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octubre, 2009


23
octubre 09

Aldo Premoli: «Ojalá tuviésemos, nosotros los italianos, una primera dama como dña. Letizia…»

Siempre me pasa lo mismo, no sé cómo me las apaño pero la mayoría de las veces termino entrevistando a la gente en la distancia, sin poder saludarlos, sin poder decir un “encantado” inicial, ni un “gracias” final, sin capacidad de ir hilando las preguntas en función de las respuestas dadas, sin poder conectar con sus ojos, sus manos, sin conocer la cadencia de suDSC00766.jpg voz o cómo ésta se acelera y ralentiza con cada cuestión, sin poder conversar con ellos. Siempre me pasa lo mismo, la mayoría de las veces enviando un cuestionario, tratando de adivinar cuales pueden ser las respuestas y así hilar en la hipótesis una conversación que realmente nunca tendrá ni ha tenido lugar y esperando las respuestas como quien espera las calificaciones de un examen.

Siempre me pasa lo mismo y, como la mayoría de las veces, así se cumplió con Aldo Premoli, con ese cool hunter y gurú no sólo de la MODA en general (sí, de esa que se escribe con mayúsculas) sino en especial de todo lo referente al calzado y los accesorios; no en vano ha sido Director de publicaciones como VOGUE PELLE o L’UOMO VOGUE y, a la vez, capaz de transmitir sus conocimientos en centros como la Universidad Bocconi, Milán o el Instituto Europeo de Diseño, teniendo tiempo, además, para asesorar a firmas tan codiciadas como Bvlgari, Giuseppe Zanotti o Vicini y escribir obras como Paul Smith True Brit o Stepping into the Art. Siempre me pasa lo mismo, pero supongo que eso da igual, cuando uno tiene el placer de poder hablar con alguien como él, aunque sea, como la mayoría de las veces, en la distancia.

Hace algún tiempo leí como titular algo que vd. había dicho: «Los hombres supermodernos llevan zapatos plateados» . A día de hoy, ¿los hombres supermodernos siguen llevando esos zapatos?. En caso contrario, ¿qué lleva o debería llevar ese hombre moderno o supermoderno?.

El título era, claramente, una provocación. Pero algo de verdad hay. No hace mucho, de hecho, que la moda masculina utiliza el color, hasta el dorado y el plateado en el calzado para el hombre. Mucha culpa de ello la ha tenido la moda sportwear que ha introducido el color también en la moda de diario y urbana.

A partir de aquí para los jóvenes consumidores el uso del color se ha convertido en algo cotidiano. Hace 10 años esto hubiese sido impensable.

Continuemos hablando del hombre, desde hace relativamente poco han irrumpido con cierta fuerza los llamados Albert slippers, ¿cuál es su opinión sobre los mismos?... ¿y los slippers para mujer que ya habitan en las zapaterías?.

Se trata de zapatos para dandy. Es un tipo de calzado que se usaba para ceremonia con trajes muy formales. Ahora la moda lo combina con trajes de día y hasta con vaqueros: pero hay que tener cuidado y no dejarse engañar por las apariencias  puesto que estas combinaciones, siguen siendo un calzado "osé", es decir para un hombre especial que busca combinaciones impactantes.

El mes pasado se ha celebrado la semana de la moda de Madrid, la Pasarela Cibeles, (si me lo permite no voy a calificar a la misma como fashion week porque por muy internacional que sea esos apellidos añadidos me horrorizan) y pese a que yo me confieso "monárquico y letizista" durante la misma una de nuestras famosas màs famosas del momento (Carmen Lomana) ha dicho que S.A.R. la Princesa de Asturias dña. Letizia Ortiz «parece un avestruz con esos zancos que se pone». ¿Comparte esa opinión?. ¿Alguna sugerencia para dña. Letizia?.

No conozco a la señora Lomana y tampoco, personalmente, a vuestra magnífica Princesa de Asturias pero desde hace tiempo sigo su impacto mediático. ¿Un consejo? Sí, lo tengo: que siga así como es, elegante y guapísima. Incluso más que una profesional de la moda como es Carla Bruni Sarkozy. Ojalá tuviésemos, nosotros los italianos, una primera dama, como ella...

Entrando ya en el calzado femenino hoy en día podemos ver zapatos de altos y estilizados tacones, manoletinas o bailarinas, plataformas, topolinos, tacones medios y de corte cuadrado... ¿todo vale... o cada uno para cada ocasión?.
dñaletiziazapatos.jpg

Sí, hoy en día, los diseñadores proponen, pero son las mujeres, que cada vez están más informadas y son más conscientes de las tendencias de moda, las que eligen en cada momento. Hoy en día la mujer es su propia estilista e interpreta la moda según su estado de ánimo que puede variar a lo largo del día.
 
Personalmente soy de la opinión que complementos como los bolsos y los zapatos son los que pueden salvar un estilismo, convirtiendo un diseño común (un vestido, un traje al alcance del consumidor medio) en casi Alta Costura siendo más inteligente hacer inversiones fuertes en ellos. ¿Me daría la razón en ello o simplemente me recomienda revisar mis cánones estéticos?.

Usted tiene absolutamente razón. Hoy en día en Nueva York y en Madrid, en París o en Londres, son los accesorios los que definen un estilo. En particular los zapatos y los bolsos. La moda que se utiliza por el día es básicamente funcional, pero la elección del accesorio es el termómetros que mide la temperatura del estilo de cada mujer.
 
Sin salir de mis opiniones (y no le quiero restar protagonismo?, en mi caso particular me gusta combinar estilos y no es difícil verme con zapatos de charol de cierre monk-strap, jeans y camiseta o esos mismos slippers que antes le citaba... ¿Apruebo o repito curso?.

No lo conozco pero me imagino es usted un hombre dinámico, urbano, cool con una maliciosa atención hacia los detalles... es decir un hombre joven metropolitano que podría perfectamente andar tanto por Madison Avenue como por la Gran Vía, tanto por Via della Spiga o por Faubourg Saint Honorè sin sentirse incómodo por no cambiarse de ropa en cada ocasión. Si es así... ¡ha aprobado!.

Ya para terminar, también he leído que para vd. Italia ocupa el primer lugar en el diseño y fabricación del calzado, ¿concede a España la medalla de plata o, si no, en qué lugar sitúa a nuestra industria zapatera?.

Italia ocupa desde siempre el primer puesto en cuanto a producción de calzado de nivel alto y lujo. La posición de España es otra: España, en los últimos diez años, ha sido la verdadera revelación para el sector del calzado europeo. Probablemente en términos de números ocupe el segundo lugar, pero desde mi punto de vista es más interesante observar que se ha hecho hueco en  la fabricación de calzado de moda con una determinación inesperada. Lo mismo que ha sucedido en el cine, en la pintura y en el diseño. Y esto os honra.

Supongo que, como siempre, me pasa lo mismo y, como las mayoría de las veces, así tenía que ser, pero en esta ocasión no puedo evitar lamentarme por no haber podido decir ese “encantado” y -mientras espero su nuevo Shoe Shine- pensar que de ser Cenicienta, aquí y ahora, lo tengo claro: menos príncipe y zapatito de cristal y mucho más Aldo Prem
oli
como consejero…“Gracias”.


19
octubre 09

Victorio&Lucchino: Alquimia o la importancia de llamarse blogger.

alquimia.



 

(Del ár. hisp. alkímya este del ár. clás.kīmiyā['], y este del gr. χυμεία, mezcla de líquidos).



1. f. Conjunto de especulaciones y experiencias, generalmente de carácter esotérico, relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el origen de la ciencia química. Tuvo como fines principales la búsqueda de la piedra filosofal y de la panacea universal.



2. f. Transmutación maravillosa e increíble.


3. desus. latón1.



 

 

Eso dice el el diccionario y así, más allá de simples especulaciones y experiencias esotéricas, como verdadera transmutación maravillosa e increíble, se presentaba la nueva colección de los creadores Victorio&Lucchino; auténticos alquimistas capaces no sólo de transformar el frío invierno en primavera y caluroso verano sino hasta de transformar los esquemas y normas (no escritas pero, tácitamente aceptadas) de la propia pasarela.

alquimia1.jpg“Querido amigo, VICTORIO&LUCCHINO ha pensado en ti al apostar por nuevos modelos de información y por las nuevas corrientes emergentes, acercando su moda a los bloggers. Por ello, los creadores te invitan el sábado 19 de Septiembre a que conozcas su nueva colección primavera-verano “Alquimia”. La organización ha destinado un espacio preferente para ti y tus compañeros bloggeros donde podréis conocer de cerca y ofrecer vuestro punto de vista sobre la nueva colección de los diseñadores sevillanos. y así recibía yo la invitación a esa demostración de Alquimia. Una invitación a la que, sin restarle importancia ni agradecimiento, sí he de reconocer que miraba con cierto escepticismo, precisamente como si lo que hubiese recibido fuera un “señoras y señores, niños y niñas… pasen y vean a los hombres capaces de transformar el plomo en oro”, porque, para qué negarlo, aquello del “espacio preferente”, en Cibeles, sonaba igual de bien y de irreal como aquello otro de la transformación del plomo en oro.

Me equivocaba, porque a diferencia de los antiguos alquimistas (esos de los cuentos y leyendas) éstos, los sevillanos, sí poseen la piedra filosofal capaz de obrar los milagros y allí estaba (para incomprensión, disgusto y hasta queja de algunos “periodistas”) la tercera fila del sector de prensa, reservada y destinada para los tan a veces denostados bloggers que, muchas veces (las más de ellas), somos tratados como amas de casa de otro tiempo apartadas y negadas del mundo laboral… que sí, que sí, que saben hacer ganchillo, calceta y hasta preparan deliciosas tartas de manzana con las que acompañar las tardes de té pero, queridos bloggers, el periodismo y hacer periodismo es otra cosa.

  

Y puede que lo fácil sea eso, la incredulidad, negar la tercera fila como quien tres veces negó a Cristo, apartar al blogger y atacar a los diseñadores y gabinete de prensa por dar esa entrada al ama de casa del periodismo; lo mismo que lo sencillo al decir Victorio y Lucchino, o tan sólo escribir V&L, sea volver la vista al Sur, a Sevilla, a la esencia andaluza de figuras femeninas silueteadas, adornadas de volantes y hasta de largas colas como homenaje a la copla sin dejar más espacio o posibilidad… y sí, esa vista al Sur es cierta -como cierto es que el periodismo es muchas cosas Victorio&Lucchino_004.jpg_cmyk.jpgque no es cuestión de negar aquí y ahora- pero tampoco se trata de elevarla a la categoría de verdad universal o única porque, lo mismo que existen los bloggers, también existe la alquimia, la magia de los creadores sevillanos y una moda que, aún usando esos mismos volantes, sabe construirse y reconstruirse como quien levanta de la nada un edificio, con una misma geometría y líneas; vigas maestras de colores lisos y brillantes, de estampados superpuestos en los que tiene cabida todo, formando (aunque parezca imposible) un conjunto armónico.

Y ya me perdonarán vds. pero a mí esa moda de mil vestidos para ellas y shorts combinados con blazers para ellos, de tejidos engomados, botones y pecheras de colores… fruto de la perfecta alquimia de Victorio&Lucchino, me parece romántica y a un mismo tiempo punk, de un romanticismo punk capaz de, en esa primavera, hacer brotar flores de las crestas, marcar hombreras y sustituir las cremalleras por broches y remates empedrados… pero, como les digo, ya me perdonarán vds. porque el que aquí escribe no es más que eso, un blogger, un simple posteador que, para más INRI, ni siquiera tuvo el decoro de sentarse en tercera fila sino que, como acreditado, allí estaba, desvergonzado, ocupando un asiento en front row.

 


8
octubre 09

ailanto: los magos de Oz

We’re off to see the Wizard, the wonderful Wizard of Oz… así cantaba Judy Garland vestida de Dorothy en el Mago de Oz, con su espantapájaros sin cerebro, su león sin valentía y su hombre de hojalata sin corazón; cantando y brincando sobre aquel camino de baldosines amarillos para la historia y la posteridad… Y eso era lo que pensaba nada más comenzar el desfile de los magos ailanto, en el que, si bien no había camino de baldosines, sí había un camino de colores y metacrilato cubriendo la pasarela y marcando los pasos de las modelos, como si siguiéndolo -y siguiéndolas- todos pudiésemos terminar en Oz, o más bien, como si más allá del Somewhere Over the Rainbow fuese todo un arcoiris lo que ponían bajo nuestros pies y como propuesta de moda.

¡Es un tornado!, gritaba Dorothy a punto de ser arrancada de su Kansas natal para ser arrojada a Oz y lo mismo que ella -entre tartanes de seda y cuadros velados- yo era transportado de Madrid y Cibeles a otro mundo, al reino particular de ailanto y sus magos; como si chasqueando los tobillos al ritmo de Forever Young y tarareando Girls just wanna want fun uno pudiese volar, como Dorothy -o más bien como Aladino a lomos de una alfombra mágica- sobre un país inventado de sultanes y maharajás de fábula, vestidos de sedas salvajes, shantung y tul, adornados por hileras de elefantes, flores en procesión, pequeñas selvas plagadas de tigres, topos de colores, pequeños abanicos, lazos, volantes, pantalones bombachos y hombros abullonados… la India del siglo XIX dicen los magos, Reyes de ailanto, y no les quito razón, pero para mí -Aladino o no- todo aquello fue como poder viajar a Oz: un lugar donde con el cerebro, valentía y corazón de sus monarcas, ser eternamente joven es ley y donde, está claro, las chicas sólo quieren divertirse.


5
octubre 09

José Castro: porque él lo vale

Hace tan sólo unos días alguien me preguntaba por José Castro y me decía pero, ¿quién es José Castro?, ¿por qué tanto bombo?, ¿por qué tanta fama ahora?… y la verdad es que en ese momento no supe qué contestar porque las posibles respuestas eran múltiples, iban y venían, se me agolpaban y me parecía que era imposible -y realmente lo es- resumir todo en un solo porque
Porque José Castro es boda, comunión, entierro y funeral de Galicia, es cine de terror de entre semana y sobre todo es pasión por la moda, por el arte, por la puesta en escena ya desde ese momento. Y eso se nota. Porque en José Castro convive el esteticienne Castrobandera.jpg, el hostelero, el diseño y el patronaje de pequeña academia. Y eso, al final es bagaje, vida y experiencia de la que aprender, tomar y desechar constantemente.
Porque José Castro supo ser José Castro y negarse a cortarse el tupé de su cabeza como si a un torero le piden que se corte la coleta nada más tomada la alternativa. Porque saltó a Londres sin saber ni el one, two, three y vivir (to live) más allá de sobrevivir. Porque sin ese one, two, three supo vencer y convencer, aprender y enseñar. Porque José Castro ha sabido trabajar y colaborar para y con Antonio Miró, Dolce&Gabbana, Alexander McQueen (¡ay!, ¡el McQueen gallego!), el Victorian Albert Museum, la Rinaldi, Desigual y otros tantos, siendo ellos y, a la vez, sin dejar de ser él mismo.
Porque José Castro, pese a eso -o más bien por eso-, con un nombre propio y un apellido que nunca ha perdido y a los que nunca renunció, con un nombre y un apellido ya en la moda y con su Cuervo de altura y Haute Couture iniciando el vuelo, ha seguido con los pies en la tierra, compaginando, cediendo, revitalizando y creando ingenio para otros, para otros nombres y otros apellidos.

Porque José Castro es Fédération Française de la Couture du Prêt-à-Porter, des Cuturiers et Créateurs de Mode. Y eso no lo consigue cualquiera. Porque él es como Balenciaga o como Paco Rabanne. Porque es París y, al mismo tiempo y a diferencia del propio Balenciaga o Paco Rabanne, lo es sin realmente serlo y, sin embargo, sí hace que Cibeles sea parisina o que París sea más castizo como quien juega a trasladar la diosa a los Champs Élysées o a poner las fuentes de La Concorde en plena Castellana. Porque lo mismo que existe el azul sorolla, el rojo escarlata, el verde maruja e incluso el azul bebé existe también el rosa Castro. Y eso ya queda para la eternidad. Porque sólo él ha vestido a Sarah Jessica Parker y a la Carrie Bradshaw que lleva dentro, dentro y fuera de la pantalla, revolucionando el mundo a golpe de jeans. Y eso es historia. Porque José Castro, además, es Penélope Cruz, Paz Vega e Inditex.

Porque de la Aurora infantil ha sido capaz de sacar todo el Amazonas, convirtiendo en moda su fauna y su flora.

Porque ha inventado el 2010 a fuerza de recuperar las formas de de los 80′s y teñirlas de los colores de los 90′s. Porque se atreve con la hombrera, los postizos en la cadera, el recycling y el animal print… porque en José Castro la alarma se hace vestido, los cristales bolero y las patillas pendientes. Porque no le tiembla el pulso al hacer vestido la bandera, recortándola y plegándola mil veces sobre si misma hasta convertirla en puñados de claveles y estos a su vez en vestido abanderado. Porque madre no hay más que una y él supo buscarla y encontrarla más allá del aplauso y la emoción tras el desfile, como si de eso dependiese el mundo (al menos el suyo)… pero quizás todo sea mucho más fácil, más sencillo y sí sea posible resumirlo todo y simplemente decir un: porque José Castro ha ganado el premio L’oréal al mejor diseñador y, ya se sabe… ¿por qué L’oréal?, porque él lo vale.


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