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febrero, 2009


20
febrero 09

ME TRASTORNÉ ONLINE

Hace ya dos semanas de aquella cita infernal y no he sido capaz de volver a entrar en la página de novios.es. Como estoy un pelín aburrida por eso, y mi vida carece de emociones, el viernes pasado decidí hacer planes en lugar de quedarme en casa. Y así lo hice, lo planeé bien todo, primero iría a Caprabo y luego a la ferretería y, por si aún no me quedaba saciada, decidí que también iría al estanco, ale, a lo loco, tres cosas en una sola tarde. Planazo.

 

Estaba ya cogiendo las llaves cuando sonó el móvil. Era un conocido que siempre hace como que me tira los tejos pero es de broma porque tiene novia desde hace siglos (a mí no me encaja que con pareja uno tire los tejos a una, pero tal vez ahí tengo un agujero sociológico). Me preguntó si tenía planes, le conté los que tenía… Y cuando dejó de carcajearse me lié la manta a la cabeza. Rompí mis planes y quedé con él, así, viviendo el presente… estoy desconocida.

 

Quedamos a las 8 y cuando estaba llegando al bar me noté rara, tenía angustia, estaba muy inquieta y de pronto caí, ¿de qué me preocupo, si no voy a tener que entrar al bar como un detective intentando averiguar cuál de todos los tipos que están sentaditos solos es mi cita?¡Conozco la cara real del tipo con el que he quedado! Qué sensación más agradable, por dios.

 

Llegó y todo fue genial. No tuve que contarle mi vida, ni hacerme la interesante, ni fui descubriendo que mi cita era un cretino (ya lo sabía), ni estaba pendiente del teléfono porque mis amigas no me iban a llamar por si el tipo era un sicópata, y cuando fui al baño no me tuve que llevar mis “personal belongings” podía dejar ahí el bolso con mi dni, mis llaves y mi teléfono sin temor. Fue maravilloso. ¿De qué hablamos? Ni lo sé. Supongo que él me contó las carencias de su relación, que se hizo el mártir y que intentó acostarse conmigo, pero yo solo pensaba en la paz interior que sentía.

 

Me he trastornado online, soy una experta en citas con desconocidos pero ya no sé quedar con tipos conocidos. Voy a entrar en la página de noviosdesconocidos.com

 

Sigo soltera.


9
febrero 09

TORRIJAS DE HORCHATA A LAS FINAS HIERBAS

He tenido otra cita pero mejor os voy a contar la receta de las Torrijas de horchata a las finas hierbas:

 

Corta pan duro en rodajas.

Mójalas en horchata.

Fríelas.

Espolvorea con finas hierbas.

Sirve frío o caliente (da igual, debe ser una marranada así que nadie se las va a comer).

 

Me he decantado por contar esta recetilla por no pensar en la cita del otro día, porque si pienso en ella voy a volver a soñar con lagartijas con dientes. Por cierto ¿alguien sabe qué significado tiene soñar con lagartijas con dientes, aparte de haber tenido una cita con un pirado y estar de los nervios?…

 

Ay qué rabia, por más que he intentado pensar en las Torrijas de horchata a las finas hierbas, hoy voy a volver a tener pesadillas, así que os cuento la cita. Respiro hondo y lo cuento.

 

Un tipo muy majo, maduro, viajado, leído, físicamente agradable… Un atacado de los nervios, que ha viajado obligado por su ex, que lee los botes del champú y que debió ser físicamente agradable en los 90.

 

Cuando nos vimos las caras yo pensé que me había equivocado, bueno evidentemente me había equivocado, pero quedando con él. Fuimos a un bar, muuuuuuuuy concurrido, mucho más que el que yo tenía en mente (cambié a última hora tras haber visto que era rarito).

 

Pidió dos vinos como si pidiera una hipoteca, muy nervioso, como con ansiedad. Yo bebía a sorbitos muy pequeños, decidí que debía estar en pleno uso de mis facultades mentales por si tenía que echar a correr o buscar a un agente del orden. Y su ansiedad no parecía aminorar, como si el del banco estuviera mirando con demasiado detalle sus papeles.

 

Me preguntaba cosas y yo buscaba en mi interior lo peor de mí misma para contestar. Fumas mucho, me dice. ¿Mucho? Muchísimo, un paquete al día, o dos. Y lloro, lloro por todo constantemente, sí, con espasmos. Y trabajar… trabajo poco porque soy muy vaga. Y siempre quiero que las cosas se hagan como yo digo. ¿Maniática? Sí, muchísimo, mazo maniática (yo no sé si esto se dice ahora pero me sonó muy macarra y me pareció ad hoc). ¿Arreglarme? Buf, no, no, yo salgo siempre hecha un asquito, despelujada y de mal humor, sí tengo muy mal humor…

 

Aun así, cuando nos despedimos, tuve dudas de si me llamaría. No lo ha hecho, o al menos no ha sonado el teléfono, bien es cierto que no lo he vuelto a encender. Y ahora que me he desahogado con vosotros, voy a encenderlo, aunque a la páginadeencontrarnovios.algo no vuelvo a entrar, al menos en unos días.

 

Sigo soltera.