Vale, lo confieso, se me está yendo de las manos esa manía de no querer tener la misma ropa que la gente de mi alrededor aunque sea de Zara, H&M o Mango.
Empezó con mis amigas en algún momento de la adolescencia, siguió con mis compañeras de curro siendo ya una adulta incuso en USA y el año pasado ya se me fue la pinza del todo y empecé a no comprarme lo que veía en los fashion blogs. Y eso que no es lo mismo encontrarte algo que te gusta en El blog de Betty, My Daily Style o Inside Am-Lul’s closet que en otros blogs que no pienso mencionar.
Así que el año pasado empecé a descartar cosas que me encantaban en las tiendas pero que se las había visto a una u otra blogger en internet sólo porque ya lo tenían ellas. Muy acertadamente, mi amiga PT me decía que tenía que darme igual, que es gente a lo que no conozco y a la que probablemente nunca conoceré y con la que no iba a coincidir prácticamente seguro. Pero aún así yo me emperré en que no y en que no. Quizás era porque leer cada día varios blogs de moda te desestabiliza el equilibrio cerebral. Una ve que igual que en el cole, en la blogosfera cada uno adopta su rol:
La mega-guay súper-cool de la clase que dice lo que mola y lo que no mola. Ignora a casi todo el mundo y casi todo el mundo la adora Siempre está de buen rollo: AM-LUL.
La pelota de la mega-guay que es guay-pero-menos-guay que mola pero mola menos y por tanto estará siempre a su sombra: PRINCE PELAYO
La corte guay está compuesta de aquellas que molan y que mariposean alrededor de la mega-guay intentando ser ellas mismas pero siempre influídas por lo que habrá dicho o hecho el día anterior La mega-guay: MISS AT LA PLAYA y FASHIONISIMA.

La mona que siempre saca buenas notas y que nunca se mete en líos, no dice una palabra más alta que la otra y jamás se le ocurriría meterse con nadie: MY DAILY STYLE

La borde y estirada que es una mari-resabidilla y que siempre dirá la última palabra. Más vale que no te tenga enfilada que si no, no habrá manera de poder darse la vuelta sin temor a lo que estarán diciendo por detrás: NADAIMPORTA

La aspiracional a guay que no es una pringui ni mucho menos y sí tiene algo pero no se ha hecho con el trono de la mejor porque, nena, ese está cogido desde el principio y nadie podrá bajarla de ahí pase lo que pase porque tiene encanto, tiene fuerza y tiene algo que las aspiracionales nunca tendrán: MARIONA.
Las pringuis que intentan emular a La aspiracional porque La mega-guay les pilla demasiado lejos. Ya sabéis quiénes son.
Y yo, evitando de forma consciente caer en ninguna clasificación, me negué en rotundo a tener nada que tuviera ninguna de las mencionadas. Alguna vez incluso me pasó que habiendo estrenado algo una mañana, por la tarde se lo veía a una blogger y los ojos me chirríaban y la cabeza me daba vueltas. Llegué incluso a cogerle manía a ciertas cosas aún siendo maravillosas.
Pero hoy me he rebelado. Basta ya de tonterías. Qué más me dará lo que tenga ninguna de ellas mientras en mí siga siendo algo único y diferente porque yo lo hago diferente al llevarlo a mí manera, que es única e irrpetible.
De lo que llevo hoy:
Las botas que también tiene Betty
La falda también la tiene Sisters and Dresses

Y TAN FELIZ