¡Qué pasa, que ya no escribes ni nos cuentas nada! Me dicen mis amigos. ¡Pero si no es no querer! Es que no tengo absolutamente nada que contar. De novios me refiero. De otros temas mi vida es trepidante, que si atascos, que si histérica en el trabajo, que si los gatos malos, que si un pastón en veterinarios, que si me dejo en casa la lista de la compra y me percato de eso ya en el súper, que si me olvido la tarjeta en un cajero, que si me deja el coche tirada… Trepidante, una vida de desenfreno. Pero de novios ni pun. Y como decía no es por no querer.
Yo sigo entrando con fe ciega a la página de novios, con asiduidad casi enfermiza, pero lo que me pasa es que ni encuentro nada que me guste ni sé muy bien para qué quiero yo encontrar nada.
Veo uno al que le gusta mucho estar en casa tranquilito viendo una peli, a mí eso me gusta muchísimo pero ya lo hago yo en la mía y, para ver una peli, no necesito a nadie al lado. Veo otro al que le encanta salir con los amigos, bingo, a mí también eso me gusta mucho, pero mis amigos son maravillosos así que si nos hiciéramos novios nunca nos veríamos porque cada uno saldría con sus amigos, qué necesidad tengo yo de salir con los amigos de otro o de que se me acople un tipo cuando salgo yo con los míos. Mira, aquí hay uno al que le encanta viajar, dice que si quedamos la semana que viene, pero yo no puedo porque me voy de viaje y el viaje de este verano ya lo tengo planeado, así que nada, tampoco con este congenio.
A otro le encanta bucear, paso de él, me tocaría estar en la orilla vigilando sus cosas porque yo a bucear le llamo meter los pies en el agua, eso es lo máximo a lo que llego, así que este tampoco me va. A este le gusta ir al cine, a mí también, pero no me gustan las pelis de tortas, ni de descuartizamientos, ni de robots malignos, y me gusta ir sola. Y este dice que le gusta salir a cenar y tomar unas copas, zas, y yo a régimen para el verano. Nada, que no sé en realidad qué hago yo buscando novio. Ay, este parece majo, me digo, así que empezamos a chatear y acabamos peleando y yo medio histérica, qué necesidad tengo yo. Veeenga me relajo y sigo, chateo con otro, con este sí parece que me entiendo. Hasta que me dice que le llame, le digo que es muy tarde y que mejor otro día y me dice “sabía yo que eras una cobarde” “¿perdona?” “que lo sabía!, me dice y erre que erre con eso, así que me aburro y le digo “como veo que tienes poderes adivinatorios imagino que ya sabes que voy a cortar el chat ya mismo”… No sé que me contestó porque corté… Qué gracioso este, dice que no busca responsabilidades ni compromisos… y tiene 38 años. Si a su edad el muchacho es un irresponsable apaga, literalmente, y vámonos, de cañas, le digo a una amiga.
Sigo soltera.

