En la zona de Cheng Joan Miao, de Shangai,
cuando salgáis a la calle fijaos bien a ver si veis un sitio donde para mucha gente y hace esquina. Es un sitio muy feo, donde se come en dos mesitas que hay en la calle… Bueno, pues es el mejor sitio de la ciudad para tomar las mejores sopas… Animaros a probarlo. Ya sería mala suerte que os vaya a tocar el plato malo a uno de vosotros… Jajaja… Esa fue mi primera reflexión cerca del puente de las 9 esquinas cuando miré y lo que me parecía una manzana de feria que todo el mundo comía era en realidad golondrinas fritas… Me puse a la cola decidido a probarlas. No son malas, pero para mí, demasiado fritas y se quedan muy secas (¡Cuidado amig@s!, se comen con la cabeza y todo… a lo mejor hay quien no lo soporta…). Alrededor del puente hay muchas tiendas y salones de te. Os aconsejo que paréis y toméis uno. Fijaos también al pasar sobre el puente: el agua esta atiborrada de carpas rojas y es difícil ver occidentales. ¡Parece que todos los chinos de China están ahí! Sabed que trae buena suerte y hay que hacerse una foto…
Otro consejo que os doy: comprad también flores de té. Veréis qué bonitas y será un buen regalo para traer; no ocupa nada en la maleta… y eso es importante porque ¡querréis traer un montón de cosas! Yo sigo a lo mío, hablando de mis comidas… En esta zona hay varios restaurantes chinos vegetarianos. Fijaos en sus verduras y en los guisos de tofu y en los platos de caracolas… Sí, amigos: ¡sólo comen hierba! y nada de carne… Este tipo de dieta se llama “tian luo”.
Otro día, para echar un vistazo a los restaurantes europeos, fuimos a comer al restaurante ‘The Kitchen’ de Salvatore Cuomoun. Es un local nuevo muy moderno y con la cocina vista; al entrar recuerda a un japonés, pero no lo es. Sabed que esta franquicia es de un empresario japonés, que empezó en Tokio, y ahora ha abierto al borde del río Huangpu un local, casi debajo de la torre ‘Perla de Oriente’ (por cierto que se puede subir a ella y ver las impresionantes vistas… Y en su subsuelo está el museo de Shangai, que es muy interesante para conocer la historia de la ciudad y que en 30 minutos se puede visitar. Subir a la torre y visitar el museo es una buena excursión que os llevará una hora y media, os lo recomiendo). Pero dejadme que siga con el restaurante… Los camareros, muy simpáticos. Recuerdo a Luna y Nicola, que me atendieron, por no decir de Kenny y Wataru… El restaurante tiene dos cartas (echad un vistazo en www.yestable.co.jp). Es algo muy típico en Shangai. La del mediodía incluye dos menús: uno, el ‘napoli’ (de 128 RMB) y otro, el ‘salvatore’ (de 166RMB). Ambos con café y carta de vinos completa de todo el mundo, incluidos españoles. Al cambio, son 13 euros y 17 para redondear. Como podéis ver por el nombre la carta es típica italiana y no faltaban ni los antipastos ni las pizzas. En resumen, a precios de España, allí tenéis un buen italiano en un lugar idílico con una terraza muy buena… ¡Otra cosa! No dejéis de visitar el baño, seguro que no querréis salir de él… Por cierto, muy cerca está un restaurante español nuevo, pero sin ningún interés especial… A lo mejor tendré que pensar en cogerlo yo…. Jajaja…
¡Ah! Si queréis ver una de las cartas más largas del mundo… Tenéis que ir a comer debajo del hotel Hilton (en el 250 de Huashan Rd.): un elegante restaurante con más de 150 platos y cosa curiosa, salen rapidísimamente… En este viaje no pude ver la cocina, pero la próxima vez quiero entrar para contaros qué se siente. Debe dar un mareo de vértigo verlos trabajar a tanta velocidad y también contar los cocineros… El restaurante tiene buen marisco y buen pescado. Yo comí carpa frita de varias maneras, muy rica. Y después a las 23h30 me llevaron a tomar un típico masaje de Shangai… Como os contaba este es otro lugar que no tenéis que dejar de visitar. Es muy curioso: al entrar sólo ves ejecutivo@s, desconectándose del largo día a un precio muy bueno. Además podéis comer o tomar un café mientras lo imparten. Echad un vistazo a la página: www.macauregency.com y veréis qué cantidad de cosas encontráis.
Como veis, cada día de mi viaje fue una auténtica aventura culinaria. Al día siguiente comí en el restaurante del hotel (marriott.com/property/propertypage/SHAJW). Estuvimos en el California Grill. Yo opté por el menú del día para ver cómo funcionaba y me pareció bueno, pero muy sencillo… La verdad es que esperaba más del sitio. Y el resto de la carta tampoco es para tirar tiros… Por cierto, lo que sí que os recomiendo es que vayáis a tomar un café a su magnifico bar JW´s lounge o al ‘Marrito Café’, que me gustó mucho por su elegancia y sus vistas. Ya tengo ganas de volver y quitarme la espina comiendo en el Wan Hao que tiene muy buena fama. Esa noche cené con una española, Mari Cruz, y un grupo de embajadores en el restaurante español ‘El mesón de carmen’ (comida clásica) en la calle Yuan Road Suzhou, New District Suzhou. Su dueño se llama Alberto Zhan y es también exportador de vinos españoles (para quien le interesen los negocios con China, os dejo su e-mail: fzs666@gmail.com). Allí sirven una buena cocina, hecha con ganas. Además es que ¡el mundo es un pañuelo! El jefe de cocina es un amigo cocinero que estaba en el Palace de Madrid hace más de 20 años y nos ¡encontramos en China!
Al día siguiente volví a comer en el CJW Restaurant (www.cjwchina.com) para comparar… Es allí donde tengo previsto hacer mi carta y quería tomar el pulso al local. La verdad es que comimos muy bien y además las vistas son fantásticas, recomendable. Por la noche tuve ocasión de ir a cenar a uno de los locales más famosos de la ciudad que es el ‘Three on the boun’. Es un sitio muy bonito y que ha guardado ese estilo Art Déco, con luces muy tenues y al fondo una gran cocina acristalada. El lugar tiene una barra muy bonita que está en el centro del local (echad un vistazo a su web: www.threeonthebund.com, os gustará). Fui a cenar con Tin, mi guía Victoria y el chef de CJW. Los tres tomamos el menú degustación. La comida me gustó, muy clásica francesa y los postres muy buenos. Hay que decir que el cocinero es un famoso cocinero americano, David Laris, que no falla. Os aconsejo que por lo menos vayáis a conocer el lugar.
Otro lugar que no podéis de dejar de visitar es el hotel Grand Hyatt. El hotel empieza en la planta 50 del edificio (su web: http://www.shanghai.grand.hyatt.com/hyatt/hotels/index.jsp ) Entrad y conocerlo. Si podéis, pasad por allí, sentaos en la recepción y mirad hacia arriba: es como estar dentro de una caracola. Y luego subid arriba, a los restaurantes, y asomaros, pero si sufrís de vértigo, mejor no lo hagáis porque no lo podréis soportar. El hotel tiene seis restaurantes de diferentes estilos. Sugiero que os toméis una copa en el piso 87, en el ‘Cloud 9′ y para comer, ir al ‘Club Jim Mao’, donde os servirán una cocina de Shangai de alto nivel.
¿Qué más?… Bueno, otro sitio típico y de buen precio, visitado sólo por locales, donde si va un europeo pasa casi desapercibido entre tanto chino, es ‘Mega Bite’. Lo probé cuando fui a conocer Carrefour. Allí compras un ticket y lo cambias por comida recién hecha. Está muy bueno y además te integras con la gente local. Te suelen mirar y se ríen… Jajaja… ¡Y tú te ríes con ellos! Os doy las señas: en la 1ª planta de Carrefour, 268 South Shuicheng Rd., Gubei. Y podría hablaros de muchos más sitios… Pero ¡preparaos para la vuelta de mi segundo viaje!
Pero, antes de marcharme, no quiero dejar de daros dos recomendaciones más. Uno es el hotelazo JC Mandarin de Shangai (su web: www.jcmandarin.com), donde os aconsejo que os deis un paseo y subáis a la primera planta para ver las cocinas abiertas de los restaurantes. ¡Es una locura! En este hotel disfruté de una de las mejores cenas del año 2006. Fue en el restaurante ‘Jade on 36′ bar-restaurante. El lugar es muy europeo y cuenta con un jefe de cocina francés, Paul Paret, y su segundo de a bordo de origen australiano, que hacen una cocina súper divertida, atrevida y muy técnica. Tenéis varios menús degustación para elegir y cada uno diferente. Si vais varios, cada uno puede pedir uno diferente y no ponen pegas, por lo menos en mi caso. Disfrutaréis de muy buenos aperitivos y de la entrada de la comida, con muchos platos con fruta; los postre sin embargo, son todos de verduras… Y sabéis, en el próximo viaje me voy a animar a probar el de zanahoria, a ver si es mejor que el mío… Jajaja… Sí amigos, fue la mejor de las cenas en europeos de Shangai. Y para terminar, recuerdo como otra buena cena la tomada en Bai Cao Chuan Qi, enfrente de JCW en Xintiandi. Es un restaurante de cocina curativa, donde dicen que se equilibra el ying y el yang. Sin duda, es un sitio donde merece la pena comer. Está todo muy bueno: sopa de cerdo con ginseng, ternera salteada al wok con pimientos secos (al principio te asustas porque parece que todo va a picar mucho, pero no es verdad, muchos ni pican!), ajo y cilantro; setas salteadas con soja; cabeza de pescado frita algo picante (es para chupetear); pollo con ajo y soja; empanadas de trigo rellenas de espinacas y frutos secos o rellenas con pasta de soja negra y comino, todo acompañado de té y agua de arroz.
Y antes de despedirme, la gran pregunta seria… ¿Por qué en todos los aeropuertos del mundo se come tan mal en los restaurantes? Y lo digo también por el de Shangai. Lo quise probar, pero nada, no hay forma. Todo lo que se salga de un sandwich de jamón y queso… lo estropean. Pero ocurre igual en todas partes: en Barcelona, en Madrid, ¡hasta en París! Me gustaría que alguien me lo explicara y me dijera por qué son tan caros… Pero me parece que no tiene remedio…
Hasta aquí la crónica de mi primer viaje a Shangai. Espero que os haya gustado y si os animáis a conocer su cultura aprovechad el tiempo al máximo. ¡Pasadlo bien!
(Fotos 2 y 3: www.turismodechina.org/galeria/principal.php)
¿Os ha gustado mi aventura por Shangai?
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