
Lo que hay de embriagador en el mal gusto es el placer aristocrático de desagradar
(Charles Baudelaire)
Es una línea muy delgada la que separa la elegancia del mal gusto. Y esta línea, en Navidad, se atraviesa con mucha facilidad.
Todos los años, por estas fechas, acabo traumatizada por lo mismo de siempre: por las miles de personas que se van a la Plaza Mayor de Madrid a comprarse pelucas.
Señores, por dios, ¿qué tiene de navideño ponerse una peluca?. ¿Tiene algo que ver con el niño Jesús? ¿con los Reyes Magos? ¿con Papa Noel, quizá?.
Algo se me escapa, y muy probablemente sea el sentido del humor que hay que tener para caminar por la calle hecha una payasa. Y sí, efectivamente tengo muy acusado el sentido del ridículo.
Familias enteras se pasean customizadas por el centro de Madrid convirtiendo sus calles en la Freak Parade. Y yo, cada vez que me cruzo con una peluca, un sudor frío me recorre la espalda y un instinto asesino se apodera de mí.
¿Acaso es tan difícil no ser grotesco?
Desde aquí, solicito al Alcalde que exija a los puestos tradicionales de la Plaza Mayor a vender única y exclusivamente belenes, figuritas, luces de navidad, abetos, pinos, villancicos, etc…. Estoy segura de que, entre todos, podemos hacer una ciudad mejor.
Supongo que este trauma tiene mucho que ver con el que mi padre, por estas fechas y cuando contaba yo con la bonita edad del pavo, me fuera a buscar al colegio con un gorro de Papa Nöel. Yo corrí como una desaforada; pero en dirección contraría.
Y cambiando de tercio pero sin irme demasiado del tema, os hablaré de algo más: el espumillón.
Yo oigo la palabra espumillón y me viene automáticamente a la cabeza Chencho, al que seguro que recordáis de la película de La gran familia. Chencho, aquel niño de apenas 2 años, allá por los años 60, se pierde el día de Navidad entre la multitud de la Plaza Mayor mientras que el abuelo –el maravilloso actor Pepe Isbert- le buscaba desesperadamente llamándole con su voz enronquecida — "¡Chencho!, hijo mío, ¿dónde estás? ¡Chencho!…".
Es una extraña asociación de ideas: Espumillón igual a Chencho.
Y no es que esté en contra del espumillón, nada más lejos, lo que me horroriza es el mal uso de éste.
El pasado puente de diciembre, mientras nosotros decorábamos nuestro árbol de navidad (sin espumillón y superando traumas), mi amiga Maite me llamó desconsolada: había discutido enérgicamente con su pareja.
¿Qué creéis que ocurrió?
Pues que él quiso poner espumillón alrededor de los cuadros. Valiente hortera.
Por supuesto, le aconsejé que por ahí no pasara, por el espumillón en los cuadros, no. ¡Nunca!.
¿Acaso hay algo peor que eso?


¡Madre mía! ¡Era eso! Le juro que el fin de semana pasado estuve paseando por el centro de Madrid y aluciné con la cantidad de gente que llevaba peluca. No entendía nada. Hasta pensé que podría ser el Día Mundial de la Alopecia. ¡Qué cosas tienen ustedes! Me tranquiliza que no sea seguidora de esta tradición que, desde luego, no tiene absolutamente nada de navideña.
Pues yo creo que para hacer penitencia por tus faltas de ortografía debería castigarte. Así que tendrás que vestirte como la de tu dibujo, pero no te obligaré a ponerte los cuernos de alce cuando te flagele: sólo tendrás que ponerte un espumillón alrededor del cuello, mientras gritas hasta enronquecer: “Chenchoooo, Chenchooo…” (Estaré seguro de que no lo dirás como un insulto).
Srta. Heidi, ya me avergüenzo yo por todo ellos, es terrible. Mire usted a donde hemos llegado… Ahora me hace usted pensar en lo que pensarán todas esas personas que vengan a visitar Madrid y no sepan nada de esa extraña moda de las pelucas… pensarán que todos los madrileños estamos locos… Espeluznante.
fnv eres tremendo. Tus comentarios me recuerdan a una película china, porque por más que yo pueda imaginar un castigo terrible por mis horrendas faltas de ortografía, a ti se te ocurre algo peor. Yo que me imaginaba como la Mama Nöel que flagela, de un plumazo me has puesto un espumillón en el cuello mientras grito, Chencho, Chencho. Voy a tener que azotarte y castigarte dura y cruelmente ;-D
Así se habla! Vivimos en un país de paletos que afean la ciudad.
yo no lo hubiera explicado mejor. Enhorabuena
Vaya, no había oído hablar de lo de las pelucas en Madrid, lo cierto es que resido en otra ciudad, pero me ha dejado de lo más sorprendida…que hortera es la gente a veces!!
Un beso
bueno, creí que era la única que alucinaba con estas cosas! me encantaría saber de donde se han sacado esta relación entre navidad y carnaval, no me lo explico! Hoy mas que nunca y como defensa del buen gusto tenemos que defender las tradiciones navideñas, niño Jesús, belenes por doquier, ángeles, paz y amor…Bueno, y la mención de Chencho…lo que lloramos con aquellas escenas, jaja!! deliciosa época…mañana mismo busco la peli para que la vea mi hijo, genial!
¡Qué gustito me da leeros y comprobar que el buen gusto y el decoro aún existe! Muchas gracias por vuestros mensajes de aliento, verdaderamente son tiempo duros para el buen gusto y el decoro.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, Beatriz. Y estoy segura de que tu hijo disfrutará con la película (aunque flipará cuando vea que su madre le ha puesto una peli en blanco y negro). ¡Lagrimones como puños solté yo con Chencho y compañía!.
A sabiendas de que las comparaciones son odiosas y arriesgándome a que me pongan de hojita perejil, sólo hay que ver como son los mercadillos tradicionales navideños de otros países (y no necesariamente lejanos): el encantador mercado de navidad de Praga o el artesanal y delicioso de Nuermberg son buenos ejemplos a seguir.
Alcalde, por dios, haga algo. Nuestro producto estrella nacional o al menos, de mi ciudad: no son las pelucas. No permita que nuestro mercado de navidad de la Plaza Mayor, se convierta en una Feria de artículos de broma.. como ya dijo Heidi, da lugar a pensar que es el Día Mundial de la Alopecia.
Besos
si, esos mercados centroeuropeos son una delicia. pero bueno, en madrid, en la placita del corte inglés de serrano tenemos cada año una casetita monísima, con un belén precioso y unas escenas animadas infantiles bastante monas.
en cuanto a las pelis…no es la primera que se traga en B/N…ya le he pasado con 6 años “capitanes intrépidos” y “que bello es vivir”(perfecta para estas fechas), creo que uno no puede crecer sin ver estas dos pelis. Me falta mujercitas…!!
Feliz Navidad
Nononononononó. Aquí el que castiga soy yo. No confundamos.
Beatriz, acabas de llevarte el diploma a la mejor madre. Eso es educación cinéfila, sí señora.
Aunque te diré algo, en mi vida he sido capaz de ver entera “¡Qué bello es vivir!”, me la duermo siempre, es imposible…y te aseguro que lo he intentado un montón de veces… Haré este fin de semana, un nuevo intento.
Mi madre me adentró en el maravilloso mundo de Mujercitas (libro y peli) y gracias a ella, yo quise fervientemente tener escarlatina. Era mi sueño…:-D
fnv… ¡estás castigado!
muchas gracias, no me voy a poner cursi…pero el diploma nos lo curramos con muchos méritos diarios, verdad? Pero mira, ahí hay un tema para tu blog…educar a través del cine. Yo no pretendo tanto, pero al menos algo quedará en esas cabecitas, una gota de buen gusto,de delicadeza, de sensibilidad… Ahora te mando 2 deberes para el finde; terminar de ver “que bello es vivir” (ese final es lo mejor…descarga de llanto fijo, te quedas consolada!!), y 2º ayudarme ea encontrar “la gran familia” (desaparicion de Chencho) en DVD.
Un beso
Que hartón de reír al leer tu post…precisamente estuve en Madrid la semana pasada y comentaba a mi pareja por qué razón estarían todas las familias madrileñas abducidas con las pelucas y los gorros de alce mientras ven con la baba caída los muñecos de la fachada del Corte Inglés mientras hablan y cantan.
Aparte de semejante frikada del pueblo madrileño, el resto estuvo genial.
Por cierto, yo también iba con la ilusión de ver la plaza de Chencho y me decepcioné bastante. La vi como un gran todo a 100. Poco espíritu navideño.
Gracias por explicar que pasa en Madrid.
Salud
¿Y si los que se ponen peluca no son de Madrid y sólo están de visita “navideña”?
Querida Inés Perada, querida mía… Qué poquitas pistas me dejas siempre sobre ti, que pocas!… Un día (aunque sea como regalo de reyes), me dejarás, al menos, un mail?.
Un beso muy fuerte, querida.
Quiero pedirte disculpas, como madrileña que soy, por nuestro poco espíritu navideño, efectivamente nuestra Plaza Mayor parece un todo a cien y no sabes la pena que me da. Espero que el resto no te decepcionara demasiado. De saber que venías, te hubiera preparado una fiesta de bienvenida
Beatriz, vaya…no hice mis deberes. ¿Conseguiste la película? Yo sólo puedo ayudarte invitándote a que veas el enlace que he puesto en el artículo para veas la parte donde Chencho se pierde…
Extraño CaminanteEn el supuesto caso de que fuera lo que tú dices (y mira que me extraña), mi queja también sigue siendo: ¿por qué tenemos un mercadillo tradicional navideño tan poco navideño? ¿es necesario ser tan hortera? ¿por qué no dejamos la venta de pelucas para carnaval?
gracias Kiku, no he tenido suerte…hasta ahora, pero soy la reina de la búsqueda por internet asi que lo encontraré, y mientras me conformare con el momento estelar viendo tu enlace. Por cierto, he recuperado otro momento de buen gusto navideño…mirad esto, lo recordais? delicioso, eh?http://es.youtube.com/watch?v=gKTHvW2JcAA
Yo sigo esperando que saquen el juego del Euroespumillón.
Pelucas? en Navidad? Primera vez que lo oigo, me quedo muerta. Tendré que darme un salto en la próxima para verlo con mis propios ojos. Si ya me parecía horterísima que la gente adornara los asientos de los coches son gorros de Papá Noel… ésto de las pelucas es demasiado para mí.
Bueno para empezar la imágen que encabeza su artículo, nada tiene que ver con el contenido que se desarrolla en el mismo…
Me parece de mal gusto la figura de sometimiento con un corte sexual que se muestra en dicha imágen.
No entiendo la necesidad de algunas mujeres de demostrar un supuesto dominio sobre el sexo masculino (ni uno ni otro)…
Caería bien acaso si digo que quien se somete sexualmente es la mujer?, adoptando una posición subordinada en la cama, obedeciendo ante los requerimientos sexuales del hombre? (que sin entrar en detalles, requiere de adoptar posiciones no solo subordinadas sino “desde abajo”)
Feo no? Bueno, igual de chocante es la imágen que muestra como portada en su articulo…
Y sobre el contenido de su articulo, hummm realmente huachafas las costumbres de la comunidad en la que vive… tanto como que estando en pleno verano muchos países nos transportemos a una navidad con frío y nieve, y tomemos chocolate caliente y alabemos un pino cuando aqui por lo menos no crecen
Saludos de Peru
¿y que diablos es un espumillon?
la imajen esta chistosa