Las vacaciones de Semana Santa están a la vuelta de la esquina y ya estoy emocionada. Todavía no puedo creerme que voy a tener once días (11!) para mí sola sin necesidad de pasar por la oficina. Para celebrar tan emocionante evento y como la semana que viene me voy a Galicia a descansar y a disfrutar, hoy he pasado por H&M a ver si veía algo que me tentara mucho, mucho, mucho y que fuera imprescindible para esta ansiada primavera.
Me ha tentado una chaqueta color melocotón de H&M exactamente igual que ésta de la foto:
La chica de la foto es Cali, una de mis egobloggers favoritas ya que hace combinaciones curiosas que muchas veces funcionan a la perfección. Cuando vi la foto sentí la necesidad imperiosa de tener una chaquetita de punto de ese color. Llevaba ya un tiempo buscando una chaqueta color nude o rosa empolvado muy clarito y lo más cercano que había encontrado es una chaqueta hielo de la gama básica de Mango que, la verdad, tengo que reconocer que últimamente no me quito.
Así que cuando en H&M he visto la chaqueta melocotón me he emocionado. Ya podía dejar de uniformarme con la chaqueta hielo. He seguido mirando los percheros por si veía algo más y también he cogido una chaqueta de un rosa empolvado muy clarito y con los hombros abullonados. No me podía creer tener tanta suerte junta. Iba a tener tres (3!) chaquetas en esos tonos claritos que me chiflan tanto últimamente.
Pero, la vida no es siempre justa.
La chaqueta melocotón me quedaba fatal, tremendamente fatal. A mi cara no le favorece ese color y a mi personalidad no le pega ese color. Desterrada.
Me he dicho: “no pasa nada, con el rosa empolvado ya me he encontrado varias veces y sé que me queda bien”.
Sí, el rosa me quedaba bien pero esos hombros abullonados no me quedaban nada bien. ¿Pero cómo es posible si las demás cosas que tengo con hombros abullonados me quedan genial? Pues no sé cómo pero en mí el rosa empolvado con hombros abullonados queda fatal y parece que vengo de una galaxia de dulces replicantes.
Sólo me he podido comprar unas medias de encaje. Menos mal que son preciosas.

