Un perfume ha de invitar a soñar. Debe evocar emociones, sensaciones, sentimientos.
Pero no siempre es fácil. El recurso sencillo es hacer del
perfume un elemento aspiracional, algo que nos haga sentir como esas top models
que lo anuncian; que nos hagan pensar que tenemos acceso a universos de mega
lujo; que nos hagan creer que George Clooney (o Robert Pattinson, depende de la
edad) se rendiría a nuestros pies con sólo olfatearnos un poco…
Pero, ¿qué pensar de un perfume que desea inspirar compasión? No
quiere vender nada chic, ni sexy, sino humanidad.

Este es exactamente el fin de un perfume único, y quería que algo tan
especial fuera el primer post de este año. Tras casi un mes sin publicar ningún
post (más abajo os contaré las razones), quería volver con algo que nos
calentara un poco el corazón. Y este proyecto reúne esas cualidades: está
pensado para aportar un poco de magia. No glamour, ni moda, ni fashionismos:
sencillamente, compasión y calidez.
Humanity es una fragancia basada en la flor de loto, creada por Anne
McClain, que se ha unido a la fundación Trust Art y al escultor Alan Iwamura
para dar vida a un perfume inspirado en un acto de humanidad. Todos los
ingresos de la venta se destinarán a crear una Fuente de Perfume en un pequeño
parque de Brooklyn a partir del verano de este año (que se puede ver en la imagen inferior), una fuente destinada a
convertirlo en un lugar de paz y tranquilidad y que invite a dejarse llevar por
esos sentimientos de humanidad.
Porque una fragancia es más que modelos de piernas ultra largas,
chicos guapos: puede ser puro sentimiento. ¿Y acaso eso no es hermoso? Si queréis
verlo con más detalle, podéis entrar en la página www.humanityfragance.com

P.D. En Hola hemos estado especialmente liados rediseñando las páginas
de belleza, ¡espero que os gusten! ¡Y se aceptan ideas y propuestas para números
futuros!
P.D. Y como petición especial, sólo quiero añadir que las fotos que
ilustran este post son obra de Claire Benoist.