CAPÍTULO XVI
Sólo lo imaginario es verdad y nada es verdad si no puede imaginarse. Clorata de Potasa
Se oían truenos a lo lejos.
- ¡Gabina de tanto mirar al cielo te va a salir una nube en el ojo!-
- A qué voy y lluevo- dijo una nube.
Bobarín, Gabina y Jesús se apresuraron al ayuntamiento para celebrar el casorio pues amenazaba con llover. Como no podían compartir el paraguas porque no tenían paraguas, compartieron la lluvia. Al llegar a la municipalidad infirió Bobarín:
- Mi amor ¿ No van a venir tus padres?
- No pueden, se fueron en un accidente de coche.
- ¡Oh Jesús, cómo los míos! ¿ Se salieron de la carretera?- interrumpió apesalumbrada Gabina.
- No, se los tragó el coche.
- Qué mal trago, lo siento ¿Murieron en el acto?
- No, murieron treinta años después de muerte natural.
- Qué tristes son las naturalezas muertas.
El alcalde comenzaba a impacientarse. Un besugo con su limón debajo del brazo compartía banco con Gabina y con un jamón vivo.
- Por favor señores si quieren casarse hoy terminen con este ataque de cencerrofrenia. ¿Desean proferir los contrayentes alguna palabra antes de que proceda?
- Si por favor que llevo aquí toda la tarde y como tengo un reloj tan pequeño no tengo tiempo para nada- dijo el besugo.
- ¿ Y ese quién es?
-La cena.
- Señores quieren dedicarse unas palabras o voy al grano.
- Lo que faltaba si ahora se va usted Al Grano no terminamos nunca.
- Yo sólo tengo que decir que estoy en la gloria- dijo Bobarín levantándose y alzando los brazos.
- ¡Ay! Pero, ¿te has muerto?- preguntó Jesús afligido.
- No, bobo, es del gusto.
- Menos mal Bobarín creí que hablaba con los muertos o que también me había muerto yo.
- Estás muy vivo y muy guapo aunque sin colear, pero como no sé qué más decir no digo nada más.
- Yo quería decirle para que conste al besugo y al jamón vivo que la amo a usted Bobarín por que es muy ahorradora no hay más que ver lo despacio que enciende usted las luces.
- Las que usted tiene que parece un árbol de Navidad.
-Me sube usted la moral Madame.
- Es que soy muy moralista, tanto que creo que me voy a casar sola.
- Tiene usted razón Bobarín, no nos casemos piense que las mujeres casadas se vuelven egoístas y les hacen la vida imposible a sus maridos ¿ Usted no quiere hacer eso, a qué no Bobarín?
- ¡Diós me libre! Anulado quede el casamiento y listo, lo mejor es no involucrarse mucho en estas cosas ni en las otras, cojo ésta que es mi última alegría y me voy con Gabina a Las Vistillas a echar un vistazo.
- Además ya hemos perdido los papeles y en esto de las nupcias son imprescindibles con tanta burocracia.
- Burogracia la que no tiene usted. Ea, aquí no se casa nadie- El besugo y el jamón aplaudían por el indulto.
-Perfecto porque no me gustan las mujeres casadas. Cada día la gente está más loca- dijo el prometido que no había cumplido su promesa.
- Sobretodo todo usted Jesús que aún teniendo nombre de estornudo me ha durado menos que una tos.
Bobarín y Gabina fueron a las Vistillas para ver la puesta de sol y celebrar su fracaso tomándose un Gin Tonic.
- Para ver la puesta de sol llevamos esperando todo el día-
- No hay derecho, siempre hacen lo mismo.
- Analicemos lo acontecido esta mañana y lleguemos a una conclusión.
Se sentaron las amigas a analizar concienzudamente lo sucedido pero como no querían llegar a ninguna conclusión incómoda porque estaban muy cómodas decidieron hablar de otras cosas.
- ¿Te acuerdas de Eusebio?
- Si, claro, el que se ahogó en la playa.
- Si pero se ahogó fuera del agua con un hueso de pollo que pasaba por ahí.
- Pues ya podía haber pasado de largo.
- Iba de corto, concretamente en traje de baño.
- Pobre hombre, mira que ahogarse sin avisar…
Llegó la puesta de sol, luego la puesta de Gin Tonic y después un acordeonista muy pesado, que al menos pesaba 120 kilos.
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Soy Clorata de Potasa, la negra de Madame Bobarín, no la que le aprieta el corsé , eso ya se lo llevó el viento, sino la encargada de escribir la autobiografía que ella firmará y será traducida a quince idiomas incluido el swahili. Hoy por hoy Madame Bobarín es famosa entre otras cosas por haber inventado el método "voilá" (wualá) que consiste en quitarse el sujetador sin desprenderse de la camisa, chaqueta, tirantes y/o auriculares. Así como la técnica de aprovechar el hipo para cantar zarzuelas como La Revoltosa.
Podéis encontrar más sobre los amigos de Clorata y Bobarín en la 
Nada más sabio que una no-boda. Así, todo ha sido felicidad y novedad en su relación. ¡Qué sabiduría!
¡Un beso enorme!
[...] de películas”, el libro que nos presenta Carlos Castelfranco en El primer marcapáginas; “En lunes ni te cases ni te embarques”, de Clorata de Potasa en Madame Bobarín; y “Marisa Naranjo vuelve 22 años después”, [...]