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febrero, 2010


25
febrero 10

Plato de Cuaresma: Encebollado de bacalao


Encebollado de bacalao.jpgEsta semana, mi amigo Cesáreo Bas (Murcia) me ha enseñado un plato de su colección “Las recetas de la madre”, muy apropiada para esta temporada: Encebollado de bacalao.

 

En Cuaresma la tradición manda y el pescado, especialmente el bacalao, se convierte en protagonista de muchas mesas españolas. Así que la costumbre vuelve a darnos una oportunidad excepcional para degustar el delicado sabor de este pescado blanco (si es fresco, en caso contrario se considera azul), rico en vitaminas y proteínas. El recetario español tiene innumerables platos basados en bacalao, (como bien se puede comprobar en el recetario de afuegolento.com), y de los mil y un estilos que tenemos de preparar el bacalo, hay dos que lideran el ranking: uno es el “pil pil” y otro el “encebollado”.

 

Ingredientes para Encebollado de bacalao:


300 g bacalao
400 g cebolla
40 g patatas
aceite de oliva
2 ñoras

Elaboración:
Se pone el bacalao en remojo dos días y se le quitan las espinas. En la olla se pone el bacalao las ñoras limpias las cebollas enteras y las patatas. Que hierva a presión 20 minutos

 

Para quien quiera prepararlo como la receta original, en afuegolento.com hemos descrito el paso a paso a través de muuuuchas fotos!

 

Un abrazo,

koldo@afuegolento.com


23
febrero 10

Algunas pocas cosas alegres


Restaurante Lágrimas Negras, de Madrid.jpgHoy lo primero que quiero hacer es felicitar a Marino Elorza, director del Hotel Puerta de América, y a Jose Luis Estevan, chef del restaurante Lágrimas Negras de dicho hotel de Madrid, así como a todos los que se unieron a ellos para llevar a buen puerto la cena benéfica que han ofrecido este mes obteniendo una recaudación de más de 118.000 euros que se van a entregar a una ONG para Haití. Y sobre todo felicitar a la gente que fue sin necesidad de salir en una revista, que acudió a la cena y pagó. A los que pusieron los vinos y los productos, sin necesidad de salir aquí diciendo quiénes son. Pero también esto nos lleva a felicitar a los políticos que sí podían hacer algo (porque están en el poder) por no acudir ni mandar a nadie en su lugar. Es una lástima que cuando nuestros representantes políticos tienen que pagar de su bolsillo y no hay fotógrafos delante no merezca la pena ir a un acto benéfico. Podríamos hablar de otras personas, conocidas y menos conocidas que no estuvieron, y es que había que pagar, pero sobre todo porque no había prensa a la que decir “¡qué buenos somos!” Creo que no hay que comentar más. Felicidades de nuevo a todos.

 

Esto nos demuestra que estamos en un país de truhanes, en el que estos años de crisis (algo bueno tenían que tener) nos van a dejar ver la gente que merece la pena.

 

Seguramente cuando nos levantamos por la mañana y conectamos la radio en muchos momentos nos llega una sensación de náuseas ¿por qué? Porque verdaderamente repugna escuchar a personas que tendrían que luchar unidas para buscar soluciones a los problemas de todos o, mejor dicho, de la mayoría de ciudadanos de este país, cuando sólo piensan por ellas mismas. Lo que más me preocupa a mí de esto es que el desprecio que pueda sentir el ciudadano hacia estas personas haga que florezcan partidos radicales de esos que solamente fomentan el rencor entre razas y clases sociales e ideológicas. Tenemos muy difícil salir de esta situación con la clase dirigente que tenemos.

 

Tampoco debemos olvidarnos de que en este “fantástico” país los bancos han recibido mucho dinero de las arcas públicas y, como bien indica la palabra, es dinero de todos; pero se niegan a ayudar a las pequeñas empresas poniendo mil trabas a los créditos y pólizas, tanto bancos como cajas de ahorro… Se llama usura. Y si no tengo mal entendido esto está prohibido por la ley. Pero bueno, a ellos se les permite todo. Vaya par de presidentes de partidos que tenemos, a la vez, presidente del Gobierno y presidente de la oposición. ¿Nos los merecemos?

 

Siempre que sucede una desgracia nos acordamos de ellos. Puede ser lo de Haití, Yemen, Afganistán… Pero lo triste  es que cuando pasan 4 o 5 días nos olvidamos, deja de ser noticia, pasa al rincón del periódico y en el telediario ya no dicen nada hasta que muera, sea secuestra o entre en combate una persona de nuestro país. Yo me pregunto: ya que no estamos en guerra, ¿qué hacemos en Afganistán? No lo entiendo. ¿Nuestro país tiene dinero suficiente para poder estar tantos lugares fuera de España con unidades militares? ¿Cuánto nos cuesta eso? Yo tengo muy claro que la situación mundial es complicada, que para salir de una crisis como ésta hay que tener ideas muy muy buenas.  Decimos que a veces no aprendemos de los errores y a lo mejor estos políticos, que en su mayoría no han trabajado fuera de la política, saben que ellos están a salvo; a lo mejor es que no han aprendido la lección y esperan que les caiga del cielo

 

…Hablemos de cosas alegres… ¿Sabéis una?

 

Pese a todo, ¡sí!, por lo primero de lo que hemos empezado hablando: se puede encontrar gente solidaria y con ideas. Que hay muchos trabajadores autónomos dispuestos a crear en estos tiempos difíciles alguna empresa. Seguramente estamos en un momento donde muchas de nuestras creencias se tienen que reciclar pero tenemos una capacidad tremenda para ello: los bares y restaurantes tendremos que dar de comer de forma más humilde. Podremos hacerlo, la gente quiere salir. Y está claro que para que la gente salga habrá que ajustar precios, eso lleva a ajustar salarios, a ajustar rentas de locales, a exigir medidas de ayuda para las pymes… Sí, ahora más que nunca hay que exigir.

 

¿Qué opinais vosotros sobre la situación que estamos atravesando?

koldo@afuegolento.com

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18
febrero 10

Viaje gastronómico a Nueva York


estatua de la libertad.jpgLA CIUDAD QUE NUNCA DUERME

 

Con el paso de los años Nueva York se ha convertido en una de las ciudades más cosmopolitas y pobladas de los Estados Unidos. La ciudad está compuesta por distritos de los que podemos destacar: Manhattan, Queens, Bronx y Staten island.

Uno de los monumentos más emblemáticos que nos encontramos en la ciudad es La Estatua de la Libertad, (regalo cedido por el pueblo francés al pueblo americano durante la Independencia). Diseñada por Eiffel, tiene una dimensión de más de 90 metros (incluido el pedestal). La estatua está ubicada en la isla de la Libertad, junto a la desembocadura del río Hudson, por lo que nos es obligado ir en Ferry a visitarla. También existe la posibilidad de visitar su interior, hoy en día tenemos aceso hasta su corona pero, eso sí, hay que esperar largas colas para poder entrar. Una de las cosas buenas que tiene Manhattan es su acesso, ya que conecta a varios distritos de Nueva York y de Nueva Jersey a través de túneles y puentes.


teatros de Broadway.jpgUna de las principales plazas que nos encontramos en Manhattan es Times Square, donde se concentra el gran movimiento comercial y de negocios de la ciudad (comercios de ropa y joyería donde encontramos las mejores marcas), los teatros de Broadway, muy característicos de la zona por sus luces de neón y el Metropolitan Museum (uno de los museos de arte más importantes del mundo).

 

Si nos ubicamos más en el centro, justo entre la calle Quincuagésima y la famosa Quinta avenida, nos encontramos con la catedral de Saint Patrick (San Patricio), una de las catedrales neogóticas más grades de Estados Unidos.

Otro de los aspectos característicos que sorprenden al viajero son los cementerios de la ciudad, catalogados como los más fascinantes del mundo. Sin ir más lejos en los jardines de la catedral nos encontramos uno, donde yacen los restos de los personajes más importantes de la historia norteamericana.

 


Brunch en un restaurante de Manhattan.jpgGastronómicamente hablando Nueva York ofrece al viajero una amplia variedad de ofertas gastronómicas de todos los países del mundo, debido a la diversidad cultural. Generalmente encontramos todo tipo de comidas, ya que cuenta con una amplia gama de restaurantes internacionales: asiáticos, europeos, africanos, americanos…, aunque los más populares son los chinos, especialmente en el barrio de Chinatown, barrio formado exclusivamente por más de 80.000 chinos.

Una de las comidas más características de los americanos es el brunch y se suele tomar a media mañana. Este tipo de desayuno puede estar compuesto desde un vaso de zumo, café, pan cake… hasta una hamburguesa con patatas fritas, huevos y bacon.

 

Los pan cake son unas tortitas de harina, huevo y levadura que se pueden tomar acompañadas de chocolate caliente, nata o fruta, pero lo más recomendado es tomarlas con jarabe de arce, ¡¡exquisitas!!

Las hamburguesas americanas son de enorme tamaño y siempre van acompañadas de patatas fritas, ensalada y tres tipos de salsa. Pero si lo prefieres, puedes pedir un panecillo de corned beef, compuesto por pan de pepitas de calabaza, carne de ternera acompañado de mostaza y pepinillos.

Uno de los platos más característicos que se pueden degustar en esta época del año es la sopa de cebolla y tomate con almejas y costrones de pan, muy recomendable para los días fríos.

En cuanto a las ensaladas, la más característica por excelencia es la ensalada Waldorf (creada en el Hotel Waldorf de esta ciudad) compuesta por lechuga, nueces, apio blanco y manzana. Una verdadera exquisitez para los vegetarianos.

Blossom cafe en columbus Ave.jpgEn referencia a los postres, tenemos que destacar la apple pie: típico pastel de manzana que se toma acompañado de puré de manzana y helado. Pero para los más golosos está el New York Cheesecake: tarta de queso fresco que se suele acompañar con mermelada o frutas, y la Banana Split: elaborado en un recipiente llamado “bote” compuesto por trocitos de plátano, helado de varios sabores, nata montada y salsa de chocolate caliente. Para acompañar a todos estos postres, nos podemos tomar una buena taza de café capuchino, típico de la ciudad neoyorquina.

Por la tarde-noche, es típico de los neoyorquinos tomar los sofisticados perritos calientes, conocidos como hot dogs, que los podemos encontrar en la multitud de puestos callejeros que se extienden por toda la ciudad, compuestos por un panecillo tipo viena, salchicha tipo Frankfurt y acompañado de unas increíbles salsas ketchup, mostaza y pepinillo.

Pero si lo prefieres, puedes visitar los restaurantes más emblemáticos de la ciudad, como el Bouley, Alain Duchase, Le Bernardin o el Blossom café, uno de los mejores restaurantes ecológicos vegetarianos de Manhattan.

En Nueva York podemos encontrar multitud de establecimientos abiertos las 24 horas: bares, restaurantes, teatros, pub, museos…, por eso se le conoce popularmente como “la ciudad que nunca duerme”.

 


Esfera del WTC.jpgPor último, os muestro la escultura diseñada por Fritz Koenig, que estuvo ubicada en la plaza de las Torres Gemelas como símbolo de paz. Es una escultura que sobrevivió a la devastación del “11 de Septiembre” y hoy en día se encuentra ubicada en el Battery Park de Manhattan. Gran símbolo.

Texto: Raúl García Jiménez
Fotos: C. Hernández

 

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16
febrero 10

Nueva tienda para profesionales y amantes de la cocina


Show esferificaciones en Cooking.jpgUn nuevo concepto de tienda ha abierto sus puertas en pleno corazón de Barcelona. Cooking, The Kitchen Company, es un espacio de compra lúdico y original que ya hemos podido ver en Madrid, y que ahora se instala en la Ciudad Condal con más de 300m2 de exposición. Nada más atravesar la puerta del establecimiento, inaugurado el 4 de febrero, uno se sumerge en el mundo de la cocina actual.

En esta tienda todo está muy estudiado hasta el mínimo detalle. Cada producto está previamente seleccionado y colocado para crear “un estilo de vida alrededor del mundo de la cocina”, un lugar donde los amantes de la cocina y los profesionales del sector podrán satisfacer sus expectativas más exigentes.

Uno de los factores diferenciadores de Cooking es la excelente calidad de sus productos, precios competitivos y una amplia oferta que incluye una esmerada selección de menaje, utensilios en acero y madera, gadgets, cuchillería, aceites y condimentos, café y té, sales, libros de cocina, repostería, robots, electrics, textil, cristalería, vajilla, cubertería, accesorios de bar y hasta una cuidada selección de vinos. Marcas como De Buyer, Mauviel, Staub, Emile Henry, Oxo, Wüsthof, Kai, Zwilling, Laguiole, Cutipol, Revol y Pillivuyt son su mayor garantía de diseño, lujo y calidad.

 

Otro de los valores añadidos que aporta Cooking es su singular espacio de Cocina Activa: un lugar escogido en la tienda donde realizar shows y demostraciones en vivo con los productos que están a la venta, confiriendo al espacio un ambiente profesional, dinámico, didáctico, atractivo y muy entretenido.

El esfuerzo en la selección del producto, la tradición de los fabricantes y la satisfacción del cliente son las claves de Cooking. Sus responsables las han mezclado con entusiasmo para atender las necesidades de cocinar en casa, con la pareja, con los niños, o para sorprender a los amigos con un regalo original.

 

Cooking, the kitchen company
C/Provenza, 249 – Barcelona
Tel.: 93 487 55 51

 

¿Qué es lo que más os gusta de Cooking?

koldo@afuegolento.com

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9
febrero 10

Mi viaje a Shangai (III parte)


En la zona de Cheng Joan Miao, de Shangai, Aves.jpgcuando salgáis a la calle fijaos bien a ver si veis un sitio donde para mucha gente y hace esquina. Es un sitio muy feo, donde se come en dos mesitas que hay en la calle… Bueno, pues es el mejor sitio de la ciudad para tomar las mejores sopas… Animaros a probarlo. Ya sería mala suerte que os vaya a tocar el plato malo a uno de vosotros… Jajaja… Esa fue mi primera reflexión cerca del puente de las 9 esquinas cuando miré y lo que me parecía una manzana de feria que todo el mundo comía era en realidad golondrinas fritas… Me puse a la cola decidido a probarlas. No son malas, pero para mí, demasiado fritas y se quedan muy secas (¡Cuidado amig@s!, se comen con la cabeza y todo… a lo mejor hay quien no lo soporta…). Alrededor del puente hay muchas tiendas y salones de te. Os aconsejo que paréis y toméis uno. Fijaos también al pasar sobre el puente: el agua esta atiborrada de carpas rojas y es difícil ver occidentales. ¡Parece que todos los chinos de China están ahí! Sabed que trae buena suerte y hay que hacerse una foto…

 

Otro consejo que os doy: comprad también flores de té. Veréis qué bonitas y será un buen regalo para traer; no ocupa nada en la maleta… y eso es importante porque ¡querréis traer un montón de cosas! Yo sigo a lo mío, hablando de mis comidas… En esta zona hay varios restaurantes chinos vegetarianos. Fijaos en sus verduras y en los guisos de tofu y en los platos de caracolas… Sí, amigos: ¡sólo comen hierba! y nada de carne… Este tipo de dieta se llama “tian luo”.

Torre de la Perla.jpgOtro día, para echar un vistazo a los restaurantes europeos, fuimos a comer al restaurante ‘The Kitchen’ de Salvatore Cuomoun. Es un local nuevo muy moderno y con la cocina vista; al entrar recuerda a un japonés, pero no lo es. Sabed que esta franquicia es de un empresario japonés, que empezó en Tokio, y ahora ha abierto al borde del río Huangpu un local, casi debajo de la torre ‘Perla de Oriente’ (por cierto que se puede subir a ella y ver las impresionantes vistas… Y en su subsuelo está el museo de Shangai, que es muy interesante para conocer la historia de la ciudad y que en 30 minutos se puede visitar. Subir a la torre y visitar el museo es una buena excursión que os llevará una hora y media, os lo recomiendo). Pero dejadme que siga con el restaurante… Los camareros, muy simpáticos. Recuerdo a Luna y Nicola, que me atendieron, por no decir de Kenny y Wataru… El restaurante tiene dos cartas (echad un vistazo en www.yestable.co.jp). Es algo muy típico en Shangai. La del mediodía incluye dos menús: uno, el ‘napoli’ (de 128 RMB) y otro, el ‘salvatore’ (de 166RMB). Ambos con café y carta de vinos completa de todo el mundo, incluidos españoles. Al cambio, son 13 euros y 17 para redondear. Como podéis ver por el nombre la carta es típica italiana y no faltaban ni los antipastos ni las pizzas. En resumen, a precios de España, allí tenéis un buen italiano en un lugar idílico con una terraza muy buena… ¡Otra cosa! No dejéis de visitar el baño, seguro que no querréis salir de él… Por cierto, muy cerca está un restaurante español nuevo, pero sin ningún interés especial… A lo mejor tendré que pensar en cogerlo yo…. Jajaja…


¡Ah! Si queréis ver una de las cartas más largas del mundo… Tenéis que ir a comer debajo del hotel Hilton (en el 250 de Huashan Rd.): un elegante restaurante con más de 150 platos y cosa curiosa, salen rapidísimamente… En este viaje no pude ver la cocina, pero la próxima vez quiero entrar para contaros qué se siente. Debe dar un mareo de vértigo verlos trabajar a tanta velocidad y también contar los cocineros… El restaurante tiene buen marisco y buen pescado. Yo comí carpa frita de varias maneras, muy rica. Y después a las 23h30 me llevaron a tomar un típico masaje de Shangai… Como os contaba este es otro lugar que no tenéis que dejar de visitar. Es muy curioso: al entrar sólo ves ejecutivo@s, desconectándose del largo día a un precio muy bueno. Además podéis comer o tomar un café mientras lo imparten. Echad un vistazo a la página: www.macauregency.com y veréis qué cantidad de cosas encontráis.

Como veis, cada día de mi viaje fue una auténtica aventura culinaria. Al día siguiente comí en el restaurante del hotel (marriott.com/property/propertypage/SHAJW). Estuvimos en el California Grill. Yo opté por el menú del día para ver cómo funcionaba y me pareció bueno, pero muy sencillo… La verdad es que esperaba más del sitio. Y el resto de la carta tampoco es para tirar tiros… Por cierto, lo que sí que os recomiendo es que vayáis a tomar un café a su magnifico bar JW´s lounge o al ‘Marrito Café’, que me gustó mucho por su elegancia y sus vistas. Ya tengo ganas de volver y quitarme la espina comiendo en el Wan Hao que tiene muy buena fama. Esa noche cené con una española, Mari Cruz, y un grupo de embajadores en el restaurante español ‘El mesón de carmen’ (comida clásica) en la calle Yuan Road Suzhou, New District Suzhou. Su dueño se llama Alberto Zhan y es también exportador de vinos españoles (para quien le interesen los negocios con China, os dejo su e-mail: fzs666@gmail.com). Allí sirven una buena cocina, hecha con ganas. Además es que ¡el mundo es un pañuelo! El jefe de cocina es un amigo cocinero que estaba en el Palace de Madrid hace más de 20 años y nos ¡encontramos en China!

 

Al día siguiente volví a comer en el CJW Restaurant (www.cjwchina.com) para comparar… Es allí donde tengo previsto hacer mi carta y quería tomar el pulso al local. La verdad es que comimos muy bien y además las vistas son fantásticas, recomendable. Por la noche tuve ocasión de ir a cenar a uno de los locales más famosos de la ciudad que es el ‘Three on the boun’. Es un sitio muy bonito y que ha guardado ese estilo Art Déco, con luces muy tenues y al fondo una gran cocina acristalada. El lugar tiene una barra muy bonita que está en el centro del local (echad un vistazo a su web: www.threeonthebund.com, os gustará). Fui a cenar con Tin, mi guía Victoria y el chef de CJW. Los tres tomamos el menú degustación. La comida me gustó, muy clásica francesa y los postres muy buenos. Hay que decir que el cocinero es un famoso cocinero americano, David Laris, que no falla. Os aconsejo que por lo menos vayáis a conocer el lugar.

Otro lugar que no podéis de dejar de visitar es el hotel Grand Hyatt. El hotel empieza en la planta 50 del edificio (su web: http://www.shanghai.grand.hyatt.com/hyatt/hotels/index.jsp ) Entrad y conocerlo. Si podéis, pasad por allí, sentaos en la recepción y mirad hacia arriba: es como estar dentro de una caracola. Y luego subid arriba, a los restaurantes, y asomaros, pero si sufrís de vértigo, mejor no lo hagáis porque no lo podréis soportar. El hotel tiene seis restaurantes de diferentes estilos. Sugiero que os toméis una copa en el piso 87, en el ‘Cloud 9′ y para comer, ir al ‘Club Jim Mao’, donde os servirán una cocina de Shangai de alto nivel.

Calle comercial de Shangai.jpg¿Qué más?… Bueno, otro sitio típico y de buen precio, visitado sólo por locales, donde si va un europeo pasa casi desapercibido entre tanto chino, es ‘Mega Bite’. Lo probé cuando fui a conocer Carrefour. Allí compras un ticket y lo cambias por comida recién hecha. Está muy bueno y además te integras con la gente local. Te suelen mirar y se ríen… Jajaja… ¡Y tú te ríes con ellos! Os doy las señas: en la 1ª planta de Carrefour, 268 South Shuicheng Rd., Gubei. Y podría hablaros de muchos más sitios… Pero ¡preparaos para la vuelta de mi segundo viaje!

Pero, antes de marcharme, no quiero dejar de daros dos recomendaciones más. Uno es el hotelazo JC Mandarin de Shangai (su web: www.jcmandarin.com), donde os aconsejo que os deis un paseo y subáis a la primera planta para ver las cocinas abiertas de los restaurantes. ¡Es una locura! En este hotel disfruté de una de las mejores cenas del año 2006. Fue en el restaurante ‘Jade on 36′ bar-restaurante. El lugar es muy europeo y cuenta con un jefe de cocina francés, Paul Paret, y su segundo de a bordo de origen australiano, que hacen una cocina súper divertida, atrevida y muy técnica. Tenéis varios menús degustación para elegir y cada uno diferente. Si vais varios, cada uno puede pedir uno diferente y no ponen pegas, por lo menos en mi caso. Disfrutaréis de muy buenos aperitivos y de la entrada de la comida, con muchos platos con fruta; los postre sin embargo, son todos de verduras… Y sabéis, en el próximo viaje me voy a animar a probar el de zanahoria, a ver si es mejor que el mío… Jajaja… Sí amigos, fue la mejor de las cenas en europeos de Shangai. Y para terminar, recuerdo como otra buena cena la tomada en Bai Cao Chuan Qi, enfrente de JCW en Xintiandi. Es un restaurante de cocina curativa, donde dicen que se equilibra el ying y el yang. Sin duda, es un sitio donde merece la pena comer. Está todo muy bueno: sopa de cerdo con ginseng, ternera salteada al wok con pimientos secos (al principio te asustas porque parece que todo va a picar mucho, pero no es verdad, muchos ni pican!), ajo y cilantro; setas salteadas con soja; cabeza de pescado frita algo picante (es para chupetear); pollo con ajo y soja; empanadas de trigo rellenas de espinacas y frutos secos o rellenas con pasta de soja negra y comino, todo acompañado de té y agua de arroz.

Y antes de despedirme, la gran pregunta seria… ¿Por qué en todos los aeropuertos del mundo se come tan mal en los restaurantes? Y lo digo también por el de Shangai. Lo quise probar, pero nada, no hay forma. Todo lo que se salga de un sandwich de jamón y queso… lo estropean. Pero ocurre igual en todas partes: en Barcelona, en Madrid, ¡hasta en París! Me gustaría que alguien me lo explicara y me dijera por qué son tan caros… Pero me parece que no tiene remedio…

Hasta aquí la crónica de mi primer viaje a Shangai. Espero que os haya gustado y si os animáis a conocer su cultura aprovechad el tiempo al máximo. ¡Pasadlo bien!

(Fotos 2 y 3: www.turismodechina.org/galeria/principal.php)

¿Os ha gustado mi aventura por Shangai?

koldo@afuegolento.com

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6
febrero 10

Mi viaje a Shangai (II parte)

Desde luego Shangai tiene algo especial, como Sevilla, pero cuando entra el atardecer y empieza iluminarse… es como que se viste de gala, se pone guapa y parece que cambia; se relaja un poco y es cuando se puede dar un paseo al lado del río, un sitio lleno de gente llegada desde cualquier lugar de China. Allí hay más turistas chinos que extranjeros…
Un WC curioso.jpg
 Y es uno de los momentos en que merece la pena ir al Cigar Jazz Café (CJW) en el piso 50 del Bund Center. Desde allí tenéis una vista magnífica de la ciudad…  Apuntad la dirección: 222 Yan An Road East. Allí podéis ir cenar o ir a escuchar un buen concierto de jazz. Cuando yo estuve estaba actuando la famosa cantante Joan Cartwright rodeada de buenos músicos. La directora es de Taiwan y toca el piano. Bueno, ya sé que se me nota que este local es uno de los dos que voy a asesorar, pero creedme que os gustará. También podéis ir allí por la mañana a la hora del almuerzo y disfrutar de la vistas y, a partir de septiembre o de octubre, de mi comida, un toque de mediterránea con asiática. En la cocina estará mi amigo Tim Kai, un gran jefe chino, ya me contaréis si os gusta.

 

Otra cosa que no tenéis que dejar de hacer es tomar un masaje. Es súper típico. Los hay más o menos de lujo, pero el más caro os puede costar 90 yuanes, al cambio unos 9 euros (estando 45 minutos) y merece la pena. En cada esquina encontraréis un sitio en el que parar y que os den un masaje, ya digo que son muy buenos. Apuntad una dirección: Liu Ping Blindman, Masaje Center, 58 Tai Chang Lu.

 

Otra cosa: los taxis son muy baratos. El precio mínimo de carrera es de 10 yuanes (1 euro para que os hagáis una idea) y calculad que unos 8 kilómetros salen a 250 yuanes (2,50 euros). Eso sí, tened cuidado y recordad que siempre se sale por la puerta derecha de taxi… Os aseguro que son de los mejores taxis del mundo, o al menos, de los que yo he probado: muy serviciales y limpios. Que no os dé miedo.

 

También merece la pena que conozcáis el mercado de flores y pájaros, que está en Xizang Manlu. Es un mercadillo muy entrañable. Y a cinco minutos está el Rastro (calle Dongtai III). Está lleno de puestos de lo más variopintos. Allí encontraréis sobre todo cosas antiguas, pero ¡ojo! Que hay muchas falsificaciones… Tenéis que saber lo que compráis. Otro mercado interesante es el de Fuyou que está lleno de tallas, cestos de madera tallada, frascos de rapé y mil cosas más… También el mercado de los sastres o de los tejidos al por mayor es muy curioso (118 Dongjiadu Lu): es el más nuevo de los que he citado hasta ahora. Es inmenso y está lleno de distintos tipos de lino, de algodón, etc… Puedes elegir la tela que más te guste y te hacen un traje allí mismo. En general, todo Shangai es una auténtica tienda. Os aconsejo que vayáis por el barrio francés: es delicioso pasear por él, ¡es como trasladarse en el tiempo y pasar a otra época! (…) Y así podría seguir horas. Y eso que me faltan muchas cosas por conocer. ¡Por eso vuelvo a marcharme dentro de un mes! Seguiré contándoos cosas para terminar de animaros a visitar China, merece la pena.


Comida picante china.jpg 

Cuando uno viaja a este país, tendría que saber que se le da mucha importancia al comer. La comida está ligada a sus creencias y el comer no sólo implica alimentarse, sino que da satisfacciones. Como ya os comenté en el primer capítulo, China es además un país muy rico en diferentes cocinas. Como ejemplo os diré que las más conocidas son la de la región de Cantón, que incluye Hong Kong; la de la región de Shangai (dentro de la ciudad podéis encontrar comida de todos los lugares, con 22 millones de habitantes, ¡imaginaos!); la de Huaiyang, que está en la parte más oriental del país; la de Pequen y la de Shandong, que están en el norte y centro… Y esto es sólo un ejemplo… Fijaos lo rica que es… sólo de pensarlo se me hace la boca agua y me dan más ganas de estar allá de nuevo… ¡Claro que España con lo pequeña que es y su diversidad gastronómica, nada tiene que envidiar a China!

Os cuento. El primer día que llegué a Shangai estuve en un sitio que traducido al español se llama “Cristal de jade”, en la segunda planta del Unit 12ª House 6-7 south block, lane 123, Xinye Rd Xintiandi (mira que son complicadas las direcciones en chino… pero espero que si alguna vez os decidís a ir por allí, mis indicaciones os sean de utilidad…). Es un sitio moderno, de colores claros y grandes cristaleras a la calle. Su dueño tendrá unos 50… Este fantástico lugar rompe el tipismo de los clásicos sitios “rococós” a los que estamos acostumbrados los europeos. Allí comí ¡uno de los mejores cochinillos de mi vida! El pato lacado sale cortado compartiendo espacio con el cerdo, el pollo y dos salsas diferentes… ¡Qué textura y qué aroma! Allí fue donde me dio la corazonada que iba a ser un buen viaje y que iba a disfrutar de comer como un loco. Fue mi primera experiencia seria de comer con té y agua de arroz y desde ese día mi cabeza no deja de pensar que es lo correcto… Aunque me gusta más comer con un buen vino… También tomé las pezuñas de pollo en escabeche… muy ricas, pero no aptas para todo el mundo porque su aspecto no se puede disimular…


Sobre el tema del vino, es una cuestión de costumbres. A mí me parece muy justo y lo encuentro súper sano que a los chinos les guste tomar vino cuando salen con amigos en vez de tomar un cubalibre o una cerveza… Está muy bien salir y disfrutar de un buen vino sosegadamente, es otra forma de disfrutar un buen caldo… Y así tantas cosas que hacemos de forma diferente.

 

Patitas.jpgDurante mi primer viaje a China, también fue la primera vez que comí tan variada gama de pastas de arroz hechas de mil formas y donde casi sin tiempo de reaccionar, tenía que ir probando todos los diferentes platos que mi amigo me iba pasando… Cuando de repente me llegó una sopa de tallarines y cacahuetes (al estilo Chechuan); también tomé una tarrina de pasta de arroz y un tubérculo de la familia de la coliflor (romanesco si no me equivoco), ¡que tenía jamón! Sabéis, al cabo de unos días, visitando un mercado, descubrí que en esa zona de China también se hace un tipo de jamón serrano, que sólo usan para cocinar… Ahí fui atando cabos… Disfruté también de sus ricas empanadillas al vapor rellenas de gambas; las que son rellenas de carne hay que comerlas despacio porque tienen caldo dentro, con el que hay que tener un cuidado especial para no quemarse los morretes… Ya tengo ganas de volver para comerlas de nuevo… Sabed que los chinos toman generalmente la sopa en medio de la comida. La sopa con pasta de arroz suele ser también su primer desayuno, ya veréis qué bueno. (Continuará…)

 

¿Y tú? ¿Has estado en Shangai?

koldo@afuegolento.com

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4
febrero 10

Mi viaje a Shangai (I parte)

 


Vista aérea de Shangai.jpgHoy voy a contaros cómo fue mi primera aventura por el maravilloso país que es China y su apasionante cultura culinaria.
¿Qué por qué China? Empezaré por el principio… Si tengo que ser sincero, todo comenzó con un e-mail de una amiga (María) para presentarme a Eric, un empresario chino que tiene dos restaurantes Café Jazz en Shangai. Eric quería venir a España a conocer a un grupo de cocineros, entre los que estaba yo, a ver cuál de ellos le gustaba más para poner la carta de sus locales en Shangai. ¡Y ahí está la noticia y el porqué de este viaje! El seleccionado fui yo. La verdad es que desde el primer día que nos vimos en Mallorca, ya nos caímos bien. Él vino con su simpática novia Judy, y lo pasamos en grande.

 

Respecto a mi periplo en China… Voy al grano. El viaje lo hice desde París. Salimos puntuales y eso es importante. Nada que destacar del aéreo francés, excepto que ese aeropuerto, como casi todos, es un buen sitio para observar. Es un lugar donde se cruza gente de todas partes del mundo…gente del país, extranjeros de paso, extranjeros que se quedan, otros que son hijos de emigrantes, ya nacionalizados franceses. Los hay de todos los colores: blancos, negros, “caféaulait” (que, pronunciado, suena muy español: café “olé”), con un toque asiático, árabe, “polaquenses”, etc…

 

Es decir, que hoy en día puedes pensar que estás como en casa en cualquier sitio, o sentirte extranjero hasta en casa, sólo hay que elegir cómo te quieres sentir…yo siempre elijo sentirme (casi) como en casa en el lugar en el que esté en ese momento.

 


Mi amigo Xavier.jpgYa estoy listo para el largo viaje. Sale el avión y me toca un simpático compañero de de nombre Xavier, “petit”, francés, simpático y alegre. Cómo se nota que no trabaja en el aeropuerto… Jajaja. De hecho, en este reportaje hay varias fotos sacadas por él. Del viaje en el avión sólo os diré una cosa: no entiendo por qué los de business class tiran más cosas al suelo que los de turista… Habrá que hacer un estudio o ¡a lo mejor ya existe! Habrá que buscarlo…

 

El vuelo bien, nada que resaltar. La llegada a Pudong, sin problemas. Los trámites de entrada fueron normales, desde luego más normales que los de mi último viaje a Cuba… En el aeropuerto me estaban esperando mi amiga Judy, mi maravillosa traductora Victoria y Juxu, el chofer, que sólo sonreía una vez al día y ni se inmutaba ni le temblaba la mano conduciendo en esta loca ciudad.

 

Una sugerencia: si alquiláis un coche es con chofer y ¡amigos!, es mucho mejor para moverse por allí. Del aeropuerto a la ciudad se tardan unos 45 minutos dependiendo del tráfico. Si podéis, id en el tren bala, es muy barato y os deja en el centro de la city y, desde luego, es toda una experiencia. Yo no llegué a probarlo, pero el próximo día 2 de julio que vuelvo, les he dicho que quiero ir en el tren, que me vengan a buscar (¡necesito sobre todo a mi traductora!) pero sin coche… ¡Ya os contaré!

 

Aparte del tren bala, el comer en China sí que es una aventura, no por difícil, sino por la gran variedad de su cocina. China es un país inmenso en el que conviven muchas culturas, pero con diferencias tan marcadas…

 

Lo primero que ves es que del viejo Shangai cada vez queda menos y que es una ciudad que cambia por momentos. Además, me da la impresión de que allí la gente está alegre, y es agradable. Sin duda, su deporte favorito es hablar por teléfono. Sí, hasta los que van en bici, que son muchos, ¡no lo dejan! Veréis qué bonito y como podéis estar horas mirando el ir y venir de la gente… Tanto caminando, como por la carretera. Y no dejaréis de sonreír porque no entenderéis que no haya miles de accidentes entre coches, bicis y peatones, bueno y motos…

 

Fijaos que yo soy motero, pero ¡no iría ni loco en moto por Shangai!

 


Calle de Shangai.jpgLa ciudad impresiona de verdad. Y eso que yo entré en ella de la mano de gente de allí. Nada más llegar, me llevaron a mi hotel que estaba muy céntrico, una gozada. Después de una reparadora ducha ya me estaba esperando Eric en el hall del hotel (lo bueno es que uno sale de París y va a favor en el tiempo, o sea, duermes en el avión y llegas de día) y de ahí nos fuimos a comer a la zona Xintiandi, que es el barrio de moda, el escaparate de la vida nocturna de Shangai. Es una zona que no es cara pero donde el nivel es más o menos como el de España. Allí encontraréis un Cigar Jazz Café (
www.cjwchina.com), el mejor sitio de jazz de la zona y con una buena terraza. Alrededor hay varios restaurares muy interesantes tanto en la estética como en la comida que preparan. Para mí fue una experiencia increíble y que voy a repetir ya mismo… Jajaja!

 

Los mercados también son impresionantes. Sobre todo los de pescado. ¡Es para volverse loco! Sólo de la variedad y de todo lo que puede verse en el mercado conocido y desconocido para nosotros… Es curioso el hecho de que hay muchos restaurantes en el mismo mercado, donde te cocinan lo que compras. Para mí fue genial pues desde ese momento pude probar y saber cómo se hacen esos productos tan diferentes, sobre todo uno que tenía una pinta rarísima… que es el de trompa de elefante. ¡Es increíble! Es como para un espeleólogo encontrar un yacimiento… También os recomendaría que fueseis a un hipermercado para aprender lo que consumen los chinos. Seguro que descubriréis muchas cosas nuevas para todos vosotros. Algo que me encantó fue ver todas las verduras y frutas, también la sección de platos preparados y la carnicería. Id a echar un vistazo, repito merece la pena. (Continuará…)

 

Os daré algún consejo para moveros por Shangai en:

koldo@afuegolento.com

www.afuegolento.com


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