y por una vez, voy a usar el blog para ampliar / contestar / replicar alguno de los ¡siempre! apasionantes comentarios a textos anteriores. Mi reticencia se debe a que no me gustaría que el blog se solapara con el consultorio, también presente en nuestro portal de Hola.com, pero la verdad es que me estimulan tanto que no quiero dejarlos pasar.
- Empezando por los últimos comentarios, me lanzo con uno sobre la venta de protectores solares en invierno. Es muy cierto que no se encuentran por todas partes, como en verano, pero existe un lugar donde siempre hay stock: ¡las farmacias! En ellas hay marcas estupendas como La Roche Posay, Avène, Vichy, Isdin, etc., que ofrecen protectores muy útiles para el día a día. No sólo eso: marcas como Clinique, Origins o Clarins venden “protectores urbanos”, es decir, protectores solares pensados para llevar en el día a día de la vida en la ciudad. Y, por cierto, el peligro del sol en invierno no es tanto el de quemarse (lo cual, excepto en la montaña, es complicado), sino de que en el día a día – más aún con estos inviernos actuales, tan cálidos y soleados – la piel sigue recibiendo radiación ultravioleta y no tiene tiempo de recuperarse de las agresiones del verano.
- Ahora, quiero pedir perdón públicamente a Concha Verdugo por haber caído en un anglicismo y tecnicismo, ¡todo a la vez! al hablar de cremas de mass market. ¡Lo siento! Este es un concepto de marketing y se refiere al canal de venta del llamado “gran consumo”: droguerías, perfumerías no selectivas e hipermercados. Son marcas excelentes (y cada vez mejores) como Nivea, L’Oréal Paris, Vitesse, Garnier, Dove, Yacel, Bioclinic, etc. De verdad, presento mis excusas: no debería haber colado un término tan especializado como éste.
- Lamento dar un disgusto a quien piensa que el tratamiento con cremas anticelulíticas debe durar un mes. ¡Ojalá! Es verdad que algunos se venden como programas intensivos para catorce días o para el famoso mes, pero lo cierto es que si se quiere obtener algún resultado, lo mejor es usarlos a diario, sobre todo si se aplican mediante un pequeño masaje, lo que activa la circulación. Que, es, al fin y al cabo, uno de los pilares más importantes en la lucha contra la piel de naranja, ¡aunque sería estupendo que fuera sólo ese!

