Leo, con mucho miedo y mayor espanto, que se ha puesto de moda una nueva dieta “milagro”. Aunque, más que milagro, la calificaría de “pesadilla”. Porque a las características típicas y tópicas de este tipo de dietas (adelgazamiento ultra-rápido con desequilibrio nutricional incluido) se une un factor de altísimo riesgo: la utilización de gonadotropina coriónica humana, también conocida como hormona HCG e indicada de forma exclusiva para tratamientos de fertilidad.
Ya han saltado todas las voces de alarma: la FDA americana (Food and Drug Administration) ya ha avisado que este producto lleva riesgos, y no son precisamente pequeños: no por nada lleva prohibido para usarse en tratamientos de adelgazamiento desde 1975.
Al leer los artículos que me llamaron la atención sobre esta nueva dieta milagro, me asusté. Y mucho. El sentido común me decía que sonaba a timo y, por si fuera poco, a timo peligroso. Pero como no soy médico, quise consultar con uno. Y me fui directamente a uno de los mejores, al Dr. David Mariscal. Y confirmó mis peores temores. “Ni que decir tiene lo absurdamente peligrosa que resultaría esta “dieta” sin más. Se basa, por un lado, en aportar únicamente 500 calorías al día, lo que supone tener a la persona prácticamente en ayuno. Esto obliga al organismo a recurrir a la combustión de sus reservas, sí, pero no sólo de la grasa. También se empezará a “autodigerir”, como hacen las personas con trastorno de la conducta alimentaria. Pero si a esto añadimos que se inyecta una hormona que no tiene esa indicación bajo ningún concepto, y sobre la que realmente no se tienen más que constancia científica negativa de lo que supone inyectársela (trombos, infartos, tromboembolismo pulmonar, cefaleas, patología mamaria…), no hay más que sumar dos errores para tener un peligrosísimo desastre”. El Dr. David Mariscal, hijo del también afamado Dr. Claudio Mariscal, comenta además que este desatino dietético ni siquiera es una “última” moda: “Hace ya más de 30 años que la HCG se usó no sólo en Estados Unidos, sino también se intentó utilizar en España, siendo un tremendo fracaso”. Y aunque en España la HCG se vende única y exclusivamente con receta para tratamientos de fertilidad, por desgracia hay desalmados que la venden, sin control, por Internet.
Reconozco que a la hora de escribir este post tengo el miedo que experimento siempre al escribir sobre determinados temas dietéticos, o incluso cosméticos: aunque puede servir de aviso, siempre temo que pueda poner a alguien sobre la pista y que, desoyendo al sentido común, quiera agarrarse a esta delirante idea pensando en librarse como sea de los kilos de más.
No. Por favor. No. No hay dietas milagro, pero sí hay dietas que pueden costar la vida. Y ninguna vale la pena.