Si tuviera algún atisbo de locura, juraría que estoy viviendo mi show de Truman particular. Últimamente me atraviesan muchas miradas de gente que no conozco, me dirigen muchas palabras y conversaciones intrascendentes personas, hombres y mujeres, a las que no he visto en mi vida e incluso me saluda gente cuya cara me es totalmente extraña.
Las opciones son:
A- Mi cara es ahora una cara común que invita a la confusión (digo es ahora porque si siempre hubiera sido común, me imagino que estas pequeñas muestras de atención de gente desconocida me habrían llamado la atención antes, ¿no?)
B- Mi cara es ahora una cara amistosa que invita a la confianza (aquí podemos aplicar el mismo razonamiento que en el anterior punto)
C- Me hago mayor y por tanto más sabia y más confiada en mi misma y lo transmito por el aire, en plan diva. Soy como un imán.
D- Me hago mayor y tengo más cara de señora que va a aguantar cualquier rollo que le echen. En plan, esta tiene paciencia, se le nota en esa naricita respingona.
E- Me hago mayor y chocheo. No me gustaría chochear con treinta y pico pero todo en esta vida es posible.
¿Por cuál votáis vosotros?
P.S. Por ti, Bea.
P.S.ii: Este post va sin foto porque llevo desde el lunes intentando subirla y no lo consigo. ¿Qué te pasa, editor de entradas?

