Sé que la cosmética no es magia: no hay antiarrugas capaz de borrarlas ¡todas!, ni crema que reafirme lo que no levanta el ejercicio, ni color de lápiz de labios que nos cambie la vida, pero… tras 25 años trabajando en periodismo de belleza, sé que hay cremas, lociones, fragancias, y colores que son un placer. Un momento de mimos, de cuidarse, de estar y sentirse más guapas. Sin milagros, pero… con cariño.