RM me preguntó y yo contesto: Dejé de fumar por no envejecer y también gracias a la moda. Es de traca, ¿no?
El principal motivo fue que alguien me dijo – vete tú a saber si era verdad o si era una de esas grandes leyendas urbanas, como la del asalto al restaurante de Madrid hace más bien poco – que si dejabas de fumar antes de los 30, el cuerpo se recuperaba enseguida y tras un tiempo sin fumar se borraba todo rastro perjudicial del horrendo hábito. El problema era si seguías fumando a partir de los 30 porque entonces ya el cuerpo ni perdona, ni olvida, ni borra ningún rastro. Así que desde alguien me contó eso cuando aún tenía 28 años, estuve planeando dejar de fumar hasta los 30.
Y así el 15 de mayo de hace tres años a las 23:59 me fumé mi casi-ultimo piti.
¿Cómo logré no volver a fumar los primeros días?
1.- Pensando continuamente en las horribles arrugas CÓDIGO DE BARRAS que tienen las fumadoras por encima de 45 años.
2.- Pensar en los dedos amarillos.
3.- Pensar en los dientes amarillos.
4.- Acordarme de que después de los 30 mi cuerpo ya no olvidaba.
¿Cómo conseguí no volverme loca?
Hice una hoja de cálculo en el que si metía la hora y día exactos en el que estaba, me decía cuantos cigarros me había evitado y el dinero que me había ahorrado.
Cuando tuve 310 € me compré estos maravillosos zapatos de Prada.

((Foto de mi viejo blog))
Desafortunadamente, poco después MyMan y yo empezamos a compartir gastos y él no está para nada de acuerdo conmigo con esta maravillosa práctica de gastarme lo que ahorro fumando en grandes caprichos. A día de hoy tendría 2.101,98 €. Bueno, un poco menos, 226,80€ menos, para ser exactos ya que desde hace un tiempo cada vez que salgo y bebo me fumo unos 15 pitis. Teniendo en cuenta que salgo casi siempre una vez a la semana y que lo he hecho durante aproximadamente 2 años, tendría ahora mismo 1.875,18 € para gastar en lo más absurdo que se me pudiera ocurrir.
Ahora que mis ansias de gastar están limitadas, sigo sin fumar más allá de las noches de copas aparte de por los motivos que os he comentado ya, principalmente porque huele muy mal. Una vez desintoxicada, el tabaco ya no me huele tan bien.
Y lo más importante, lo que me ha dado dejar de fumar son dos grandes temas sobre los que nunca ponerme de acuerdo con MyMan:
1.- ¿Realmente he dejado de fumar? ¿Pasar de 140 cigarros a la semana a 15 es dejar de fumar? Según mi criterio sí porque lo he mantenido en el tiempo. Vale, fumo un poco, pero tan poco que casi ni se nota… Es como ser fumador pasivo…
2.- ¿El ahorro no-físico es un ahorro? Yo creo que sí porque las empresas no ahorran en un cerdito ni en otra cuenta bancaria sino que ahorran sobre los libros de contabilidad, suprimiendo gastos y lo que ahorran o lo reparten o lo invierten en otra cosa, ¿no? Pues yo igual, me lo reparto y me lo invierto, que para eso está el ahorro. ¿Qué sentido tendría ahorrar si nunca puedes gastarlo?