hola.com

 

¡A escena!


grace.jpgEl día de la fiesta, todos los habitantes de la casa nos despedimos a las cinco de la tarde para retirarnos a nuestros respectivos aposentos, cual comedidas cenicientas. Boy desapareció por un pasillo detrás de Morty, mientras yo me encogía de hombros. Qué me importaba aquel engreído cuando aquella noche todas las miradas iban a estar posadas en mí. ¡Bah!

Y yo, a aquellas alturas, estaba borracha de mí misma. Tarde o temprano triunfaría. No podía ser de otra manera: derrochaba belleza, talento y coraje, y estaba sin duda en el lugar adecuado. Era imposible que pudiera fracasar.

Sin embargo, a medida que fue cayendo el sol y la casa iba poblándose de un murmullo de voces, pasos y sonidos de coches que aparcaban, empecé a perder fuelle. Necesité mucho tiempo y varias copas de champán (había cogido una botella de la bodega por si acaso) para decidirme a salir de la habitación y enfrentarme con la fiesta.

audrey-hepburn-sabrina.jpg

Aunque, al fin y al cabo, la novia siempre se hace esperar.

Pensé que lo correcto era que Morty viniera a buscarme, pero nadie llamó a mi puerta. Cuando la botella no dio más de sí, decidí que
escalera.jpgera hora de actuar. Finalmente descendí por las escaleras sin pisarme el vestido ni una sola vez.

El salón estaba tomado por corrillos de gente con copas en la mano. El tipo de gente y de charlas a los que yo ya estaba acostumbrada, así que no había nada que temer.

Morty apareció ante mis ojos, con su pelo engominado, un traje blanco y una pajarita roja a juego con el Martini que sostenía en su manita.

-Pequeña, estás bellísima. Ven, quiero que todo el mundo te conozca -dijo, tendiéndome el brazo. Yo di un paso adelante…

Un comentario

  1. Menuda escena. Esa bajada por la escalera es digna de las más grandes Divas.
    ¡Besos!

Deja un comentario


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer