-¡Esta iba a ser mi fiesta, y nadie me mira siquiera! -estallé-. No pinto nada en esta película.
Una putilla con un minúsculo tanga blanco y completamente empapada apareció por detrás de Jimmy y trató de llevárselo.
-¡Estate quieta, estúpida! -dije, tirando de él-. ¡Lárgate!
-¿Pero tú de qué vas, tía? ¿De qué te has disfrazado? -chilló la otra, riéndose de mí en mi propia cara.
Miré mi vestido arruinado por el agua y comprendí que, en efecto, el aspecto de aquella pobre chica no era más lamentable que el mío.
Y entonces ya no pude controlarme. Sin que Jimmy lograra impedirlo, eché a correr con todas mis fuerzas, chocando con la masa de gente, borrosa a causa del alcohol y de mis lágrimas furiosas.
Ya era hora de que Morty me explicara algunas cosas, y no podía esperar ni un segundo más.
En el salón no había ni rastro de él. Subí las escaleras como una flecha, camino de los dormitorios. Seguí el rastro de unas voces masculinas hasta comprobar que procedían de mi propio dormitorio. Me detuve en seco en el pasillo y, jadeando, asomé la cabeza, para toparme con una escena dantesca.


I just want to be wonderful-