de una película que vi que Whoopi Goldberg era la asistente de una actriz que no conocía nadie y en unos grandes almacenes decía: "pero si está aquí, pero, pero... ¡ay! es ella, es ella!!!"... yo, hombre, no es que vaya dando gritos por la calle pero yo procuro ir siempre arregladita y si me reconocen no me niego a firmar un autógrafo... hombre, si estoy comiendo digo: "déjame que termine con el boquerón y me limpie la mano" (risas) pero a mí me gusta que me reconozcan y me gusta que me recuerden y no me niego nunca a un autógrafo.
Hombre, hay veces que ahora mismo mira mi hijo Paco va a ser padre y por ejemplo tiene un coche en la puerta esperando que salgan para el hospital y yo le digo, pues ten paciencia que a lo mejor esos pobres chicos están ahí para ganarse 100 euros o sino acércate, baja la ventanilla y diles oyes, preguntadme lo que queráis porque no vamos a dar ninguna exclusiva y estamos encantados de ser hijos de Concha Velasco... pero mi hijo Paco no lo lleva muy bien, ni Cecilia que va a ser la madre dentro de unos días y sin embargo yo lo llevo estupendamente, a mi pillan en la puerta del teatro y yo siempre voy arreglada por si acaso, ¿sabes?... hombre, no me gustaría que en mi casa, dentro de mi casa, una trabajadora hiciera una foto a mi cama, a mi cuarto de baño o a mi diario, creo que eso tiene que ser, no demandable, sino castigado penalmente por el Estado, porque si se publica luego la demanda no sirve para nada, pero la popularidad me encanta.
Sin salirnos del transporte público... hace poco ha terminado el rodaje de Enloquecidas (Juan Luis Iborra de nuevo)... ¿si existe Un tranvía llamado deseo, cómo llamaría al metro en el que se embarca en esta última película?
No le llamaría París-Tombuctu pero sí le llamaría Madrid-L'Alfàs del Pi, creo que era un homenaje, salíamos en Altea pero Altea y L'Alfàs del Pi forman parte de la vida de Juan Luis Iborra y era un guiño a Juan Luis Iborra que se hacía él a sí mismo.
Actualmente está rodando una nueva temporada de "Herederos", donde da vida al personaje central de Carmen Orozco. Como espectador no puedo evitar ver en ella el lado más negativo de mi propia madre pero a la vez, quizás por eso, tampoco puedo dejar de sentir cariño hacia ella hasta el punto de casi justificar y comprender todos sus actos... ¿qué vio vd. en Carmen Orozco y qué ve en ella ahora?
Al principio me halagó que se acordaran de mí para hacer una serie tan importante, que fuera Cuarzo, una productora que se decida al corazón y que decidieran que yo podía ser la protagonista, aunque me sentía un poco comprometida porque siempre hemos dicho, para hacer publicidad, que esto era un poco como Angela Channing, que era un poco Falcon Crest, pero yo siempre vi en carmen Orozco mucha más profundidad, vamos, vi a Bernarda Alba, es que yo creo que está mas cerca de Bernarda Alba que de Angela Channing.
Y ahora, con el tiempo, yo he hecho tan mía a Carmen Orozco , me han dirigido muy bien y los guiones son espléndidos, pero yo verdaderamente estoy de acuerdo en lo que dices esta Carmen Orozco tiene el odio que hemos tenido todos a nuestras madres, a nuestros padres, bueno, a la madre, yo a la mía que era autoritaria, me exigía una disciplina férrea, más que mi padre que era militar, mi madre me hacia estudiar, estudiar, estudiar, estudiar, todo yo le decía "- Mamá quiero ser actriz. - Hay que estudiar.", "- Mamá quiero bailar. - Sangre en los pies", pero luego nos adoraba y yo creo que Carmen Orozco adora a su familia por encima de todo; lo que pasa que bueno, también es una ficción, ¿no?, se va convirtiendo en mucho más mala de lo que ella pensaba ser.
Y luego además le gustan los hombres a pesar de ser mayor, ¡hombre que se la cruza en su camino...!!!. ¡Estoy encantada!, me han puesto ahora al nuevo que es Lluis Homar y ayer me dio un beso Lluis Homar que me dejó tiritando, llegué a mi casa impresionada diciendo "¡jo!, ¡qué tiempos!, ¡qué suerte tienes Conchita!".
Primero la Aurora Acosta de Motivos Personales y ahora la Carmen Orozco de Herederos... ¿la televisión la quiere mala?
Oyes, ¿sabes una cosa?, yo creo que en el fondo, hablamos ahora en la serie, supongo que la sigues, de unos laboratorios que ha dejado el hombre este al que maté, Enrique Escarpa, con el que me casé, que hay unos laboratorios y son por los que está funcionando ahora la serie, que han raptado a mi nieta y yo digo, mira que si Carmen Orozco tuviera algo que ver con los laboratorios Acosta y un día -yo ya como quiero ser la protagonista absoluta- apareciera Aurora Acosta y se enfrentaran a las dos: Carmen Orozco y Aurora Acosta, que es en el fondo la que ha raptado a su hija, ¡fíjate que cosas me invento yo!.
Yo creo que a mí me han llamado para hacer este personaje gracias a Motivos Personales, estaba muy bien esa serie. Sí.
Después de tantos trabajos, tantos premios, reconocimientos y homenajes... ¿Goya y Almodóvar podrían ser dos asignaturas pendientes?
(risas) Sí, y cada día yo creo que están más lejos. El Goya lo recibiré de honor, cuando sea ya un poquito más mayor, y me da mucha pena porque me gustaría que me lo entregara Toni Leblanc, como yo sé lo entregué a él, le entregué el Goya de honor a Toni Leblanc, no pude hacerlo a Alfredo Landa porque estaba trabajando en no sé donde con Filomena, y sí, me gustaría que me dieran lo que fuera, el Goya que fuera, para que me lo entregue Toni Leblanc, qué quieres que te diga, o Toni Leblanc y Alfredo Landa.
Pero lo de Almodóvar sí que lo veo yo imposible, pero bueno, he sido chica Berlanga y chica Olea que tampoco está nada mal y acabaré siendo señora mayor de toda la gente joven, como Juan Flahn .. no sabes cómo le agradecí que me ofreciera esa película y ese personaje... y no has nombrado a David Trueba con Bienvenido a Casa que también hay mucha Carmen Orozco ahí.
Recientemente, al recoger su premio en el Festival de Málaga, revelaba que en breve su hijo Paco la hará abuela. Intentando terminar esta entrevista casi como la empezamos y para ese nieto... ¿Concepción, Doña Concha, Concha, Conchita, la Velasco o simplemente abuela?
No, yo quiero que me llame abuela, mis hijos llamaban a mi madre, que se llamaba Concha, la abuela Coca, yo quiero que me llamen abuela; me encanta que me llamen mamá y me gusta que me llamen madre y ahora me gustaría ser abuela.
Pues concha muchísimas gracias, ya no la molesto más.
Bueno, gracias ti y oye que sí, ¡invítame a comer con tu mujer, cuando quieras!!!. Muchísimas gracias, un abrazo muy fuerte.
Nunca me he cruzado con Concepción Velasco Varona, no más allá de la propia distancia que los
rayos catódicos, el celuloide y el patio de butacas siempre han impuesto entre nosotros y, al menos de momento, seguiremos así, sin cruzarnos más que las palabras o en las pal
abras que acabáis de leer, sin embargo, parafraseando lo que alguien que conocí decía de otra señora estupenda, ahora mismo me siento como si los dos nos acabásemos de tomar un té con vainilla en el Palace. Nunca me he cruzado con Concepción Velasco Varona y, sin embargo, ahora tengo una comida pendiente con Concha Velasco.
Plus, Plis, Plas… ¡mañana más!