Ayer ahorré mis primeros 20 euros de los 780 que supuestamente voy a ahorrar para mi súperbolso. Ahorré 20 en vez de 15 porque no tenía cambio y así empezaba con buen pie.
Esta mañana el coche se ha quedado sin batería creo que gracias al maravilloso frío del que nos habla HK, así que he tenido que venir al trabajo en taxi porque no me daba tiempo a llegar en transporte público.
¿Con qué he tenido que pagar?
Con mis ahorros, pobrecitos ellos, saqueados antes de empezar. Voy a dejarlos en un lugar seguro en casa porque si no, no vamos a llegar a ningún buen puerto. Es que como cuando tuve la gran idea de ahorrar estaba en el trabajo, metí el dinero en un compartimento aparte en el bolso y ahí se quedó hasta que esta mañana tuve que pagar el taxi.
Para ilustrar este post os pongo la foto de mis bermuditas de hoy que me he puesto porque mi jefa no está. Ya sabéis que yo con mi jefa controlo mis estilismos no vaya a ser que me mire con cara rara. Con las sandalias no me he atrevido aunque ganas no me han faltado. Menos mal porque con bailarinas ya me han hecho algún que otro comentario sobre los shorts…
Es curiosa la tendencia de la gente de hacerte comentarios que pretenden ser graciosos cuando llevas algo llamativo. ¿Acaso voy yo por la oficina diciendo “hay que ver lo sosita que vas hoy, eh?” o “no vas a poder ni meterte la cartera en el bolsillo con esos pantalones…” o “y ese jersey? Porque mis shorts serán súpershorts pero tu jersey estaría mejor al fondo de tu armario…”?. (Aclaración -> esto han sido sólo ejemplos de cosas que podría decir un día cualquiera pero nadie llevaba hoy en mi oficina ningún jersey feo, ninguna sosez ni ningún pantalón estrecho…).
Feliz fin de semana!

