
Hay blogs que me encanta escribir – y compartir. Este
es uno de ellos. Porque se trata de hablar de cómo está llegando a buen puerto Carla Bulgaria Roses Beauty, la apasionante aventura empresarial de Carla Royo
Villanova, una singladura que comenzó
casi por casualidad hace cinco años y que ahora levanta el vuelo.
El germen de su aventura surgió cuando, de sus numerosos viajes a Bulgaria (su suegro es Simeón de Bulgaria, de ahà su conocimiento y cariño genuino por el paÃs) conoció los productos cosméticos hechos a base
de agua de rosas. A menudo, era su regalo para las amigas. Y poco a poco, a través del boca a boca, se fue extendiendo la fama de esos productos de excelentes resultados.
Asà nació la idea de crear una lÃnea cosmética que girara exclusivamente en torno al agua de rosas. Pero no como la conocemos en España, donde los tónicos a base de esta agua contienen un 10% del producto, sino en concentraciones que no existÃan hasta ahora en nuestro paÃses, de hasta el 95 %. ¿La ventaja? Se mantienen todas las propiedades regenerantes, hidratantes y antisépticas de las rosas, que no por nada son conocidas por sus inmensas propiedades cosméticas.
Estas últimas semanas, no son pocas las personas que me han preguntado por la calidad de sus cremas. Y, ¿sabéis qué? Son buenas, muy buenas. Y a buen precio, lo que no hace m
ás que sumarle puntos. Porque si el tirón mediático de Carla es innegable, lo mejor de este
lanzamiento es el producto. Cremas eficaces, a buen precio, y que cumplen con lo que
prometen.
Mi favorita es, sin duda, el Hidrogel. Puro concentrado de agua de rosas, ultra ligero, muy
refrescante, y que sirve tanto para after shave como recuperar la piel tras un dÃa de sol. Yo lo uso de vez en cuando aquÃ, delante del ordenador, en la redacción, por encima del maquillaje, y noto la piel menos tirante, más confortable.
Por todo eso, ¡enhorabuena!
P.D. Por cierto, la gama se vende en la cadena de perfumerÃas If y en los stands de Fridda Dorsch de El Corte Inglés…






























