
No sé por qué me resistía a conocerla. Quizás
A tenga razón y me he transformado en alguien
asocial y, de serlo, la contradicción más grande de mi vida sea entonces la de formar parte de una de las mayores
redes sociales desde su creación. No lo sé, lo único que sé es que cuando recibí la sugerencia de su amistad tarde varios días en hacerle caso, la dejé como quien deja un yogurth en el frigorífico en espera de un mejor momento para comerlo y realmente no sé por qué. Quizás fuese la pereza provocada por su retrato a lo
Jordi Labanda -tan genial y, a la vez tan explotado-, quizás el peligro que siempre intuyo tras el
anonimato o la fingida
publicidad y la distancia que me autoimponen o, quizás, sólo fuese eso, que
A tiene razón y con los años y la propia vida me he transformado en alguien
asocial.
Sin embargo, y como siempre, el refranero español -
lo mismo que aquél hipopótamo azul de mi infancia- tuvo razón y, al final, la curiosidad mató al gato y mi gato, herido de muerte, terminó cediendo y pinchando sobre su nombre, sobre aquel Margarita Gayo, convencido de que tras la visita a uno de los muros de su casa virtual el veredicto sería claro y con un “Ignorar”, la tal Margarita, Margarita Gayo, estaría sentenciada… ¡iluso!.
“Estoy a favor de Catherine Deneuve, de Susan Sarandon, de Nati Abascal, de Pepa Flores, de Concha Velasco, de Glen Close, de Tina Turner, de Hillary Clinton y de Cher. ESTAMOS DIVINAS.”, así, con estas palabras, con este manifiesto de vida que a
modo de graffiti haute couture adornaba su fachada principal, me recibía y, aunque quizás ahora no compartamos todos los nombres, mis ojos y mi mente en aquel momento sólo saltaban de la Deneuve a Nati (Abascal) y de ella a Pepa para acabar en la Velasco y terminar, mi mente y mis dedos, buscando ese “Añadir a mis amigos”, porque, tal y como terminé tecleando, leer esos nombres “ha sido motivo y razón más que suficiente”.
Hoy está conmigo, amigos los dos, separados ambos sólo por las tazas, el aroma y la distancia que impone el té con vainilla porque, como decía alguien al que conocí -o tal vez fue un sueño-, esa es la bebida de las señoras estupendas y la tal Gayo, Margarita Gayo, mi Margarita tal vez sea muchas cosas (no lo sé, nos estamos conociendo) pero, además y sobre todo, es una señora estupenda (¡seguro!).
- Margarita, hoy sale a la venta la publicación de tus diarios, ¿indignada, robada, expuesta... o simplemente encantada?.
A mi edad me da igual que me roben los diarios porque todo acaba por saberse. La exposición ante el público ha sido parte de la vida televisiva, así que con un copazo de gin lo soluciono.
- Catherine Deneuve, Susan Sarandon, Nati Abascal, Pepa Flores, Concha Velasco, Glen Close, Tina Turner, Hillary Clinton, Cher y... Margarita Gayo. Definitivamente estáis divinas todas pero, sólo para mí, ¿me dices algo de la Deneuve y la Velasco?.
La Deneuve será siempre la Belle de Jour, fría como un témpano, pero admirable. La Velasco ha sido una atrevida, una montaña rusa de emociones, y eso vale un aplauso y mi admiración.
- Plauto y Hobbes dijeron aquello de el hombre es un lobo para el hombre... teniendo en cuenta que de ti se ha dicho miles de veces que eres un animal televisivo, ¿debería llamarte loba? La Loba es mi película favorita. Siempre quise ser Bette Davis. Llámame loba.
- En este mismo sentido, ¿el peor enemigo de la mujer es la edad, ella misma o sus amigas?.
El peor enemigo es el tiempo, y por eso no llevo nunca reloj. ¡Horror! Me asusta el paso del tiempo y hago todo lo posible para pararlo, para ralentizarlo, para poner el stop.
- Loba o no, ¿a quién te comerías?.
Volvería a empezar a masticar a W. No me lo vuelvas a recordar...
Como si acabase de tomar una determinación o necesitase un respiro, Margarita se levanta, se disculpa y se ausenta. La imagino como a las grandes del cine, como aquellas inmortales que decía Terenci, empolvándose la nariz.
Tal vez no debería hacerlo pero en ese momento llamo a Màxim Huerta, él es quien publica los diarios de Margarita. Para una es su vida y el otro la conoce y los ha leído… yo no tengo esa ventaja, así que como si de un interrogatorio de una investigación policial se tratase, comienza la segunda ronda, es su turno y no puedo resistirme a preguntar.
- Te confieso que tras la muerte de Terenci Moix y la orfandad de Miranda Boronat intenté ver en Weiberger y su "Devil wears Prada" una sustituta o continuación... nada que ver. ¿Te escandaliza o me permites que, ahora, deposite mis esperanzas en ti y esa Margarita Gayo que nos desnudas?.
Siento fascinación por Terenci, su Miranda Boronat es una estrella que podría ser una de las 38 mejores amigas de Margarita. De hecho es muy posible que tenga su número todavía en la agenda del móvil. No los borra nunca, ni siquiera a las enemigas ni a las que murieron. Es su forma de saber que están presentes. Pero eso sí, Margarita según su vestidor -he podido verlo- es un desfile de Chanel, Dior y mucho Lanvin.
- Hablando de ella, ¿Margarita Gayo o Margarita Gay-oh!?... ¿políticamente correcta o icono entregado a la causa?.
La Gayo. Una gallo de pelea que ha luchado desde pequeña
por conseguir su sueño, y que su mayor tragedia has ido conseguirlo.- Hace tiempo le escuché decir a Boris que parte de su vocación profesional se gestó a través de las portadas del ¡HOLA! que -aunque con retraso- llegaban de niño a sus manos... de ti he leído algo semejante en relación al TP. ¿Todo ha de nacer en la infancia?.
El HOLA era el viaje al glamour, al lujo. No entiendo una portada con la madre de Jesulín. Sin embargo, vocación periodista manda, el TP ha sido esa revista entrañable y coqueta que ha servido de álbum de fotos para la caja tonta. La recuerdo desde pequeño en el desván de mi abuela porque las guardaba como oro en paño una vez caducadas. Todas ordenadas en un arcón que yo abría para "ver la tele" desde sus páginas. Admiración nostálgica y pueril. En la infancia se crean sueños extraños que a veces se quedan dormidos eternamente y otras despierdan como un aldabonazo oportuno que empiezas a perseguir. El que no tiene sueños en la infancia no ha jugado bien.
- Te lo pregunto, porque en mi caso, si echo la vista atrás me veo sentado ante una cámara imaginaria, con unos folios en blanco, presentando las noticias... en tu caso ¿fue sólo una oportunidad de meter la cabecita entre esas 625 líneas?.
Fue una sorpresa. Era martes y 13, una fiesta de una revista deportiva, me acababan de despedir del periódico en el que trabajaba. Allí, sin saber cómo, surgió la posibilidad de trabajar en televisión. Empecé y... hasta aquí. Yo de pequeño hacía de presentador hasta en la barra del bar de carretera donde parábamos para tomar algo. Hacía periódicos en folios y montaba emisoras de radio piratas en la habitación. Primero fue un juego, luego una profesión.
- Te voy a librar de la que me temo que va camino de ser la pregunta más repetida de estos días y seguramente ya es tu pesadilla, dejo a un lado a Ana Rosa pero sí te pregunto, ¿la escritura era una necesidad o ha sido una oportunidad sobrevenida?.
La escritura es una necesidad como lo es también la lectura. Yo colaboro en varias revistas en las que me dejan escribir sin medida y sin propuesta de tema. Me dejan escritura libre. Yo empecé decenas de historias, arranqué muchas novelas, pero casi nunca las acababa... Esta vez sí. Me gustaba escribir, lo paré por la televisión que obnubila demasiado y ahora pienso seguir, he disfrutado mucho escribiendo.
- Ahora sí la mento, de las noticias a las manos de Ana Rosa y ahora son tus manos las que tienen y sujetan a Margarita... ¿flor de un día o la ves y te ves capaz de más entregas?.
Te confieso que he creado el personaje de Margarita Gayo con la necesidad de volver a contar su historia, de hablar de lo que pasa en el último capítulo. El epílogo es fundamental, me ha dejado muy buen sabor de boca.
- Página web, blog, Facebook, myspace... ¿si no estás en internet no existes? y, por otro lado, para alguien famoso, popular, conocido o como prefieras que te denomine, ¿esos medios son un arma de doble filo?
Son lo que son, unas veces un coñazo y otras un entretenimiento superficial y vulgar como diría Alaska. Internet, lo dicen todos esos que saben, es el futuro incluso de la televisión.
- Me despido como empecé, de la mano de Terenci. Él catalán y tú valenciano, ¿el Levante y el Mediterráneo son una forma de vida?.
El Mediterráneo es un mar muy especial, ojalá alguien encuentre a Terenci en una sola de las frases de la novela. Voy a volver a leer Garras de Astracán, me acabas de abrir el apetito... Quiero Moix.
Besotes y muchas gracias por tu tiempo.