Tener un blog es un privilegio. A mí me encanta tener aquí un hueco para recoger, reflejar o completar aquello que publico en la revista y que no siempre cabe en el espacio, por fuerza limitado, de la revista.
Y este es uno de estos casos. Porque hete aquí que servidora, que va como va cuando llegan las fiestas, ha metido la pata miserablemente en un reportaje de hace dos semanas, cuando publiqué en Hola, por pasión y devoción, la nueva edición Platinum de la plancha ghd, lanzamiento limitado de esta Navidad. Lo hice porque siento pasión por esta plancha: me parece cómoda, práctica, super útil y encima no hacen más que sacar ediciones limitadas ultra-apetecibles. Pero las prisas, los duendes de la imprenta y mi pequeño problema de discalculia, que parece acentuarse en esta época en que no retengo más que líquidos y las ideas se me escapan de entre las manos, han provocado que bailaran las cifras en el precio de la plancha, y en vez de salir su precio real – 219 € – ha salido publicado, por error, uno de 129 €. ¡AAAARGGGGGG! Así que aprovecho este hueco para reconocer mi error.
La edición de este año es super sexy: negra con dibujos arabescos en plata, ¿no es genial?
Y por ser Navidad, viene acompañada de un secador de viaje (una amiga mía que dice que ya no viaja lo tiene en su mesa del despacho para retoques de emergencia en la oficina) y un estuche térmico, ¡super práctico para guardar la plancha a toda prisa sin riesgos!Reconozco que este es uno de esos productos por los que siento especial debilidad porque realmente creo que cumple con lo que promete. Alisa el pelo de forma espectacular y, encima, también lo riza y lo ondula, creando unas ondas rotas que reconozco que me apasionan. En cuanto al alisado, a mí como más me gusta es secando el pelo con secador, pero sin peinarlo: simplemente, dirijo el chorro de aire caliente desde arriba hacia abajo, quitando toda la humedad. Luego paso la plancha por tan sólo algunas de las capas superiores y en los mechones en torno a la cara, y obtengo un efecto liso, pero con volumen, que, personalmente, me gusta más que cuando está ultraliso y muy pegado. Y si me lee mi amiga Ada, ¡perdón! Porque ella y yo nos peleamos constantemente sobre si más o menos liso, más o menos planchado… ¡aunque ella es otra adicta a la ghd!
Prometo seguir revelando mis pequeñas “adicciones” cosméticas en posteriores entregas… Mientras tanto, ¡feliz Navidad! (con el pelo liso… ¡o rizado!)




Si a alguien le debe algo una empresa que fabrica velas es a las abejas… Zumbonas, currantes y voladoras, son las productoras de la preciada cera. Así que Cire Trudon, la empresa manufacturera de velas más antigua del mundo, y que está viviendo un nuevo florecer gracias a un sofisticado renacer, ha decidido proteger a sus trabajadores número uno: las abejas.
