En Madrid ya forma parte de la cultura popular el saber que la fiesta Larios que se celebra siempre en Febrero cuando termina Cibeles a propósito de la presentación del calendario Larios, como todo en la vida, no siempre está en su mejor momento y por tanto, no siempre es lo que la hizo famosa.
La crisis afecta a todos los sectores y, por supuesto, cómo no, también ha afectado a este evento sin el que Madrid ya no sería Madrid.
Así que a las tristísimas doce y pico, cual Cenicienta, en la fiesta Larios se dejaba de servir alcohol.
¿Cómo? ¿Es esto posible? “No me lo puedo creer” es lo que estoy leyendo en vuestras mentes.
Pero sí, así es. Con la mirada fría, impertérritos y sin importarles demasiado que detrás de ellos se pudieran leer miles de logos de Larios, los camareros nos decían “No queda Larios”.
¿Cómo?
No puedo encontrar una explicación. Todavía estoy perpleja.
Así que después del megaesfuerzo que supone un lunes después del trabajo ducharse, arreglarse y ponerse los tacones más imposibles de todo mi armario y el planeta Tierra, tuve que conformarme con pasármelo bien a medias, simplemente cotilleando un poco (bueno, más que un poco, lo confieso). No es que no sepa pasármelo bien sin alcohol, que sé, es que una fiesta Larios sin una Larios en la mano se me hacía muy extraño.
Por allí andaba Lujosa Barcelona, con un vestido corto por delante y largo por detrás con pinta de ser de H&M y dos tallas más pequeño de la que le correspondía.
De rojo con un traje largo muy llamativo más propio de una macrofiesta de fin de año que de una fiesta Larios, Ariadna Ferret.
Parloteando con las dos bloggers andaba Víctor Blanco que muy acertadamente decidió no disfrazarse y evitar dañarnos los ojos. Gracias, Víctor.
No muy lejos suyo andaba Fiona Ferrer a la cual sólo vi de espaldas pero cuyo pelo es tan inconfundible como el flequillo de Suzy Menkes, hablando - corrijo - más bien escuchando muy educadamente el monólogo de quién debía ser su acompañante ganadora.
Me crucé también con Gala, hablando su fluído inglés con vete tú a saber quién, muy mona ella, como siempre, con una coleta sencilla y muy discreta. Miranda andaba no muy lejos de allí con la mirada perdida supongo que extrañándose de no tener a trescientas personas queriendo hablar con ella de lo guay que es el banner de su blog. Por cierto, que Miranda es tan guapa al natural como en las fotos. A Pelayo no le ví.
Foto by I can’t teach you how to do it.
Ah y también vi a SúperMayte de la Iglesia pasándoselo pipa y bailando feliz de la vida. Seguro que ella tenía enchufe y algún camarero con falsas esperanzas le pasó una botella de Larios que ella guardó discretamente en el bolso.
Y para que veáis que no sólo sé ser crítica (constructiva, siempre) con los demás sino también conmigo misma, os cuento que yo tuve la enorme desgracia de comer el finde tan desmesuradamente que el lunes parecía que tenía una minitripa de embarazada que me trajo por el camino de la amargura cada vez que me hacían mis amigos una foto. Para intentar mejorar mi autoestima física, hoy no me ha quedado más remedio más que comer muy, muy poquito para que la tripa volviera a su normalidad. No quiero imaginarme la pinta con la que debí salir en una foto que me pidió una fan de una actriz francesa confundiéndome con ella. Obviamente ella no debió fijarse en mi amorfotripa al verme porque si lo hubiera hecho se habría dado cuenta rápido de que no era yo su ídolo ya que las actrices francesas nunca tienen tripa y siempre tienen el tipo perfecto claro que seguro que ellas no comen scones los fines de semana como yo. Tuve que explicarle a mi “fan” que yo no era la actriz de “Paris Je t’aime” pero debió parecerle muy divertido y aún así quiso hacerse una foto conmigo y con Ester.
Por cierto que quien hizo muchas fotos fue I can’t teach you how to do it que me generó un poco de envidia con su cojocámara.
The End of the Party
Etiquetas: Bloggers, Calendario Larios, Cibeles, Fiesta Larios



[...] una IT girl, si sigues la moda la tienes que seguir hasta sus últimas consecuencias. Da igual que ese día hiciera frío en Madrid, aunque hubiera nevado no habrías tenido perdón de dios. Si quieres [...]